6 síntomas de embarazo en perras

06 Marzo, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez
El embarazo es una etapa delicada para cualquier especie, pues la hembra está cargando con vida en su interior. Es necesario conocer cuándo está gestando una perra para otorgarle ciertos cuidados especiales.

Traer vida a este mundo es una de las cosas más bellas que puede hacer un ser vivo. A nivel biológico, los animales están engranados para dejar su impronta genética en las generaciones venideras y, por ello, todos sus actos van encaminados a la reproducción. Los canes no son menos, así que el embarazo en perras es algo común en el entorno doméstico.

Si has cruzado a tu can de forma intencionada y descubres que va a traer vida al mundo, te felicitamos, pues pronto serás «abuelo». Si no es así y se trata de un evento no deseado, te interesará poder detectarlo a tiempo para darle unos cuidados específicos a tu mascota. Sea como fuere, aquí te contamos los 6 síntomas del embarazo en perras.

¿Cuáles son los síntomas del embarazo en perras?

Tras la reproducción, el período de gestación en perras fecundadas dura de 57 a 65 días, con una media de 63. Una vez se ha producido el encuentro con el macho, el tutor debe asegurarse de que la hembra no se reproduce de nuevo en los días posteriores y, si es posible, debe mantenerla en un lugar tranquilo durante unas horas tras la fecundación.

A partir de aquí, toca monitorizar de forma exhaustiva a la perra, para comprobar que efectivamente ha quedado embarazada. En la mayoría de los casos será así, pero a veces los machos pueden realizar mal la monta o la hembra ser estéril, entre otros muchos factores. Sigue leyendo para conocer los 6 síntomas de embarazo en perras de forma inequívoca.

1. Disminución en la actividad

Durante las primeras semanas hay muy pocos signos que indican el embarazo en una perra. Uno de los primeros, de todas formas, es la reducción de energía y ganas de pasear por parte de la hembra. En ningún caso esto significa que haya que dejar de salir con ella al parque o jugar.

A partir de la sexta semana de embarazo, la perra debe aumentar la cantidad de comida ingerida de forma gradual. Si no se siguen realizando ejercicios durante esta etapa, la hembra corre riesgo de desarrollar obesidad. Los paseos pueden ser más pausados, lentos y los juegos menos demandantes energéticamente, pero el animal debe ejercitarse igualmente.

A partir del día 35, la perra comienza a ganar peso de forma notable. Puede llegar a aumentar su masa hasta en un 50 %.

Una perra embarazada.

2. Cambios en las mamas

Uno de los síntomas más obvios del embarazo en perras es el aumento del tamaño de sus mamas. Los pezones crecen y las areolas se abultan ligeramente, en comparación con su forma plana habitual. Además, es probable que estas estructuras se muestren más oscuras, pues se está aumentando el flujo sanguíneo, en preparación de la lactancia.

3. Vómitos y mareos durante el embarazo en perras

Las perras también pueden sufrir el equivalente a los mareos matutinos en las mujeres embarazadas. Esto es relativamente común en las primeras semanas tras la fecundación, pero, si tienes cualquier tipo de duda o su cuadro clínico se agrava, acude con rapidez al veterinario.

4. Abdomen abultado

Si sabes cuándo fue fecundada tu perra, un profesional veterinario podrá notar el embarazo mediante la palpación de su abdomen. Es clave realizar esta revisión a los 28-30 días tras la monta, pues aquí es cuando los cachorros se notan al tacto de forma más clara, ya que los fetos están rodeados de unos sacos con fluidos.

No intentes realizar esta palpación por tu cuenta. Si lo haces mal, podrías dañar de forma irreparable a los cachorros.

5. Test hormonal: una confirmación del embarazo en perras

Este síntoma de embarazo en perras no se puede detectar desde casa, pero es uno de los más fiables. Tras 25 días de gestación, siempre es buena idea llevar a la perra al veterinario para que se le realice un análisis de sangre.

La relaxina es una hormona peptídica que se produce en animales solamente durante el embarazo, pues su función es ensanchar el hueso púbico y facilitar el parto. Si la hembra presenta esta hormona en su sangre, la gestación se confirma de forma inequívoca.

6. Comportamientos de nidificación

En las últimas semanas de gestación, la perra embarazada puede romper algunos materiales blandos —tipo mantas, colchones y sábanas—con la finalidad de crear una guarida cómoda en la que poder parir. También se puede volver esquiva y arisca en esta época, así que lo mejor es limitar al máximo su contacto con niños pequeños.

Una perra embarazada tumbada.

Estos son algunos de los síntomas más comunes del embarazo en perras, pero no los únicos. De todas formas, la mejor opción en todos los casos de sospecha es realizar en el animal pruebas de ultrasonido o rayos X en un centro veterinario, pues solamente así podrás confirmar el embarazo de la hembra y actuar en consecuencia a él.

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