Tipos de cáncer más frecuentes en gatos

Francisco María García · 24 febrero, 2018
Se trata de la enfermedad más mortal para los felinos, por lo que es más que conveniente detectarla de manera temprana; surge por predisposición genética, exposición al sol o agentes químicos y, si bien la prevención es una buena baza, hay que estar preparados para tratamientos agresivos como radioterapia, quimioterapia o cirugía

El conjunto de células que crecen de manera atípica y se dividen sin control es una amenaza para todo ser viviente. Saber cuáles son los tipos de cáncer más frecuentes en gatos puede ayudar a prevenirlos.

El cáncer es la principal causa de muerte en gatos; uno de cada cinco felinos puede sufrirlo, por lo que debe ser detectada en etapas tempranas. Las masas o tumores se forman cuando las células se multiplican con rapidez. Serán malignos o benignos dependiendo de esa rapidez y de la capacidad para invadir otros tejidos.

Se denomina leucemia al cáncer que afecta la médula ósea, donde se fabrican las células sanguíneas. Provocan la salida de un gran número de células atípicas al torrente sanguíneo, y el crecimiento anormal de linfocitos, una célula sanguínea, da pie al linfoma.

Cómo surgen

Predisposición genética, exposición a rayos solares o agentes químicos cancerígenos, pueden ser desencadenantes de distintos tipos de cáncer en gatos.

Infecciones como el virus de la leucemia felina o el virus de inmunodeficiencia felina, favorecen el desarrollo de algunos tipos de cáncer en los gatos. Afortunadamente, ambos son de fácil detección.

Tumores en gatos: causas

La prevención no siempre es sencilla. La debilidad y pérdida de peso, poco apetito, bultos en la piel o debajo de ella, sangrados, cambios en los ojos o heridas que no cicatrizan, obligan una visita urgente al veterinario. Un maullido extraño, pelaje en malas condiciones o intranquilidad, indican que algo está sucediendo.

Los rayos X, ecografías, biopsias quirúrgicas o con aguja, y algunas técnicas con aguja fina ayudan a la detección de distintos tipos de cáncer en gatos. Los análisis de sangre son una rutina que hay que llevar a cabo periódicamente.

La tomografía axial computarizada (TAC) y la resonancia magnética son técnicas sofisticadas; confirman el diagnóstico y permiten planear el mejor tratamiento. No siempre es sencillo tratar a un gato con cáncer, pero su calidad de vida debe tener prioridad.

Tipos de cáncer más frecuentes en gatos

  • El linfoma o linfosarcoma es el cáncer más frecuente en gatos. El tumor sólido se origina en el glóbulo blanco llamado linfocito, relacionado con el sistema inmunitario. Puede aparecer en varios sitios a la vez: ganglios linfáticos, cavidad torácica, tracto gastrointestinal, cavidad nasal, riñones y sistema nervioso.
  • El carcinoma de células escamosas afecta a la piel y los rayos del sol son desencadenantes. El tumor suele afectar a la nariz o a las orejas, y puede parecer un arañazo o herida que no cura correctamente. Sin embargo, la metástasis no es habitual.
  • El carcinoma mamario afecta a las glándulas mamarias, con frecuencia en hembras;  aunque estén esterilizadas no están a salvo y los machos tampoco. Entre los síntomas, múltiples  zonas hinchadas e incluso enrojecimiento; puede diseminarse a los ganglios linfáticos locales y pulmones.
  • La cirugía, quimioterapia, y radioterapia son opciones de tratamiento; la respuesta del felino puede ser muy buena.
  • El tratamiento temprano de nódulos únicos y pequeños puede paliar la enfermedad; la extirpación del tumor y sus tejidos adyacentes son acciones que ayudan.

Quimioterapia en gatos para linfomas

Agravantes para tratar con mucho cuidado

  • El mastocitoma afecta a la piel, al bazo o a los intestinos, donde suele ser muy agresivo, pues causa obstrucción. Se origina metástasis con facilidad, en especial en los ganglios linfáticos, pulmones, hígado o bazo. Para ello, la cirugía, radioterapia o quimioterapia son opciones curativas.
  • El carcinoma oral de células escamosas se origina en células que recubren la boca o garganta; afecta a  la lengua, y en ocasiones invade el hueso y ganglios linfáticos locales. Suele causar dificultad para comer, salivación y halitosis y es difícil de tratar.
  • Fibrosarcoma o sarcoma de tejidos blandos. Se forma a partir de tejidos conjuntivos, debajo de la piel. Lo recomendable es combinar cirugía con radioterapia y quimioterapia; el pronóstico suele ser variable.
  • El osteosarcoma afecta a los huesos de las extremidades, columna vertebral o cráneo. Genera fracturas, mucho dolor y cojera y puede extenderse a los ganglios linfáticos y pulmones. La cirugía, radioterapia y quimioterapia suelen ser una solución.

En los pulmones

El carcinoma respiratorio, nasal o pulmonar, es el más frecuente en nariz y pulmones; causa dificultad para respirar, ronquidos o resoplidos, estornudos, tos y descarga nasal. Puede diseminarse a los huesos y, por lo general, cuando se presentan los síntomas clínicos ya ha hecho metástasis. La cirugía y la quimioterapia son alternativas eficaces.

Los adenocarcinomas afectan al intestino grueso y al delgado, que invaden de manera extensa. Crecen muy rápido, causan pérdida de apetito, de peso, vómitos y diarrea; se pueden extender a ganglios linfáticos locales, y el tratamiento es la cirugía.

Los adenocarcinoma pancreático y hepático, de conductos biliares, no son muy frecuentes. Causan ictericia, depresión, pérdida de peso, vómitos y distensión abdominal. El pronóstico suele ser de bastante gravedad.