¿Por qué un zorro ártico ha recorrido 3500 kilómetros?

Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Eugenio Fernández Suárez
5 julio, 2019
Conocido por su belleza, el zorro ártico también es un viajero incansable, aunque la razón sea el cambio climático

El zorro ártico (Vulpes lagopus) es un animal ligado a los ecosistemas de tundra que podemos encontrar en el extremo norte de Europa, Asia y América, un terreno en jaque por el cambio climático, lo que ha obligado a esta pequeña especie a realizar duras travesías, pero ninguna como la descubierta recientemente.

El gran viaje del zorro ártico

Y es que los investigadores del Instituto Polar Noruego no daban crédito al comprobar los datos que daba el GPS que habían colocado a una joven hembra de esta especie de cánido del hemisferio norte: en apenas dos meses, este zorro había recorrido más de3 500 kilómetros.

El 26 de mayo este animal se encontraba en el archipiélago de Svalbard, una dura región cuyo nombre significa costas frías y que se encuentra al norte de Noruega, en pleno océano Glacial Ártico. Apenas en 76 días, el animal había recorrido una media de casi 50 kilómetros diarios, hasta llegar a la isla Ellesmere, en Canadá.

Vulpes lagopus

El GPS de este zorro ártico ha dejado de funcionar, pero se han podido recuperar estos datos tan interesantes para la ciencia, y es que nunca uno de estos ejemplares había sido registrado recorriendo tanta distancia y a tal velocidad. Los investigadores pensaron incluso que el animal podía haber sido cazado y transportado en un barco o algo similar, pero no ha sido el caso.

El estudio llama la atención por la gran adaptación que tendrá que hacer, ya que los de su especie apenas tienen como dieta pequeños mamíferos terrestres como los lemmings, en lugar de la dieta de pescado que tienden a practicar en las islas de Svalbard de las que el animal era habitante.

¿Por qué ha viajado tanto?

Aunque esta historia pueda sonar épica, lo cierto es que nos traslada a una triste realidad en la que el cambio climático está obligando a muchas especies a recorrer grandes distancias en busca de su preciado alimento. Esto pone en peligro su supervivencia y nos alerta una vez más de que el calentamiento global es una realidad que nos va a golpear de lleno si no luchamos contra ella.

Fiordos de Noruega

Los primeros en sufrir sus efectos son sin duda los animales que habitan el Ártico y otras regiones frías del planeta. Hay que resaltar que, aunque este desplazamiento es extremo, el zorro ártico es un animal que sí recorre largas distancias entre islas gracias a las superficies heladas que se encuentran durante gran parte del año.

Pero lo cierto es que cada verano vemos cómo el hielo conecta menos territorios en el Ártico, lo que podría hacer que muchas de estas rutas se corten para siempre y que algunos de estos animales queden atrapados en archipiélagos donde apenas tengan recursos, lo que aislaría poblaciones enteras al cortar estos gigantescos pasos de fauna naturales.

Aunque este viaje es increíble, hay que proteger a la fauna del Ártico a través de la lucha contra el cambio climático, pues estamos poniendo al límite una vez más a estos maravillosos animales.