3 enfermedades que comparten perros y gatos

Existen patologías que son inherentes a cada especie. Sin embargo, hay otras que pueden ser “compartidas” entre animales de diferentes razas. En este caso te contamos cuáles son las enfermedades que pueden sufrir tanto los perros como los gatos.

¿Los perros y gatos pueden enfermar de lo mismo?

Esta es una pregunta muy habitual entre aquellas personas que tienen más de una mascota en casa. También es importante para quienes están pensando si traer al hogar a un nuevo integrante. ¿Hay enfermedades compartidas entre gatos y perros? ¿Puede un gatuno infectar a un canino y viceversa?

perro gato veterinario

Ambas preguntas tienen una respuesta afirmativa. Esto se debe a que estas dos razas tienen ancestros comunes. Los perros y los gatos pertenecen al filo “chordata” (por tener un cordón nervioso), a la clase mammalia (por sus glándulas mamarias) y a la orden carnívora (es decir, que sus cuerpos están adaptados para ingerir carne).

La evolución los ha “separado” en dos especies diferentes con sus características propias. Sin embargo, mantienen aspectos en común. Por este motivo hay enfermedades que son típicas de unos y no de otros, pero también patologías compartidas. Todo depende del tipo de virus, bacteria u hongo que se desarrolle en el interior del animal.

¿Cuáles son las enfermedades compartidas por perros y gatos?

Cuando llega a casa un nuevo integrante de la familia, es fundamental conocer su historia clínica. Es básico sobre todo si ya tenemos otras mascotas. En el caso de no contar con tal información, recomendamos aislar al recién llegado hasta aplicarle las vacunas o tratamientos correspondientes. Las enfermedades que pueden ser compartidas por perros y gatos son:

1. Parásitos internos

Aparecen mayormente durante los primeros días de vida. Se producen sobre todo en animales abandonados o callejeros que no reciben atención veterinaria. Los síntomas principales de esta enfermedad son vientres abultados y apetito constante (que no disminuye tras la ingesta). Cuando se vacuna a las mascotas comienzan a expulsar los parásitos a través de las heces.

El problema reside en que por ejemplo los perros comen los excrementos de los gatos y de esta manera pueden contagiarse. Las principales enfermedades relacionadas a los parásitos para caninos y gatunos son: estrongiloides, dirofilariosis, tenias, trichuris, ancilostomas y ascáridos.

2. Enfermedades de la piel

El pelaje de estos dos mamíferos es bastante similar. Aunque los gatos sean más “higiénicos” que los perros, también pueden contagiarse entre sí ciertas enfermedades de la dermis provocadas por hongos o ácaros.

Las más comunes compartidas entre ambas especies son la sarna sarcóptica (ataca principalmente al perro y es producida por el Sarcoptes Scabiei), la sarna otodéctica (aparece en las orejas y la padecen más los gatos) y la sarna demodécica (aunque la causen los parásitos canis y cati para perro y gato respectivamente, pueden “pasar” de un animal al otro).

Otra enfermedad de este tipo es la queiletielosis (o “caspa caminante” provocada por la Cheyletiella spp). También están la Malassezia Pachydermatis (se encuentra en las superficies mucosas de los perros y pasa a los gatos inmunosuprimidos) y las pulgas (son de especies diferentes las que atacan a gatos y perros pero pueden afectar a ambos animales por igual).

3. Rabia

golpe de calor en perros y gatos

La principal enfermedad que un gato le puede contagiar a un perro y viceversa. Esta afección viral, infecciosa y aguda afecta a todos los mamíferos (ya sean domésticos o silvestres). Ataca el sistema nervioso central. Si no es tratada a tiempo, puede llevar a la muerte del animal.

Es importante observar las secreciones y la saliva de la mascota así como también tener cuidado de las mordeduras ya que esa es la principal forma de contagio. Suele ser menos frecuente que un gato contraiga rabia, a menos que sea mordido por un perro enfermo o salvaje y tenga el sistema inmunitario debilitado.

Es muy importante cumplir con la vacunación de nuestras mascotas si queremos evitar que enfermen o contagien a otros animales.