¿Qué significa cuando un gato se lame la cara?

De repente, un gato que estaba plácidamente apoltronado en un sofá, saca su lengua y da como rápidos golpes sobre sus labios y su nariz.

¿Observaste alguna vez este comportamiento en tu minino? No es una actividad normal de aseo porque no hay nada que limpiar. Y va acompañada de cierta agitación. Y tu mascota parece estar intrigada por algo que mira fijamente.

Este tipo de reacción encuadra dentro de las llamadas actividades sustitutivas o conductas de desplazamiento, que ocurren cuando el animal se enfrenta a un estado conflictivo.

Motivos por los que un gato se lame la cara

gatos

Si quieres observar este comportamiento en tu gato, puedes frotar los dientes de un peine frente a él. De inmediato comenzará a observar detenidamente el objeto que produce el ruido y enseguida sacará su lengua para lamer su boca y alrededores.

Como habrás podido comprobar, esta actitud no tiene nada que ver con una limpieza funcional, ya que no sigue las prácticas habituales que ocurren después de que se alimenta o durante una sesión de aseo. Además, los golpes de su lengua son cortos, definidos y rápidos.

La actividad sustitutiva abarca actos ligados a acciones vitales como comer, beber y limpiarse. Se revela cuando tu mascota se halla en un contexto que impide un comportamiento adecuado. Por eso, la respuesta del animal parece estar “fuera de lugar”.

Todas las actividades sustitutivas conocidas hasta hoy parecen capaces de estimular las estructuras serotoninérgicas y, sobre todo, endorfinérgicas que colaboran a devolverle una cierta tranquilidad al animal.

Ante una situación que le provoca molestia, pero a la vez despierta su curiosidad, el gato no sabe si quedarse o irse. No sabe cómo resolver el conflicto. Por eso saca su lengua y se lame, como una forma de romper el estancamiento en el que se halla.

A veces, después de lamerse puede que tu minino estornude de forma violenta o bostece de forma generosa. Estas actitudes sustitutivas que manifiesta tu gatito las realizan todos los felinos, incluido el león.

Otras especies tienen reacciones distintas ante situaciones semejantes. Pueden mordisquearse las extremidades o rascarse detrás de sus orejas con las patas traseras.

Los pájaros, por ejemplo, se limpian el pico en una rama. Los chimpancés, por su parte, se rascan el mentón o los brazos.

Todas estas actividades motoras repetitivas y persistentes, que impiden la ejecución de respuestas adaptativas, no tienen una función. Pero están encaminadas a apaciguar la tensión emocional que provocan algunas situaciones en los animales.

La actividad sustitutiva se encuadra, entonces, dentro de los signos clínicos más frecuentes que tu mascota puede manifestar ante un estado de malestar. En estos casos también pueden presentarse:

  • Trastornos neurovegetativos
  • Estereotipos
  • Estados de inhibición

Otros conductas de desplazamiento en felinos

gato lamiendo

Todos los animales en cautiverio, incluidos los domésticos, pueden padecer algún tipo de trastorno nervioso a causa de la forma de vida a la que tienen que adaptarse, distinta a la que establecen sus leyes naturales.

Por más agradable que sean los mimos y todas las comodidades del hogar, tu gato no se encuentra en lo que, podríamos definir, su ámbito normal.

Entonces, cuando tu minino está muy nervioso o confuso, puede tener algunas conductas de desplazamiento para poder liberarse del estrés que siente o bien para adaptarse a una situación estresante.

Además del lamido de su boca y nariz, otras actividades relacionadas con conductas de desplazamiento pueden ser:

  • Lamerse su pelo: Luego de librarse de una situación peligrosa, seguramente se sentará a lamer su pelaje como una forma de infundirse tranquilidad, pudiendo originar alopecia extensiva felina.
  • Succión
  • Deambulación

Recuerda que una actividad de sustitución es un comportamiento normal pero que se presenta fuera de contexto y, por lo general, de forma exagerada.

Si las causas que generan estas actividades sustitutivas en tu mascota no son tratadas, pueden evolucionar a un comportamiento estereotipado. Pero eso será tema de otro artículo.

Así que, más allá de la leyenda ancestral que cuenta que cuando un gato se lame la cara llegan visitas, o clientes a un negocio, presta atención a las causas que pueden estar provocándole una conducta de desplazamiento. Y no dejes de consultar a tu veterinario.