Un perro prehistórico en Murcia

Este artículo fue redactado y avalado por Eugenio Fernández
· 3 enero, 2019
Fíbula era un perro prehistórico, de unos 4 000 años de antigüedad, que podría revelar, gracias al estudio de sus huesos, ciertos cuidados por parte de los humanos a los canes

La historia del mejor amigo del hombre siempre nos ha fascinado, por lo que la presencia del perro prehistórico en la región de Murcia fue de enorme interés. Y es que en el yacimiento calcolítico de Caravaca de la Cruz se han encontrado muchos detalles interesantes de nuestra relación con el perro en la prehistórica.

El yacimiento del perro prehistórico

En este yacimiento de unos 4 o00 años de antigüedad, uno de los enterramientos más grandes de la península prehistórica, no solo se encontraron restos de más de 1 300 seres humanos, sino que también se han encontrado restos de hasta 25 ejemplares de perro prehistórico. Se trata de la misma especie que la actual, Canis lupus familiaris, la mayoría de los cuales eran ejemplares jóvenes.

Durante más de cuatro años se identificaron 2 000 huesos de animales, la mayoría de los cuales eran de cánidos: lobos y zorros se sumaban al perro doméstico, aunque también aparecían esqueletos de cerdo o caballo prehistórico.

Veterinarios de la Universidad de Murcia estudiaron los esqueletos de estos animales, lo que permitió comprobar que los dientes estaban muy desgastados, por lo que probablemente los animales se alimentaban principalmente de huesos. El departamento de Anatomía de la Universidad de Murcia consiguió descubrir muchos datos de la vida de estos animales simplemente con el estudio de sus huesos.

Fíbula: perro

El estudio de los huesos permitió ver que la mayoría de animales tenían un tamaño medio, si bien algunos de ellos eran de menor tamaño. Constituyen algo parecido a una raza, aunque los autores no se atreven a aventurarla y prefieren hablar de morfotipos pequeños.

En general, el tamaño de los perros era de 50 centímetros hasta la cruz, una envergadura similar a la de otros yacimientos de la misma época. Se cree que estos perros realizaban principalmente labores de trabajo como la caza y el pastoreo.

Fíbula, un caso especial

Una de las cosas que llamó especialmente la atención de los investigadores fue Fíbula, nombre que recibió el perro más viejo del yacimiento y cuyo esqueleto fue reconstruido. El animal de 4 000 años presentaba una fractura en la pierna derecha, que afectaba tanto a la tibia como el peroné.

La fractura se osificó completamente, lo que hizo que la pierna se le acortase. Los investigadores postulan que tal fractura era incompatible con las tareas de un perro de trabajo como puede ser un perro pastor o uno de caza, ya que tuvo que tener una gran cojera.

Esqueleto: perro

El hecho de que un animal tan dependiente de los humanos tuviera una fractura como esta ejemplifica que es muy probable que este perro prehistórico recibiera cuidados por parte del hombre a pesar de que su utilidad fuese perdida, al igual que otros miembros de su especie.

Durante el tiempo que vivió Fíbula la domesticación de los perros ya llevaba varios milenios de historia: actualmente, la teoría más extendida es que los lobos más amistosos y confiados comenzaron a obtener una ventaja al acercarse a poblados humanos y alimentarse de sus sobras, en lugar de una versión donde el ser humano es el protagonista de la domesticación de los animales.

Fíbula representa una historia más de la amistad entre los habitantes de la actual región de Murcia en la Edad del Cobre y un perro que tuvo una larga vida al cuidado del hombre. ¿Qué más historias nos traerá este fascinante animal doméstico?

https://www.historiaveterinaria.org/update/texto-completo-comunicacion-perros-calcolitico-francisco-gil-cano-1457373672.pdf