Cómo prevenir y tratar la sarna en perros

Yamila · 21 diciembre, 2017
Se trata de una enfermedad que se 'ceba' con la piel de los canes, y que encima es contagiosa para los humanos; hay varios tipos y recetas caseras para prevenirlas

Producida por algunas especies de ácaros y visible en la piel, la sarna es una enfermedad canina que puede ser transmitida a las personas. La buena noticia es que se puede prevenir y tratar la sarna en perros con muy buenos resultados si se realiza un tratamiento adecuado.

¿Qué es la sarna?

Se trata de una enfermedad cutánea producida por ácaros parásitos que se alimentan de sebo, queratina y restos de células dérmicas, tanto de los perros como de los gatos y de los seres humanos.

El contagio más habitual se lleva a cabo a través del contacto directo con un animal afectado, así como también por aquellos objetos que hayan sido usados por él; como por ejemplo mantas o cepillos.

Según la especie de ácaro que habita en la piel del canino se corresponderá el tipo de sarna que este padece. Esta patología es muy frecuente en perros callejeros o en aquellos que viven hacinados y en malas condiciones higiénicas.

Sarna en perros

Sarna demodécica

Los ácaros causantes de este tipo de sarna son del género demodex, los cuáles viven de manera natural en la piel y folículos pilosos. La enfermedad aparece cuando por algún motivo (cáncer, hipotiroidismo o desequilibrios en el sistema inmunitario) la población de estos microorganismos aumenta.

Cabe señalar que la sarna demodécica no es contagiosa entre animales o para las personas. Así, esta afecta a los perros de raza pura y con pelo corto, entre ellas el dóberman y el shar pei.

Sarna sarcóptica

El ácaro ‘encargado’ de este tipo de sarna es el sarcoptes scabei var canis, que tiene la capacidad de excavar galerías en la piel del perro. Cabe aclarar que es transmisible al ser humano y afecta a otras especies de mamíferos, entre ellas el gato y el zorro.

Sarna ambulante

También conocida como ‘caspa ambulante’, el agente etiológico es el ácaro cheyletiella. Puede afectar no solo a las personas –a quienes provoca sarpullidos de color rojizo– y perros, sino también a los gatos y a los conejos.

Síntomas y detección de la sarna

Para poder identificar la sarna en un perro debemos prestar atención a ciertos síntomas y comportamientos en el animal. Lo ‘bueno’ de esta infección producida por ácaros es que es fácil de reconocer.

Según el tipo de sarna, la extensión y localización de las lesiones estos serán diferentes. Sin embargo, una de las características comunes a todos es el picor o prurito. Esto quiere decir que verás a tu perro rascarse continuamente en una misma zona, así como también lamerse e incluso lastimarse en un área específica.

Por otra parte, perderá pelo donde tenga sarna, quizás en forma de ‘parches’ o una extensión mayor dependiendo de cuán severa sea la enfermedad. También puede presentar caspa, descamación de la piel, costras y pústulas.

Perro con sarna extrema

El enrojecimiento y la inflamación de la piel, las heridas y las llagas o la dermis ‘en carne viva’ son signos más que certeros de que el animal sufre sarna. En algunos casos incluso el can no quiere comer, presenta mal olor en la piel y pierde mucho peso.

Prevenir y tratar la sarna en perros con remedios caseros

El tratamiento de la sarna debe estar enfocado en dos puntos: la aplicación de remedios en el animal y la higiene de su entorno. Para el primero podemos emplear fármacos recetados por el veterinario –que se administran de forma oral– y también aumentar la eficacia empleando recetas caseras de aplicación externa. Algunas opciones son:

1. Ajo

Este ingrediente antibacteriano y cicatrizante puede ayudar en la recuperación de la piel del animal y en la eliminación de los ácaros. El tratamiento consiste en moler dos dientes de ajo y mezclarlos con aceite de oliva, para luego esparcirlo sobre el área afectada y dejar actuar toda la noche. Al siguiente día hay que enjuagar con un paño húmedo.

2. Jabón neutro

Los perros que tienen sarna deben ser bañados con un jabón blanco o neutro, para evitar que los perfumes irriten aún más la piel. Existen a su vez jabones medicinales con propiedades antibacterianas y antisépticas muy eficaces, que se aplican sobre la piel húmeda y se enjuagan tras dos minutos.

3. Manzanilla

Esta planta tiene muchos beneficios para la piel y, por ello, sirve para prevenir y tratar la sarna en perros. Las flores de manzanilla son refrescantes, desinflamatorias y limpiadoras. Puedes hacer una infusión con una cucharada de la planta por cada medio litro de agua y, cuando esté fría, usar el líquido filtrado para mojar el manto del animal.