Tipos de agua para tu pecera

Francisco María García · 30 mayo, 2018
Estos van en función de la temperatura y salinidad, lo que determinará qué clase de peces pueden vivir en el acuario

Tipos de agua para tu pecera

La acuarofilia es una interesante afición que ha ganado muchos seguidores, y consiste en la cría de peces y otros organismos en una pecera. Si quieres iniciarte en este mundo acuático, lo primero que debes conocer son los diferentes tipos de agua para tu pecera.

Existen diferentes tipos de acuarios, los de agua salada y tropical caliente o fría, y los de agua dulce caliente o fría. De esta primera elección dependerá el tipo de peces que seleccionaremos para criar.

Recuerda que el acuario debe tener las condiciones para reproducir, en la medida de lo posible, el ambiente natural de los peces elegidos para que crezcan sanos.

Condiciones del agua

Para ambos casos, peceras de agua salada o dulce, el agua debe ser limpia, libre de sustancias tóxicas que puedan comprometer la salud de tus peces. El uso de agua del grifo es admisible si es tratada previamente con soluciones cloradas.

Es muy importante controlar el PH del tipo de agua para tu pecera; generalmente, los peces logran vivir en aguas alcalinas, pero les es muy difícil sobrevivir en aguas ácidas.

Lo recomendable es utilizar diferentes test que existen en el mercado, principalmente: el test de pH para medir la acidez del agua y el test de nitratos para medir el nivel de desechos que contiene.

Acuario de peces: características

Peceras de agua salada y tropical o caliente

Si te has decidido por peces de agua salada, tu acuario debe ser muy resistente, porque el agua salada es muy pesada y densa. El cristal debe ser de excelente calidad para resistir el peso.

El Ph para mantener peces marinos debe estar entre 8 y 8.3; además, debes incorporar filtros a tu pecera para mantener el agua limpia y limpiarlos con regularidad.

La pecera de agua salada también requiere un enfriador de agua. Este dispositivo, aunque eleva los costos, ofrece la posibilidad de acoger una biodiversidad mayor, gran cantidad de peces, corales y crustáceos de gran colorido y belleza.

Tipos de peces para una pecera de agua salada

Las tiendas especializadas recogen los peces de agua salada en el océano y los mares, y entre los más comunes podemos contar están el pez payaso, el pez ángel y el pez mariposa. Hermosos y coloridos, estos ejemplares pueden durar muchos años si son cuidados correctamente.

Debemos intentar que los peces que hemos elegido compartan hábitos alimentarios; también que sean semejantes en sus requerimientos de temperatura, pH del agua e iluminación de la pecera.

Peceras de agua dulce caliente

Si la elección es una pecera de agua dulce, comenzaremos con un recipiente de por lo menos 60 litros. El agua es el nutriente por excelencia, y albergará y posibilitará la vida de incontables especies.

Para una pecera de agua caliente necesitamos un sistema de calefacción, que mantenga el agua a una temperatura entre los 22 y los 27 grados. Son ideales para este tipo de pecera los guppys, mollys y platys.

Igualmente, debemos velar porque los peces elegidos sean similares en sus hábitos y preferencias. De esa forma, evitaremos enfrentamientos entre nuestros peces.

Peceras de agua fría

En la práctica, las peceras de agua dulce y fría son las de más fácil mantenimiento. Sin embargo, es indispensable incluir un buen sistema de filtrado para garantizar la calidad del agua, y con ello la salud de los peces.

La temperatura ideal para una pecera de agua dulce y fría son 18 grados centígrados; en la observación, si se nota poca actividad en tus peces, significa que la temperatura ha bajado.

Pecera de agua fría

El pez dorado o Goldfish es uno de los peces más comunes para las peceras. Su variedad en tamaños, la forma de sus aletas y colorido rojo, blanco, negro, naranja, sin duda lo convierten en un invitado obligado para tu acuario.

Plantas acuáticas

Es un factor muy estético incluir plantas acuáticas sin importar los tipos agua de tu pecera. Ya sea el agua salada o dulce, fría o caliente, además de decorar tu pecera, serán la base de vegetales naturales y servirán de refugio a tus peces.

Beneficios de tener una pecera

Con poco espacio puedes recrear en casa un entorno natural y disfrutar de un espectáculo maravilloso. Es positivo considerar los efectos terapéuticos de la observación de una pecera; los colores brillantes de los peces, y su movimiento rítmico al nadar, trasmiten un peculiar sentimiento de paz.