Revelan el secreto del amor entre perros y dueños

Alba Muñiz · 17 noviembre, 2015

Si quieres a tu peludo y estás seguro de que el sentimiento de afecto es mutuo, esta noticia es para ti: científicos japoneses lograron revelar cuál es el secreto del amor entre perros y dueños.

Tú, tu perro y la oxitocina

El hallazgo fue publicado en la revista Science y tiene como protagonistas principales a la oxitocina y a los ojos. Según explicaron los investigadores, el contacto visual entre hombres y perros actúa sobre la llamada “hormona del amor” en ambas especies.

En otras palabras, cuando una persona y su amigo de cuatro patas se miran, se producen niveles altos de oxitocina, lo que provoca un mutuo fortalecimiento de la confianza y de la conexión emocional.

El estudio fue comandado por Takefumi Kikusui, del Departamento de Ciencias Animales y Biotecnología de la Universidad Azabu de Japón.

La mirada original

Autor: Andrés David Aparicio Alonso
Autor: Andrés David Aparicio Alonso

Este descubrimiento explicaría, además, la causa de la relación tan particular que canes y personas establecieron desde tiempos remotos y de la evolución que tuvo la misma hasta desembocar en la convivencia actual.

Anteriores investigaciones habían demostrado que cuando las madres miran a los ojos a sus bebés, se produce oxitocina. Y así se genera un flujo de amor y de sentimientos de protección.

Según establecieron los científicos, este mismo mecanismo permitió que los canes evolucionaran de los lobos salvajes y llegaran a ser las adorables mascotas que comparten nuestro hogar.

“Mientras tenga un perro conmigo, jamás me sentiré solo, porque su tierna mirada y el movimiento de su cola me dicen: eres la razón de mi vida, te amo”.
-Antonio Clement-

En qué consistió el estudio que reveló el secreto del amor entre perros y dueños

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores estudiaron durante 30 minutos a los perros y a sus dueños, documentado interacciones como:

Luego, a través de exámenes de orina, midieron los niveles de oxitocina de humanos y canes.

Así, concluyeron que el aumento del contacto visual entre las dos especies había provocado un incremento de los niveles de oxitocina en los cerebros.

Otros detalles de la investigación

Al realizar el mismo experimento con lobos, no se obtuvo igual resultado. Esto indicaría que los lobos que evolucionaron hasta convertirse en perros lo consiguieron al dominar el poder de la mirada, que es un factor fundamental en la socialización de los humanos.

Los investigadores también rociaron oxitocina en la narices de los perros y luego los ubicaron en una habitación donde estaban sus dueños y, además, personas extrañas.

En este nuevo escenario, las hembras sostuvieron por más tiempo la mirada con sus propietarios. Los científicos no pudieron explicar por qué no se logró ese mismo efecto en perros machos. Y, en cuanto a los dueños de los canes que habían sido rociados con la hormona, después de 30 minutos habían subido los niveles de oxitocina.

Cómo actúa la oxitocina

La oxitocina es una hormona que contribuye a regular el estado de ánimo y a forjar las relaciones entre las personas. Sus efectos están relacionados con:

  • La conducta sexual
  • La felicidad
  • El sentimiento maternal y paternal
  • El establecimiento de confianza
  • La generosidad

Además, tiene la propiedad de provocar contracciones uterinas para favorecer el parto y estimula la subida de la leche.

Actúa también como un neurotrasmisor, ya que posee la capacidad de estimular a las neuronas para que se transmita información entre ellas.

El papel de la oxitocina en la terapia con animales

perro y persona mayor

Dadas las grandes implicancias que tiene la oxitocina en la vida social, se podrían explicar también los buenos resultados que se obtienen con la utilización de perros en las terapias asistidas con animales.

Son notables las mejorías en casos de personas con autismo o estrés postraumático ya que, además de resguardar la integridad física y controlar situaciones de emergencia, estos canes contribuyen a que:

  • Tengan una mejor actitud ante la vida
  • Desarrollen mayor confianza y seguridad
  • Se relacionen mejor con otros humanos
  • Realicen ejercicio físico

No te olvides de mirar a tu perro

Por eso, no dejes de mirar a tu perro. Además de confirmar cuánto le quieres y te quiere, aumentarás tus -y sus- sentimientos de bienestar y felicidad.