¿Se puede vacunar a una perra embarazada?

10 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
A la hora de considerar vacunar a una perra embarazada, hay algunos puntos que debemos tener en cuenta, ya que no todas las vacunas se crean de la misma manera

En general, no se recomienda vacunar a una perra en gestación. Ten presente que es necesario hablar anticipadamente con tu veterinario sobre cuándo vacunar a una mascota que planeas reproducir. La adecuada planificación es fundamental para ayudar a mantener a salvo a tu mascota y la futura camada.

Duración de la gestación en perros

La gestación o embarazo canino dura aproximadamente 61 a 65 días. En otras palabras, la duración del embarazo es de aproximadamente dos meses.

Cómo y cuándo funcionan las vacunas

Las vacunas protegen a los animales al estimular al cuerpo a producir anticuerpos para combatir las enfermedades. Las vacunas tardan aproximadamente de una semana a un mes en estimular eficazmente el cuerpo y producir los anticuerpos protectores. La respuesta depende de varios factores, entre ellos la edad de los animales y el historial previo de vacunas.

Los anticuerpos pasan a través de la leche materna. Una madre bien vacunada brindará protección a sus recién nacidos a través del calostro (primera leche). Los anticuerpos de la madre también se comparten a la cría por vía placentaria.

Definición de vacunas

La vacunación es una forma de ‘enseñar’ al sistema inmunitario a reconocer y eliminar un microorganismo patógeno que causa una enfermedad. De esa manera, el cuerpo está preparado si alguna vez estás expuesto al agente causal de la infección. Las vacunas son una forma importante de prevención primaria y han permitido controlar enfermedades que alguna vez amenazaron muchas vidas.

Perra embarazada en la cama

¿Cómo funciona la vacunación?

Naturalmente, un sistema inmune sano defiende el cuerpo contra gérmenes invasores. Es común que, después de padecer una enfermedad infecciosa, el cuerpo adquiera una resistencia o inmunidad natural a la reinfección. Esto sucede por la ‘memoria’ de las células inmunes.

La vacunación hace uso de este sistema natural, para lo que enseña al cuerpo a reconocer y resistir nuevas enfermedades. Estimula al cuerpo a producir anticuerpos contra los patógenos. También prepara a las células inmunes para recordar los tipos de antígenos –las porciones del patógeno– que causan infección. Eso permite una respuesta de protección ante la enfermedad en el futuro.

Tipos de vacunas

En general, una vacuna contiene una versión segura del agente que causa una enfermedad. Esto puede tomar la forma de:

  • Una proteína o azúcar que forme parte del patógeno.
  • El patógeno ya muerto o inactivado.
  • Un toxoide, que es una versión atenuada de una toxina producida por un patógeno.
  • El patógeno vivo atenuado, que no es capaz de producir la enfermedad.

Cuando el cuerpo responde a la vacuna, genera una respuesta inmune adaptativa. Esto ayuda a equipar el cuerpo para combatir una infección real.

Vacunar a una perra durante el embarazo

La primera mitad del embarazo es el momento más vulnerable para el desarrollo fetal. Las vacunas que usan el patógeno vivo atenuado, generalmente, no se consideran seguras en ningún momento del embarazo.

Las vacunas de patógenos muertos, como las vacunas contra la rabia, se pueden administrar durante el embarazo, especialmente durante la segunda mitad de la gestación, pero no se recomiendan. Puede haber situaciones en las que se aconseje la vacunación para proteger la salud de la madre. Tu veterinario podrá ayudarte y guiarte en esa elección, si es necesario.

Dueño con su perra embarazada

Vacunar a una perra durante la lactancia

Si bien la vacunación de una madre animal lactante con una vacuna que usa el patógeno muerto no dañará a la cría, tampoco los protegerá. Es necesario tomar en cuenta el tiempo que necesita el cuerpo para crear la respuesta de protección. Adicionalmente, es necesario tener presente que la respuesta a la vacunación puede acarrear malestar y reacciones no deseadas.

Efectos secundarios de la vacunación: inconvenientes para vacunar una perra embarazada

Puede haber dolor, enrojecimiento o hinchazón, así como dolores articulares, en el sitio de la inyección, debilidad muscular, fiebre baja a alta, trastornos del sueño o fatiga.

La adición de sustancia adyuvantes inmunoestimuladores a las vacunas de patógenos muertos es usada comúnmente. Ello da como resultado un riesgo mucho mayor de que se produzca una reacción alérgica o reacción en el sitio de inyección.

Si la reacción se lleva demasiado lejos, el resultado puede ser anafilaxia o reacciones inflamatorias graves en el sitio de inyección.

Planificación anticipada para la mejor protección

La forma más segura de vacunar a los animales y ofrecer una protección óptima para la descendencia es vacunar a la madre varias semanas antes de que sea fecundada.

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