Urgencias veterinarias: ¿gratis en Colombia?

Luis Francisco · 28 marzo, 2016

Desafortunadamente en el mundo de las urgencias veterinarias la palabra gratis ha brillado por su ausencia en muchas partes, lo cual ha significado un enorme obstáculo  para la salud de perros y gatos cuyos dueños no cuentan con los recursos necesarios para pagar a un especialista, ya que en el caso de que sufran una enfermedad, difícilmente serán atendidos.

Esta enorme injusticia ha sido el centro de críticas de numerosas organizaciones animalistas, que lejos de mantenerse ajenos o neutros ante esta ha realidad, han alzado su voz en repetidas oportunidades para que los animales que presenten urgencias veterinarias puedan recibir atención de manera gratuita.

Y es que según han llegado argumentar, cerrarles las puertas a cualquier ser vivo por no poder pagar por estos servicios representa una auténtica violación a los derechos del animal.

Sin embargo, en algunos países dichas atenciones veterinarias se han convertido en un servicio gratis, en el que si un animal presenta un estado de salud adverso y no tiene dueño, o este cuenta con bajos recursos, se le podrá atender sin ningún tipo de problemas, ya que la vida siempre estará por delante.

Esto es lo que ha ocurrido en la ciudad de Bogotá, donde las urgencias veterinarias gratuitas han sido aprobadas desde finales del año pasado.

Urgencias veterinarias, servicio gratis

Fuente: tn.com.ar
Fuente: tn.com.ar

 

Esta medida fue aprobada por unanimidad en un debate relacionado con un  proyecto de acuerdo al que se ha instituido el servicio gratis de veterinarios para velar por la salud de los perros y gatos que  no tengan propietarios.

Así mismo, también se verán beneficiadas las mascotas cuyos dueños sean pertenecientes a las familias de los estratos 1, 2, y 3, los cuales son los más desposeídos de la capital neogranadina, lo que significa el fin del infierno que han estado viviendo desde hace muchísimos años, en el que al enfermar el animal no podían hacer nada para remediar la situación.

Según han llegado a declarar algunos defensores de los derechos de los animales, esta situación constituye otro tipo de maltrato hacia ellos, al cerrarle las puertas de la atención médica en un mundo en el que a diferencia de siglos pasados, el respeto por estos seres ha llegado al punto de que casi por obligación y sentido común se les debe ofrecer siempre una vida digna.

Una medida contundente

Quienes más han hecho fuerza para la aprobación de esta medida han sido los concejales Clara Lucía Sandoval Moreno y Antonio Sanguino, los cuales han visto materializarse en un éxito rotundo esta iniciativa que comenzó desde hace muchos años, por la cual han dedicado muchísimo tiempo de investigación, reuniones y grandes dosis de esfuerzo.

Según llegó a declarar Sandoval, la Administración Distratal de la ciudad de Bogotá llegó a comentar cuando la iniciativa fue aprobada en el primer debate que esta no era viable, ya que los dueños de perros y gatos podrían volverse irresponsables con sus mascotas al tener gratis los servicios veterinarios, aseveraciones que consideró como irrespetuosas.

De igual forma, la concejala manifestó su profundo rechazo a la propuesta inicial de que dicha iniciativa en vez de ser gratis, fuese más bien a precios razonables, ya que en la actualidad se cuenta con una economía que puede financiar este tipo de proyectos, además de ser lo gratuito un derecho fundamental del animal.

Además de esto, dicho replanteamiento de la propuesta representaría una continuación a la medida que imperaba desde el decreto 85 del año 2013, en el que se propuso crear un Centro Ecológico Distrital de Protección Animal, en el que si bien se aseguró brindar un servicio veterinario gratis, termino vendiéndose a “precios accesibles”.

Una actualidad esperanzadora

el gato veterinario 3

Como habíamos señalado en artículos anteriores, Colombia se ha posicionado en la vanguardia de la conciención y la solidaridad con los animales, ya no solo por la creación del Instituto de Bienestar Animal, sino por la manera en la cual ha hecho que la palabra gratis sea una realidad que representa un beneficio merecido para nuestras mascotas.

A pesar de que aún queda mucho camino por recorrer, estas iniciativas resultan esperanzadoras para una sociedad en la que si bien se respeta más a estos seres que en otras décadas, aún son comunes los casos de maltrato, abandono y otro tipo de males que no hacen más que exhibir el desastre humano.

Esperemos que estas nobles medidas puedan darse también en otras partes del mundo.