¿Por qué los perros pequeños tienen más carácter que los grandes?

Por el simple hecho de que nacen con un menor tamaño, no se desarrolla una conducta más agresiva; al ser más chicos, los dueños suelen cometer el error de tratarlos siempre como un bebé

Si tienes un salchicha o un caniche lo más seguro es que sea un poco malhumorado, y quizás te preguntes: ¿por qué? Hay un mito recurrente en nuestra sociedad que dice que los perros pequeños tienen más carácter que los grandes, pero no es así por casualidad.

Hay muchas razones por la que los perros pequeños tienen más carácter. Gran parte del problema tiene que ver con el trato que le damos a nuestros animales, aunque entran en juego otros factores.

¿Tamaño pequeño = gran problema?

En primer lugar, debemos examinar la posición en la que se encuentra el pequeño can: Los animales de corta estatura se encuentran en el escalafón más bajo de la cadena alimenticia. Es por esto que solemos ver a razas como los chihuahuas temblando o en alerta constante.

Como por sí mismos no presentan una amenaza, estar siempre alertas es un método de supervivencia. Es aquí cuando empieza a notarse la columna vertebral por la que este mito se sostiene: con el miedo, un perro puede volverse agresivo.

Como seguro que sabes, la agresión es natural en los animales para mantener su supervivencia. Les permite tener mayor cuidado e incluso reaccionar de forma inesperada; un animal agresivo es así porque sufre de un miedo constante.

Lo mismo pasa con los canes miniatura; la agresión es una forma de alertar de que es peligroso y que se debería temer, pero los humanos vemos esto como algo gracioso.

Es aquí cuando empieza el gran dilema sobre si los perros pequeños tienen más carácter que los perros grandes. Ante esto, hay que aceptar que no existe evidencia alguna que una raza sea o no más agresiva o dominante que otra: todo tiene que ver con la personalidad del animal.

Perros pequeños enfadados

¿Por qué los perros pequeños tienen más carácter?

Una de las principales razones por las que un can miniatura es más dominante que los grandes tiene que ver con nuestra forma de tratarle. Pongamos un ejemplo:

  • Un caniche puede ladrarnos constantemente y nosotros lo tomaremos como una gracia. Es muy probable que nos riamos e incluso le ignoremos para que siga ladrando.
  • Un gran danés puede ladrarnos y nos sentiremos atemorizados por este. Su tamaño nos intimidará y tomaremos acciones para corregir este comportamiento de inmediato.

¿Ya ven el problema? Mientras que dejemos que los pequeños canes sigan haciendo de la suyas, seguirán comportándose como pequeños tiranos sin control. En cambio, a los grandes no les dejamos que hagan de las suyas.

Esto nos da la sensación de que los perros pequeños tienen más carácter que los grandes, pero no es así. En realidad, dejamos que aprendan este comportamiento, lo que les convierte en pequeñas bombas de relojería.

Estos comportamientos son muy destructivos para nuestro entorno, y en especial si tienes otras mascotas. Corregir estas conductas cuesta bastante tiempo, pero nunca es imposible de logra, así que te aconsejamos detenerlas lo más pronto posible con las terapias apropiadas para cada caso.

En otras ocasiones, tenemos otro problema: no dejamos que el perro tenga conductas normales. Es decir, lo tratamos como al bebé de nuestro hogar. Esto no debería ser así; el hecho que el animal no crezca en tamaño no significa que no madure.

Temperamento de perros pequeños

Siguen siendo perros

Por más que su tamaño engañe, los perros pequeños envejecen igual que los canes más grandes. Es muy común que un dueño lo siga viendo como un cachorro cuando la realidad es otra: el animal podrá ser tratado como un joven, pero su mente tendrá al menos siete años de edad, por ejemplo.

Seguir tratando a estos animales como niños solo traerá graves consecuencias: ladridos constantes, desobediencia general e incluso apropiación de elementos del hogar son síntomas comunes de un síndrome llamado síndrome del perro pequeño (SPP).

Para evitar esto, lo mejor es darles una vida normal, o mejor dicho, tratarles como a cualquier otro perro. Lo ideal sería aplicar ejercicios que agoten la energía del animal para evitar que desarrolle estas conductas destructivas.

Además de esto, se recomienda practicar los ejercicios de obediencia correspondientes para la raza. Hay que evitar seguir tratándoles como cachorros después de cierta edad para no alimentar estas conductas indeseables.

En algunos casos, se puede perder el control de la situación, por lo que una consulta con el veterinario o un psicólogo de perros es requerida. Recuerda que todo perro tiene sus etapas de vida, las cuales hay que respetar para que tu can tenga una vida feliz y normal junto a ti.

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