¿Por qué buscan una atención constante?

Mariela Ibarra Piedrahita 11 junio, 2015

Para nadie es un secreto que a los perros les encanta llamar la atención. Ya sea a cambio de caricias, mimos, masajes o golosinas, los canes están siempre detrás de ti para recibir algún reconocimiento. Si bien en la mayoría de las veces esto no representa ningún inconveniente, puede terminar convirtiéndose en un problema bastante serio si deriva en personalidades celosas o en conductas destructivas. Sin embargo, parte de darle solución a los problemas (o evitarlos) es entender por qué buscan una atención constante.

Normalmente los perros tienen diferentes formas de llamar nuestra atención pero, en general, lo que desencadena las conductas patológicas es el exceso de la misma. Igualmente un entorno poco saludable, en el que el can esté sometido a una cantidad importante de estrés, también derivará en que quiera recibir más atención por tu parte, o en que desarrolle comportamientos extraños para liberar la tensión, el exceso de energía o el aburrimiento.

Las formas más comunes de patologías por esta causa se dan en la ansiedad (por ejemplo, la ansiedad por separación), los celos y la personalidad destructiva. Pero veamos los llamados de atención un poco más a fondo.

¿Cuándo quiere llamar la atención?

ansiedad por separacion

Debido a que los perros y los humanos no pueden comunicarse de la misma forma en que lo hacen con sus congéneres, los primeros han tenido que desarrollar una serie de estrategias para conseguir cubrir sus necesidades básicas (alimentación, refugio, afecto…). Por lo tanto, el llamar la atención viene a ser una respuesta evolutiva que la domesticación ha dado a los canes para asegurar la subsistencia.

No obstante, ¿cuándo se vuelven patológicas estas situaciones? Estas conductas se vuelven problemáticas debido a que tienden a ser reforzadas por los cuidadores, quienes, sin quererlo, terminan premiándolas y acentuando su permanencia en los hábitos del can. Una de las maneras más comunes se presenta cuando llegamos a casa, pues terminamos acentuando la ansiedad que siente nuestro perro durante nuestras ausencias cuando lo acariciamos con efusividad mientas él nos recibe excitado.

La misma situación ocurre frente al ladrido excesivo. Es común que cuando nuestro can se excede en sus ladridos para tratar de calmarlo el cuidador acaricie su lomo y lo relaje. Esto lo que hace es reforzar la mala conducta, pues él la entenderá como una manera de conseguir caricias.

Algunas soluciones

perro pidiendo comida

Si bien evitar una conducta es más fácil que corregirla, existen muchas estrategias que puedes seguir para cortar con los malos hábitos que haya desarrollado tu perro para llamar tu atención.

Antes que nada, ten en mente que no está mal mimar o consentir a tu mascota. Al contrario, el cariño es algo que necesitan para un correcto desarrollo mental. Lo que debes aprender es a conocer exactamente qué está demandando de ti y, si su comportamiento se debe a una razón válida (por ejemplo, alguien merodeando tu propiedad), está bien recompensarlo por esto. Sin embargo, si las conductas se derivan de algo que no es indicado, como es el caso de las agresiones por celos o miedo, entonces no las debes reforzar. Lo que tu perro y tú debéis comprender es que para todo existe un momento, ya  sea para las caricias, para jugar o para comer. Así que estas son algunas recomendaciones que puedes seguir:

  • Establece un horario riguroso al momento de alimentar a tu mascota. Así se acostumbrará a comer en momentos determinados del día.
  • No lo alimentes en la mesa, así se acostumbra a no pedir.
  • Acostúmbralo a estar solo desde cachorro, pero nunca lo dejes solo de inmediato por un lapso prolongado. Sal primero por unos minutos y después ve alargando los periodos.
  • Enséñale a que no está bien gruñirle a otros perros o personas, a menos que sea como una medida defensiva y no motivada por los celos.
  • Ten en mente que los castigos son entendidos por los perros como una forma de recibir atención, por lo tanto, usando esa estrategia solo reforzarás las conductas negativas. Lo mejor que puedes hacer es ignorar a la mascota. Así se dará cuenta de que no va a conseguir nada por tu parte.
  • Observa detenidamente el comportamiento de tu mascota, en especial lo relacionado con la ansiedad (más importante aún si deja de alimentarse) o la agresividad y, de ser necesario, consulta con un especialista en conducta animal o con tu veterinario.
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