Precauciones en fiestas para perros con miedo a petardos

Cuando se acercan las fiestas de fin de año o Carnavales se avecina una de las épocas con más fuegos artificiales y cohetes. Aunque a los niños les parecen unas fiestas divertidas, los perros con miedo a petardos lo pasan muy mal. Ante esta situación te aconsejamos cómo solventar estos días tan complicados para tu mascota:

El miedo y su funcionamiento

El miedo a los petardos se puede superar, pero se necesita tiempo y un educador competente que sepa hacerlo. Unos días antes de las fiestas solo podemos poner un parche que nos permita superarlas y que estará orientado, especialmente, a garantizar la seguridad de nuestro perro y a minimizar los efectos que los petardos tengan sobre él.

Cuando un animal siente miedo tiene tres opciones: huir, luchar o rendirse. En el caso de los perros, la primera opción siempre será huir, aunque en otras situaciones el perro podría intentar luchar, si bien ante el ruido a los petardos no hay un enemigo. Cuando hay miedo a los petardos casi siempre veremos un perro que desea huir hacia su casa.

Perro con miedo debajo de una silla

Asegura tu casa

Sabemos que se acercan petardos y que nuestro perro puede entrar en pánico. Antes de nada debemos garantizar su seguridad y nuestra casa es el primer sitio en el que se debería sentir seguro.

Debemos bloquear el acceso a balcones y cerrar las ventanas. Todos los años se leen historias de perros con miedo a petardos, quienes desesperados se lanzan por la ventana y sufren graves daños o incluso se mueren por la fuerte caída.

En casas con jardín debemos revisar el estado de las vallas. Si hay agujeros por debajo o entre la valla el perro podría escaparse. Incluso, si la valla es baja hay posibilidades de que la salte, y podríamos plantearnos la opción de no permitirle salir al jardín esos días.

Tampoco deben estar al alcance de perros con miedo a petardos elementos peligrosos que pueda morder o roer. Los perros descargan mucho estrés masticando cosas, y si necesita mordisquear un objeto, no debería ser tóxico o peligroso para él.

Una zona segura para perros con miedo a petardos

Podemos crear una zona segura dentro de nuestra casa que ayude al can a superar los días que se avecinan. Se trata de una habitación o un lugar dentro de nuestra casa en el que no le vaya a ocurrir nada malo al perro. Esta zona le debe servir para refugiarse de sus miedos, por lo que deberá contar con las siguientes cualidades:

  • Debe estar accesible todos los días durante las 24 horas. Por ejemplo, si el perro se esconde dentro de la bañera la puerta del baño debe estar siempre abierta y, cuando se refugie allí, no debemos obligarle a salir.
  • Si no la elige el perro, podemos guiarlo hacia ella. Muchos perros con miedos ya tienen preferencia por ciertos lugares de la casa, pero si cuando tiene miedo vaga por la casa, podemos crear una zona segura y guiarlo hacia ella de manera amable.
  • Debe estar aislada del exterior. No puede tener ventanas abiertas, y a ser posible debe tener las persianas bajadas o las contraventanas cerradas. Además, tiene que ser tranquila y, cuanto menos ruido llegue del exterior, mejor.
  • Cuando use la zona segura no podemos echarlo de ella. Si el perro elige refugiarse debemos ofrecerle ofrecerle agua (el jadeo es una señal de miedo) o nuestro consuelo, pero no podemos pedirle que salga de ella; mucho menos deberíamos obligarle a salir de ella.

Cambia los paseos

Debemos revisar qué ruidos hay durante el paseo de nuestro perro y cambiarlo si hace falta; podemos reducir el número de paseos o su duración en caso de que sea necesario. Hay horas en el día en las que hay menos explosiones y debemos aprovecharlas.

Perro con miedo detras de su dueño

Es mejor tener un paseo corto y tranquilo a uno largo pero lleno de sobresaltos o miedo. Por una semana o unos días que tenga un recorrido más corto, o que pasee menos veces al día, no pasará nada. Los perros con miedo a petardos apreciarán no estar expuestos al ruido en la calle.

Métodos de sujección

En perros con miedo a petardos es clave revisar los métodos de sujeción con los que sale a la calle: los arneses son más seguros que los collares normales, y los collares de castigo solo incrementan el miedo que ya tiene el perro de por sí.

Todo lo que lleve en la calle debe estar en buen estado. Si con un ruido corremos el riesgo de que el perro dé un tirón, no podemos arriesgarnos a que la correa se parta o se suelte la hebilla del arnés. El can podría echar a correr desorientado y no saber volver a casa y, si vivimos en una zona con carreteras transitadas, podría poner en peligro su vida.

Un arnés nuevo o una correa nueva no resultan costosas y pueden ser la diferencia entre un perro seguro o un perro perdido. Siempre vale la pena renovar sus cosas si hace falta, todavía más en esta época del año.

Casos extremos

Hay unos pocos casos extremos de perros con miedo intenso: perros que se paralizan o que lo pasan tan mal que vomitan o dejan de comer, y algunos incluso dejan de hacer sus necesidades durante horas o días.

Estos casos extemos deberían ser revisados por un veterinario. Ante un miedo tan radical podría llegar a ser necesario recetar medicamentos ansiolíticos –nunca sedantes– que le ayuden a superar estos días. No le harán olvidar su miedo, pero le permitirá sobrevivir a estas fiestas.

Una vez hayan pasado los peores días de petardos y cohetes, el perro debería ser visto y evaluado por un educador canino que le ayudase a afrontar sus miedos. Este es un tratamiento que solo puede llevarse a cabo bajo la supervisión de un profesional. Finalmente, un miedo tan intenso compromete el bienestar del perro y no debería olvidarse hasta las siguientes fiestas con petardos.

Te puede gustar