Zorros urbanos: todo lo que debes saber

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biólogo Samuel Sanchez el 19 marzo, 2021
Debido a su amplia capacidad reproductiva, cada vez es más sencillo que cruces camino con los zorros urbanos, quienes penetran en los hogares para alimentarse de la basura y hacer madrigueras en los jardines.

Los zorros comunes urbanos (Vulpes vulpes) son mamíferos que se han adaptado fácilmente a lo largo de la historia a diferentes ecosistemas. Por ejemplo, actualmente es muy frecuente que te encuentres con un zorro urbano si vives en el hemisferio norte, pues esta especie ve en las ciudades una oportunidad para conseguir alimento sin muchos competidores.

El zorro común o zorro rojo es una especie de mamífero que forma parte de la familia de los cánidos. Sin embargo, los zorros urbanos son omnívoros y no tienen mayor problema para coexistir con otras especies, a excepción del coyete, con el que por lo general tiene una competencia directa en los territorios donde logran converger.

Características de los zorros urbanos

Físicamente, estos animales son sencillos de identificar. Se caracterizan por un pelaje que generalmente es de color rojizo con variaciones al naranjado. De igual forma, la gama de tonos cubre todos colores que van desde el cobrizo, ocre, gris, negro y hasta blanco, como el caso del Alopex lagopusSus orejas y patas se degradan del color predominante al negro.

Los machos son un 15 % más grandes que las hembras.

Su peso por lo general es de 3 a 7,5 kilogramos, aunque se tiene conocimiento de individuos que alcanzan los 14 kilos. En cuanto a tamaño, la medida desde su cabeza al inicio de su cola es entre 46 y 90 centímetros. Su cola, por otra parte, cubre unos 55 centímetros y es indispensable para darle equilibrio al animal; también la usará para comunicarse con otros zorros urbanos.

Su cola también les sirve a estos cánidos como almohada y para cubrirse de la radiación solar. En épocas de invierno, su pelaje genera otra capa más larga y espesa para protegerles del frío, en especial a los que se ubican en zonas más gélidas. En cuanto a su rostro, sus ojos van desde el tono naranja hasta el amarillo dorado.

A diferencia de otros cánidos, los zorros no cuentan con músculos faciales para mostrar su dientes. Para solventar esta carencia comunicativa, estos animales han desarrollado un complejo sistema de aullidos y sonidos, que cuenta con más de 28 vocalizaciones distintas.

Un zorro adorable asustado.

Comportamiento y curiosidades

Los zorros urbanos tienen hábitos nocturnos y —contrario a lo que se cree— su vista no es muy buena, por lo que se fían de su olfato y audición para conseguir su alimento. En las urbes buscan comida en la basura y los jardines, donde los humanos dejan el pienso y otros nutrientes para sus mascotas.

Sin embargo, estos cánidos tratan de evitar las zonas verdes que son muy grandes, pues no les ofrecen el refugio y tranquilidad que necesitan. Su alto poder de adaptación ha generado que cada vez aumenten más sus poblaciones en Estados Unidos, Europa, el Norte de África y hasta en Australia.

En las zonas rurales, son los principales causantes de la muerte de aves de corral y conejos: para los granjeros, es común encontrarse con los zorros urbanos. En estado salvaje suelen alimentarse de bayas, roedores y aves pequeñas. Al tener un estómago reducido, no cazan animales muy grandes y, en las ocasiones que esto sucede, recurren a enterrar las sobras.

La diferencia entre los zorros urbanos y los perros puede medirse por el tamaño de sus huellas, las cuales son más grandes. Sus patas les permiten alcanzar velocidades de hasta 72 kilómetros por hora.

Otro comportamiento curioso de estos animales es que les gusta salir de caza solos. Siempre que logran dar con una presa, no la consumen en el sitio de caza. En lugar de esto, arrastran su comida hasta sus madrigueras para compartirla con sus crías o comerlas solos con mayor calma.

Reproducción de los zorros urbanos

Estos animales practican la monogamia o la poliandria, es decir, que la hembra se aparea con varios machos. Aunque son algo territoriales, no tienen problema para compartir algo de espacio con otros miembros de su especie. Aunque la hembra se aparee con más de un individuo, formará pareja solo con un macho por al rededor de 12 meses.

En cautiverio, los zorros urbanos tienen una esperanza de vida de más de 10 años. En estado silvestre, pocas veces superan los 3 años de vida.

La gestación suele demorar entre 52 y 53 días, en los que las parejas cooperan en el cuidado de las crías, que en promedio son 5 cachorros a los que se les llama zorreznos. Estos permanecen con sus padres unas 7 o 10 semanas y, posterior a este periodo, abandonan la madriguera y alcanzan la madurez sexual a los 10 meses de edad.

Una foto que ejemplifica los zorros urbanos.

Los zorros merecen respeto

Como pudiste apreciar, los zorros urbanos no significan un peligro directo para los humanos, pero sí para las aves de corral o las pequeñas mascotas que puedas tener en tu hogar. Asimismo, si compartes espacio en su hábitat es probable que cruces camino con uno de ellos, pues cada día aumenta su número, debido a su alta reproducción y distribución en algunos países.

De todas formas, esto no implica que estos animales deban ser maltratados o rechazados por la sociedad. Solo las entidades gunernamentales de cada región pueden implementar programas de controles poblacionales sobre especies silvestres: si un ciudadano se toma la libertad de herir a un animal —por salvaje que sea—, está incumpliendo la ley.

  • Zorro Rojo/Azeri arrunta. Recogido el 18 de marzo de 2021 de: https://www.inaturalist.org/guide_taxa/292443