Todo lo que debes saber sobre la enfermedad de Lyme

Alberto Fuentes · 6 marzo, 2019
Las garrapatas son las causantes de la propagación de la enfermedad de Lyme; si has sufrido una picadura y padeces los síntomas, debes acudir a tu médico lo antes posible

La enfermedad de Lyme está siendo más difícil de controlar de lo que se pensaba. Su medio de propagación, las garrapatas, hace muy complicada su erradicación y puede infectar a los humanos en caso de ser picados por un ejemplar infectado.

No todos los tipos de garrapatas pueden contener la enfermedad de Lyme, solo las denominadas garrapatas de patas negras, comúnmente llamadas ‘garrapatas del ciervo‘. Tampoco es tan sencillo que se propague la enfermedad, ya que es necesario que la garrapata esté enganchada a tu cuerpo un mínimo de 24 horas para infectarte.

Garrapatas de patas negras

Bacteria causante de la enfermedad de Lyme

Existen cuatro tipos de bacterias que causan la enfermedad y son diferentes dependiendo de la zona: en Estados Unidos, las causantes de la enfermedad son la Borrelia burgdorferi y la Borrelia mayonii, mientras que en Europa y Asia la enfermedad la causa la Borrelia afzelii y la Borrelia garinii.

Las garrapatas se infectan al alimentarse de pequeños roedores, como ratones o ardillas, infectados con la B. burgdorferi. Esta bacteria no mata a la garrapata y puede vivir en ella durante mucho tiempo.

Factores de riesgo

Este tipo de garrapatas se encuentran, mayormente, en zonas muy boscosas, con abundante vegetación, el ambiente perfecto para la reproducción de estos parásitos. En las zonas de hierba también se pueden encontrar, en la parte alta de las hojas, preparadas para subirse a cualquier animal que se acerque.

Los niños y las personas que pasan mucho tiempo al aire libre o realizando actividades en la naturaleza tienen muchas más probabilidades de que les pique una garrapata y, por tanto, de ser contagiados con la enfermedad.

Garrapatas en el campo

Se debe evitar llevar muchas zonas de la piel expuestas cuando se transita por zonas de campo para poner las cosas más difíciles a las garrapatas de patas negras. Si vives en zonas donde abundan este tipo ácaros, no dejes que tus mascotas se metan entre los arbustos.

Síntomas

Lo primero que aparece a los pocos días de la extracción de la garrapata es una pequeña protuberancia roja, similar a la picadura de un mosquito, pero eso es común en cualquier picadura de garrapata, esté infectada o no.

Si poseía la enfermedad de Lyme, aparecerá un sarpullido que se irá incrementando, lo que da la típica forma de ojo de buey. Esto puede aparecer entre el tercer día o pasado un mes. No suele picar ni escocer, pero sí se nota caliente al tacto toda la zona enrojecida.

Esta es la reacción típica, pero no todo el mundo reacciona de la misma manera a la enfermedad y, en vez de sufrir un sarpullido concentrado en la zona de la picadura, aparecen varios más pequeños por el resto del cuerpo.

Si no se trata la enfermedad de Lyme pueden aparecer síntomas en los meses posteriores, como dolor en las articulaciones, generalmente en las rodillas, problemas neurológicos, con una parálisis temporal de un lado del rostro, problemas para realizar movimientos en las extremidades y entumecimiento.

Cómo quitar garrapata

Otros síntomas menos comunes

Aunque son menos comunes, también puede afectar de las siguientes maneras:

Si vives en una zona donde prolifera la enfermedad y te pica una garrapata, lo más aconsejable es que acudas al médico aunque no notes síntomas aparentes. Si has sido infectado con la enfermedad de Lyme y notas los síntomas que hemos mencionado, acude a tu médico para iniciar el tratamiento.

Normalmente no provoca problemas serios si se detecta a tiempo, por lo que no es aconsejable demorar la visita al médico si sufres o has sufrido los síntomas de la enfermedad. No por dejar de tener los síntomas la enfermedad ha desaparecido, y debe ser tratada de igual manera, aunque hayan pasado meses desde que los problemas hayan desaparecido.