¿Por qué hay meloncillo en España?

Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Eugenio Fernández Suárez
25 abril, 2019
El meloncillo en España es un carnívoro poco conocido y de origen incierto; un nuevo hallazgo nos ayuda a entender cuándo llegó a España

El meloncillo en España es un depredador poco conocido, tal vez porque estamos más acostumbrados a ver a estos animales en África: esta mangosta es la única que se puede encontrar en Europa, en concreto solo en el sur de España.

El meloncillo, un curioso animal en Europa

El meloncillo es un animal alargado, similar a un mustélido, con un pelaje que entremezcla el gris y el marrón de forma uniforme. Al igual que los mustélidos, posee patas cortas y garras no retráctiles para poder cavar, y se alimenta de las presas que caza, que son principalmente roedores.

Además, la mirada del meloncillo es muy curiosa, ya que es uno de los pocos mamíferos que posee una pupila horizontal, lo que le da un aspecto muy llamativo. Pero lo que más llama la atención de muchos es cómo un carnívoro africano ha terminado en una zona tan concreta de Europa, y es que a todas luces parece una introducción hecha por el ser humano en la península ibérica, de forma similar a la gineta.

Herpestes ichneumon

Y es que el origen del meloncillo en España ha sido muy debatido: son muchos los que adjudican su introducción a diversas civilizaciones, como pudieron ser los fenicios, los cartagineses o los musulmanes.

El meloncillo en España habría sido introducido por la misma razón por la que era prácticamente una mascota en el Antiguo Egipto, y es que estos animales son un gran control de plagas natural. El meloncillo fue, probablemente, una especie exótica invasora antes de que existiera el concepto, aunque en el presente está bien integrado en ecosistemas como Doñana.

El meloncillo más antiguo de España

Recientemente, un nuevo hallazgo arqueológico parece apuntar en una dirección concreta para el origen del meloncillo en España: en un mausoleo de la Mérida romana, entre los restos de animales domésticos (principalmente perros), se encontraron los restos de meloncillos como si fueran una mascota más. Los animales presentaban claros signos de haber sido mascotas, como las fracturas curadas que tenía el perro prehistórico en Murcia.

Este sería, por tanto, el resto más antiguo de meloncillo en España del que se tenga constancia, lo que invalida teorías como su introducción posterior por musulmanes. Este hallazgo confirma que había meloncillo en España hace 2000 años, y parece que tenía mucha relación con el hombre.

Mangosta egipcia

El mausoleo se trata de un sacrificio ritual, algo común en perros para los romanos, pero que no se había visto en meloncillos, lo que parece indicar que este animal convivía con una familia de forma similar a los perros. De hecho, estos animales tenían cierta importancia para los romanos, lo que los llevó a incluirlos en sus mitos, como es el caso del can Cerbero.

Los cuerpos de estos animales estaban acompañados de numerosas copas, además de restos de alimento. Todo ello sobre tres tumbas, lo que parece indicar algún festín o ritual en honor a alguna divinidad.

No ha sido el único meloncillo hallado en Europa recientemente: en el castillo de Palmela y en las inmediaciones de Lisboa se han encontrado meloncillos de épocas similares, aunque en este caso en un contexto totalmente distinto: lo que parece un animal asilvestrado en una cueva.

¿Quiere decir esto que las mangostas fueron traídas por los romanos? No necesariamente. Simplemente que estos animales ya se encontraban en la península ibérica en época romana. Sin embargo, la llegada del meloncillo en España podría ser aún más antigua que la época romana.