Una turista alemana adopta un perrito callejero en Filipinas

Alba Muñiz 16 febrero, 2016

Seguro que alguna vez te has cruzado con un perrito callejero y te surgieron unas ganas irrefrenables de llevarlo a tu casa. Ojalá lo hayas hecho. Lo mismo le pasó a Emmy Karnot. Pero el pequeño detalle es que, cuando Emmy conoció a Buddy,  se encontraba de vacaciones en Filipinas, a unos cuantos kilómetros de Alemania, su país de residencia.

Detalles de un feliz encuentro

Fuente: Facebook de Emmy Karnót
Fuente: Facebook de Emmy Karnót

No desesperes. La historia tuvo un final feliz y después de varios meses de trámites hoy mascota y propietaria conviven felices en tierra germana. Allí Buddy, llamado así por ser el inseparable amigo y compañero de Emmy,  aprendió a adaptarse al frío e hizo pronto nuevas amistades perrunas y humanas.

¿Pero cómo llegamos a este punto? Todo empezó cuando Karnot se encontraba de vacaciones en Boracay, una paradisíaca isla ubicada al sur de Manila, la capital de Filipinas. Como se acercaba el día de su cumpleaños, la mujer planeaba festejarlo junto a algunas amistades,  haciendo una hoguera en la playa.

Por tal motivo se acercó a un policía para pedirle permiso para encender el fuego. Allí cambió su destino. El agente le mostró un par de cachorritos de apenas 6 semanas  que, según le comentó, vivían debajo de un coche abandonado. La mujer enseguida hizo buenas migas con uno de los animalitos, con el que jugó por un largo rato.

Adoptar un perrito callejero siempre es una buena decisión, aunque vivas en Alemania y conozcas a tu amigo de cuatro patas en Filipinas. Así comenzó la historia de Emmy y Buddy.

Un perrito callejero, el mejor regalo de cumpleaños

Fue entonces cuando el polícía sorprendió a Emmy. Tomó al perrito callejero y se lo dio, diciéndole que ese era su regalo de cumpleaños. Karnot no pudo rechazar la ofrenda pero se mostró insegura y manifestó sus temores de no saber cómo cuidarlo, ya que nunca antes había tenido un perro.

Pero en ese mismo momento la mujer pensó que, de todas formas, lo que ella podía ofrecerle al cachorro era mucho mejor que lo que el animalito tenía hasta ese momento.

Así fue que poco a poco  los dos empezaron a tejer una entrañable amistad, al punto de que las “vacaciones” de la mujer se extendieron 3 meses más de lo previsto, justo el tiempo que le llevaron los distintos trámites para poder sacar de Filipinas e ingresar a Alemania a su adorada mascota.

Mientras tanto, Karnot y Buddy, disfrutaron de la playa y el mar. Y Emmy hasta le enseñó a nadar a su querido amigo, que logró trocar una vida de privaciones como perrito callejero por un presente y un futuro feliz y cuidado.

Tu también te puedes regalar un perrito callejero

Las cifras de mascotas abandonadas crecen día a día en todo el mundo. De todas formas, no es necesario que te vayas a un lugar exótico para adoptar un animalito. Si está en tu deseo tener un gato, un perro u otro animal de compañía, la mejor opción es que concurras a un hogar o refugio y elijas allí a tu futuro amigo.

Y si resulta que te cruzas por la calle con un peludo y te enamoras a primera vista, actúa responsablemente. Averigua primero si sus dueños lo están buscando. Y si después del primer impulso, te arrepientes o evalúas que no podrás cuidar al animal como se debe, no vuelvas a abandonarlo.

En este caso, trata de encontrarle un hogar entre amigos, familiares y allegados. Si no lo logras, intenta que lo reciban en un refugio. Pero asegúrate que allí lo cuiden bien ante que logre ser adoptado.

Por muchos más animales felices

perrito callejero adoptado por turista alemana 2
Fuente: Facebook de Emmy Karnót

Aunque la realidad suele ser más dura en la mayoría de los casos de perros que viven en las calles, siempre reconforta conocer historias como la de Emmy y Buddy. Así que si quieren ver más imágenes sobre ellos, te dejamos este link.

Pero por suerte también hay a diario encuentros más anónimos -y menos viralizados por las redes- entre humanos y mascotas abandonadas que acceden a la posibilidad de tener una nueva y buena vida.

Y nunca está de más recordar eso de que convivir con mascotas te hace una persona más sana y feliz. Por eso no dudes en adoptar un animal abandonado. Los beneficios, en el buen sentido de la palabra, serán mutuos.

Imágenes extraídas del Facebook de Emmy Karnot.

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