Yorkshire Terrier: un perro pequeño con gran carácter

Francisco María García · 16 febrero, 2017
Si hablamos de perros amigables y fáciles de mantener, no podemos pasar por alto a esta raza. Más allá de ciertos requisitos necesarios con respecto a su pelaje, son mascotas sencillas y muy sociales.

Si te estás planteando descubrir las ventajas de tener un Yorkshire Terrier como mascota, es fundamental que sepas que se trata de un perro pequeño que no necesita de grandes espacios para vivir. Analizamos en profundidad a estos simpáticos peludos.

El Yorkshire se adapta a cualquier lugar y no suele invadir el espacio íntimo de sus dueños. Un sitio pequeño le basta para ejercitarse diariamente; además, no requiere de grandes presupuestos para su alimentación ni de un costoso equipamiento para su adiestramiento.

El Yorkshire terrier y la convivencia

Esta raza es capaz de convivir con todo tipo de personas. Es un animal confiado que comparte su cariñosa forma de ser con cualquier persona amable y con el suficiente buen humor como para pasar algo de tiempo con él.

Ellos aman a su dueño y su carácter desenfadado y generoso les hace interactuar perfectamente con otros perros. Sin embargo, aunque conviven muy bien con animales más grandes que ellos, la diferencia de tamaño puede provocar accidentes. Muchos Yorkshire terrier han sido dañados por perros de mayor tamaño que, de forma juguetona, los cogieron con la boca o sin querer los aplastaron.

Protección y guardia

No tiene la talla ni el tamaño de un perro guardián, es cierto. Sin embargo, el Yorkshire Terrier es muy protector de su casa y de su gente. Sigue poseyendo la valentía de sus ancestros terrier: no es miedoso a pesar de su pequeña estatura.

El Yorkshire Terrier tiene una gran capacidad de adaptación a todos los espacios

Un Yorkshire terrier expondrá su fuerte genio y su disposición de ánimo cuando se encuentre protegiendo la casa, el coche o el jardín de su propietario.

Su carácter

Los Yorkshire terrier tienen una gran memoria. Aman divertirse y jugar es imprescindible para ellos; cualquier juego, por básico que sea, les encanta, ya sea rodar una pelota, perseguir una cuerda o correr detrás de un objeto que se les tire.

Su personalidad extrovertida y su actitud juguetona hacen que sea el perro ideal, tanto para la gente joven como para los más mayores. Los niños y los Yorkshire Terrier son amigos por naturaleza.

Eso sí, es preciso ser precavidos con los niños. Ellos muchas veces tienen la tendencia de pensar que el perro es un juguete que pueden arrastrar de un lado para otro y mover a su antojo.

Por otra parte, también son animales de compañía ideales para la gente mayor. Las gracias que hacen y sus formas delicadas son excelentes para aquellas personas que se quedan en casa por la razón que sea.

Interiores y exteriores para un perro pequeño

Unos simples paseos por el jardín o el patio interior permiten a los Yorkshire terrier ejercitarse sin tener que salir de casa. Son mascotas ideales para la gente que vive en un apartamento o para los que habitan en pisos pequeños, sin mucho trato con el exterior.

El Yorkshire Terrier es un perfecto animal de compañía tanto para niños como para ancianos

Asimismo, aunque no lo necesiten, también se entusiasman con sus salidas al mundo exterior. Les encanta jugar en la hierba y excavar; será un perfecto acompañante cuando decidas realizar una excursión al campo.

Capacidad de socialización

Este tipo de perros tiene un elevado sentido familiar. Saben, por instinto, quién llega antes a casa o cuándo alguien ha llegado tarde o no está en casa. Si las personas a las que quiere no han vuelto todavía, el perrito no dormirá.

Es importante recalcar que no hay que darle más caprichos de los necesarios, por mucho cariño que tengamos a nuestra mascota. Un perro —de la raza que sea— que está demasiado consentido no propicia una buena convivencia.

Piensa que el Yorkshire terrier tiene carácter y determinación. Si se da cuenta de que se puede salir con la suya en todo lo que se propone, seguramente se volverá terco y obstinado.

Los cuidados

La raza del Yorkshire terrier tiene tendencia a padecer algunos problemas oculares hereditarios. Entre los más comunes están las cataratas, la atrofia progresiva de retina, la queratoconjuntivitis seca o la queratitis ulcerativa.

La enfermedad de L-CP, que se observa frecuentemente en los Yorkshire terrier jóvenes, incide de una forma importante en ellos. Esta afección les provoca una cojera en la articulación de la cadera como resultado del colapso de la cabeza del fémur.

En definitiva, el Yorkshire Terrier es un perro saludable y adaptable. Con una buena higiene, baños, limpieza de su dentadura, desparasitación y los cuidados necesarios para su pelaje, será un excelente compañero de piso que se adaptará fácilmente a la vida de tu hogar.