¿Pueden comer lo mismo gatos y perros?

Pueden haber determinadas coincidencias en la alimentación de felinos y canes, aunque es cierto que las necesidades nutricionales de cada uno son diferentes, de ahí que la dieta tenga ser específica en cada caso

¿Pueden comer lo mismo gatos y perros?

Muchas personas creen erróneamente que las mascotas comen de todo, y pueden comer lo mismo gatos y perros. Esto no es así, e incluso muchos de los alimentos humanos se consideran muy nocivos para ellos.

Hay que tener en cuenta que los alimentos elaborados para las diferentes especies contienen los ingredientes que satisfacen los requerimientos nutricionales y calóricos de cada uno.

Además, el tamaño, edad, especie y características de la mascota determinan lo que debe ingerir, su contenido, frecuencia y cantidad. Esto marcará la diferencia entre una buena nutrición y la malnutrición.

Aunque los piensos o alimentos procesados de perros y gatos se parezcan mucho, difieren bastante, lo que se puede comprobar al leer la etiqueta de los productos. En este artículo veremos información sobre lo que necesitan ingerir los gatos y los perros en su dieta y las razones por las cuales no deben comer lo mismo.

Requerimientos nutricionales de los gatos

En su evolución a lo largo de la historia, los felinos se han mantenido a base de una dieta carnívora. Por ello es que en la actualidad aún requieren una alta dosis de proteína y grasa en su alimentación. Esa cantidad no es aconsejada para el pienso para perros.

También hay que mencionar a la taurina, un ácido orgánico antioxidante que protege la salud del corazón felino, así como su cerebro, músculos y membranas. Esta sustancia trabaja además como un importante neurotransmisor. Su deficiencia a mediano y largo plazo le provoca al gato ceguera, problemas del sistema nervioso, cardiopatías y finalmente la muerte.

Comida de perros y gatos

Igualmente, un ácido graso esencial que requieren los gatos es el llamado araquidónico, que mantiene la buena salud de su pelaje y piel.

Las vitaminas B1 y B12 también deben estar incluida en un buen pienso para felinos. La B1 transforma glucosa en energía para el funcionamiento de su musculatura y sistema nervioso. La B12 mantiene la cantidad de glóbulos rojos y optimiza el hierro en el cuerpo.

Uno de los nutrientes indispensable para el gato, del cual carece el alimento canino, es la vitamina A, mientras que el cuerpo del perro la produce. En general, el gato necesita más vitaminas en su dieta que sus compañeros caninos.

Requerimientos nutricionales de los perros

Los perros, aunque en etapas tempranas de su evolución llegaron a ser estrictamente carnívoros, fueron desarrollando una dieta más variada. Eso los llevó a ser los omnívoros que son hoy en día.

Los piensos comerciales existentes en el mercado incluyen todos los componentes necesarios para mantener su nutrición y salud óptimas.

Uno de los componentes dietéticos que requiere el metabolismo del perro es el betacaroteno, que su cuerpo procesa para convertirlo en vitamina A, un gran antioxidante. Mantiene la salud en la visión, los procesos reproductivos y el sistema óseo y epitelial.

Pienso para perros y gatos

A modo orientativo sobre otra importante vitamina, mientras los gatos requieren 30 unidades por kilogramo de vitamina E, los perros necesitan 50. Como vemos, los canes requieren grasas y proteínas en menor proporción que los felinos.

En los piensos caninos deben ser incluidos dos ácidos grasos esenciales: el linoleico y el alfa-linoleico. Estos nutren músculos y pelaje, crean hormonas y generan elementos necesarios para las células.

Consecuencias de una dieta inadecuada en las mascotas

Si conviven perros y gatos en una misma casa, es muy probable que de vez en cuando coman el uno del comedero del otro. Si es ocasional, ello no reviste consecuencias, pero no debe convertirse en una costumbre; para evitarlo, debe haber la separación necesaria.

A medio y largo plazo, una dieta inadecuada en nuestras mascotas causará vómitos, diarrea y otros malestares. A largo plazo el impacto es más grave, pues se puede presentar un posible daño renal y hepático.

Conclusiones

En conclusión, no pueden comer lo mismo gatos y perros pues corren el riesgo de presentar malnutrición, con posibles secuelas sobre su salud. Por todo lo que hemos contado, se comprueba lo perjudicial que puede ser dar un alimento que no corresponde a la especie de la mascota. Las consecuencias serán más importantes aún en el caso de los felinos.

La recomendación es clara: no pueden comer lo mismo gatos y perros. Se debe consultar al veterinario sobre la mejor alimentación para ellos y suministrarles productos de calidad que garanticen vivir con un estado de salud óptimo.

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