Si tu perro es miedoso, lee esto

Alba Muñiz · 17 diciembre, 2015

El miedo, esa angustia que –según el diccionario- se genera por un riesgo o daño real o imaginario, puede describirse también como una respuesta instintiva a situaciones que representan una amenaza. Si tu perro es miedoso, ayúdalo a superar sus temores con paciencia y amor, nunca con castigos.

¿Por qué los canes tienen miedo?

perros con miedo

Un perro puede asustarse por distintos motivos. Entre ellos:

  • Falta o deficiencia de sociabilización
  • Separación temprana de su madre
  • Experiencias traumáticas
  • Predisposición genética
  • Abusos físicos o psicológicos

También puede suceder que algunos canes no logren identificar de manera correcta las causas de su miedo. Por eso, pueden llegar a reaccionar con susto o agresividad ante personas o situaciones que nada tienen que ver con el motivo de su temor.

Si tienes un perro miedoso, la mejor forma de ayudarlo a superar sus temores es con paciencia y amor.

Cómo manifiestan el miedo los canes

Los peludos pueden sentir miedo de:

  • Determinadas personas
  • Otros animales
  • Objetos
  • Ruidos

El temor lo manifiestan de distintas maneras. Por ejemplo:

  • Evitan o se esconden de los seres o cosas que les provocan temor
  • Ladran o atacan al objeto/sujeto de su miedo
  • Permanecen inmóviles, como esperando que la causa de su angustia se esfume por arte de magia
  • Se muestran sumisos y temerosos. O también deprimidos o desinteresados

Señales de que tu perro es miedoso

También existen otras señales que nos indican que nuestro amigo de cuatro patas está asustado:

  • Temblores y agitación
  • Taquicardia
  • Se orina y/o defeca
  • Jadeos
  • Hipersalivación
  • Pupilas dilatadas

En cuanto a su lenguaje corporal, podemos señalar que:

  • Eriza su pelo
  • Agazapa su cuerpo contra el suelo
  • Tira sus orejas hacia atrás
  • Tiene el rabo caído o entre sus patas
  • Mira de forma fija a la persona o cosa que “lo amenaza”

¿Cómo proceder si tu peludo es miedoso?

Ante un perro asustado, no dudes en consultar al veterinario o a algún especialista en comportamiento animal.

Lo más probable es que los temores de tu peludo no desaparezcan por si solos. Al contrario, seguramente empeorarán con el paso del tiempo. Por eso, es importante que busques una solución para los miedos de tu amigo de cuatro patas.

Lo primero que debes hacer, entonces, es tratar de determinar qué es lo que provoca que tu can se asuste.

Estrategias para aplicar si tienes un perro asustadizo

Ten presente que, una vez determinada la causa del miedo de tu perro, puede tratarse y obtener una rehabilitación parcial o total. Para ello, suelen emplearse 2 métodos: la desensibilización y el contra-condicionamiento.

La desensibilización consiste en ir exponiendo al animal a niveles muy bajos de lo que está causando su temor e ir incrementando esa exposición a medida que va perdiendo el miedo. El proceso es muy lento y hay que armarse de paciencia ya que, si vamos muy rápido, seguramente no tendremos éxito.

El contra-condicionamento, por su parte, consiste en tratar de emparejar el estímulo de miedo con una acción o comportamiento incompatible con el comportamiento de miedo. Por ejemplo, enseñar al perro a sentarse cuando aparezca el objeto de su temor.

En algunos casos pueden aplicarse también tratamientos farmacológicos. Pero solo son efectivos si son acompañados de pautas que intenten modificar la conducta del peludo.

Lo que no debes hacer ante un animal temoroso

Autor: Nathan Eaton Jr.
Autor: Nathan Eaton Jr.

Si tu perro es miedoso, evita estas actitudes:

Castigarlo ante sus distintas reacciones. Solo lo volverás más temeroso.

Forzarlo a que experimente la situación que le produce miedo.

Sobreestimularlo. Un animal estresado se vuelve más sensible a todo lo que le rodea.

Reforzar su comportamiento temeroso con caricias o halagos. Felicítalo y prémialo cuando logre avances y vaya perdiendo su temor.

Paciencia y amor para dejar atrás los temores de tu peludo

Lo mejor que puedes hacer mientras tu peludo intenta dejar atrás sus temores es garantizarle un entorno seguro y previsible. Seguir una rutina diaria en relación a paseos y alimentación es lo más conveniente en estos casos.

Busca también la manera de fortalecer tu vínculo con él, para que se sienta relajado y protegido. Además, estimúlalo con juguetes y con distintos juegos y ejercicios de inteligencia.

Como siempre, ten mucha paciencia y trátalo con el cariño y el respeto que se merece.