¿Cómo saber si mi mascota está triste?

Luis Francisco · 24 enero, 2016
A continuación, te comentamos todo lo que necesitas saber acerca de por qué tu mascota está triste y qué puedes hacer tú para ayudarla. 

Por lo general, una mascota es la fiel compañera que nos acompaña en nuestros altibajos emocionales y nos brinda alegría con su sola presencia. Sin embargo, ella también pueden llegar a sentirse triste y es importante no dejar pasar los signos por alto. Un animal en estas circunstancias necesita atención.

Todo dueño debe velar por el bienestar de su mascota, no solo en cuanto a salud física se refiere sino también en los demás aspectos de la vida.

Hay que recordar que, ser dueño de un animal implica ser responsable por su calidad de vida. De allí que muchos dueños se sientan como ‘padres’, en el mejor sentido de la palabra.

¿Qué hace que una mascota esté triste?

Las mascotas pueden ponerse tristes por diversas razones. Y aunque algunas de ellas nos parezcan poco relevantes, en realidad, lo que tenemos que tener en cuenta es que los animales no tienen las mismas capacidades o herramientas que los seres humanos para gestionarse, por tanto, no les es fácil lidiar con sus emociones.

Por ejemplo, cuando una mascota experimenta cambios bruscos en el hogar puede llegar a sentirse estresada y triste. Para ella, el cambio es difícil de entender y, por tanto, de aceptar. En vista de ello, hay que tratar de prestarle atención y distraerla para que pueda desviar la atención del ‘problema’ que tanto le afecta. Hay que ayudarle a acostumbrarse a la novedad.

Causas comunes

  • Pérdida de un ser querido.
  • Soledad y falta de atención (cariño, juegos).
  • Estrés por cambios en su entorno.
  • Problemas de salud.
  • Embarazo psicológico (en las hembras).
perro triste

A diferencia de las lesiones físicas, la tristeza no siempre es fácil de notar, por lo que hay que prestar atención al comportamiento de nuestra mascota.

Señales que indican tristeza

  • Actitud asustadiza (puede llegar a esconderse de sus dueños o acudir a su llamado con temor).
  • Apatía y evitación de cualquier interacción (tanto con humanos como con otros animales).
  • Hiperactividad (echar a correr, saltar o moverse de forma brusca y rápida sin razón alguna).
  • Tendencias destructivas (romper o morder objetos, desordenar cosas, sacar el pienso del plato sin motivo, etcétera).
  • Sueño excesivo (pasa muchas más horas de lo normal durmiendo o en su sitio de reposo).
  • Inapetencia (no come apenas o se rehúsa a comer del todo). 
  • En casos más avanzados, pueden suicidarse.

Cuando un perro está triste, por lo general, muestra todas las señales anteriormente mencionadas, en conjunto; razón por la cual, suele ser más evidente la depresión en perros que en gatos. Sin embargo, cabe destacar que cuando un gato está triste, su falta de aseo es una clara señal de ello. 

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi mascota?

Cuando una mascota está triste, lo mejor que podemos hacer por ella es distraerla. Prestarle atención, darle mimos, ofrecerle golosinas e intentar jugar con ella es lo principal.

Por supuesto, favorecen mucho las excursiones y los paseos, ya que el ejercicio y la exploración al aire libre les ayuda a liberar tensión en gran medida.

Y aunque parezca increíble, un buen método para ayudar a nuestra mascota a salir de la tristeza es animarla a que aprenda un nuevo truco.

En este sentido, los ejercicios de memoria y obediencia la ayudan a sentirse útil. Por supuesto, hay que tener en cuenta la edad de la mascota y los métodos empleados en la enseñanza del truco.

Ojo, no es necesario abrumar ni presionar en exceso. Cuando una mascota está triste, costará un poco más de lo normal que aprenda ciertos trucos (como dar la pata o hacerse la muerta), así que hay que saber darles tiempo y no reñirlas demasiado por no lograr el cometido.

Autor: slowdevil

Asimismo, resulta muy convenientes hacer pequeños reajustes en su rutina. Por ejemplo, en lugar de colocarle la misma marca de pienso con el mismo sabor, podemos introducirle alguna variación u ofrecerle alguna otra alternativa. Por ejemplo, el caldo de pollo tibio suele gustarles mucho a los perros.

La tristeza es algo que, con cariño y un poco de atención se puede superar con el tiempo. Lo más importante es apoyar a nuestra mascota y hacerle saber que estamos allí para ayudarlas.

Y aunque no haga falta mencionarlo, no está de más decir que, ocuparnos por el bienestar de nuestra mascota siempre vale la pena.