Puede ser una señal de trastornos mentales el tener “perrhijos”

Nicolás Forero · 31 agosto, 2021
Algunas personas creen que humanizar a los perros es un acto de amor, sin embargo, esta conducta es nociva para las personas y la mascota.

Los perros son mascotas que se convierten en uno de los miembros de la familia, sin embargo, hay que saber poner límites. Esto es fundamental para que se fomente una buena convivencia y no se ponga el riesgo el bienestar de ninguna de las dos partes.

En el gremio de los científicos se ha creado la duda sobre si humanizar a los perros es una afección mental. Debido a ello, desde la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional Autónoma de México, decidieron aportar su punto de vista sobre los “perrhijos”.

Así, el académico Moisés Heiblum manifestó que la humanización de las mascotas es una conducta nociva. Pues, puede ser una de las conductas que comiencen a generar un problema serio de salud mental.

Esto, ya que el apego excesivo le puede restar libertad a las personas. De esa manera, la necesidad de estar a toda hora con el perro los puede llevar a descuidar el trabajo e interactuar poco con el mundo exterior.

Una mujer y su perro.

Además, también es posible que el amo se desentienda de sus propios tiempos de disfrute. A raíz de ello, puede dejar a un lado sus tiempos de ocio, estancar sus proyectos personales y distanciarse de las personas cercanas.

En vista de esto, este experto indica que las personas que sobreprotegen de manera desmedida a sus perros pueden terminar teniendo una vida monótona. Asimismo, experimentar estados de ánimo bajos a causa del aislamiento y la soledad.

Por lo tanto, acciones tales como comprarle ropa de humano a los perros, festejarles cumpleaños o crearles perfiles en redes sociales, son innecesarias y terminan desencadenando esta problemática.

Perro celebrando un cumpleaños.

Las consecuencias de tratar los animales como “perrhijos”

Humanizar a los perros no solo le causa inconvenientes al humano, también resulta ser muy perjudicial para la mascota.

En primera medida, el animal se vuelve dependiente de la persona. Debido a ello, cuando no están juntos siente una ansiedad que lo lleva a hacer sus necesidades dentro de la casa y romper varios objetos.

Por otro lado, la sobreprotección genera que el perro sienta miedo con facilidad. De ese modo, se esconde de las personas externas que visitan la casa o se muestra reacio con ellas.

Perro triste.

La humanización ocasiona que el animal no se desenvuelva como lo indica su especie. Así, le cuesta relacionarse con los otros perros, los puede querer morder en todo momento y no se siente cómodo al momento de salir a dar un paseo.

Adicional a esto, con los perros humanizados no se acuerdan normas básicas de convivencia. Por esa razón, se acostumbra a hacer lo que quiere y se muestra agresivo hasta con el propio dueño cuando tratan de prohibirle algo.

De esa manera, los perrhijos pueden realizar acciones tales como subirse al comedor, adueñarse de los sofás e incluso quitarle comida del plato a alguna persona.

Perro vestido en el sofá.

Detalles a tener en cuenta

Esto no quiere decir que no se le pueda dar cariño a la mascota. El perro merece todo el amor y la atención por parte de sus amos, sin embargo, es fundamental respetar las necesidades y los espacios propios de su especie.

Asimismo, es importante fijar reglas desde el principio para que desarrolle una buena educación, sea autónomo y nunca se quiera imponer a la fuerza.

Tener en cuenta estos factores es importante para cuidar tu salud, la de tu perro y tener una cohabitación inmejorable. ¡No los pases por alto!

  • Amat M. Factores de riesgo implicados en el comportamiento agresivo del perro y el gato [Internet]. España: Universitat Autónoma de Barcelona; 2010 [citado 30 de agosto de 2021].