Mascotas y urgencias en tiempo de cuarentena

26 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Juan Pedro Vazquez Espeso
Las urgencias veterinarias son unas de las excepciones contempladas en este periodo de cuarentena. Acudir con la mascota a un centro veterinario estará completamente justificado, siempre que la situación lo requiera.

Las urgencias nunca ‘piden cita previa’. Se presentan en cualquier momento, con o sin estado de alarma. Y si somos tutores de algún animal, debemos estar preparados y conocer las pautas para evitar incumplir las normas y ser sancionados. 

A continuación, informaremos más acerca de este tema y daremos algunos consejos. Eso sí, sin sustituir a los profesionales veterinarios.

Al igual que los paseos con las mascotas, la visita al veterinario es legítima, a pesar de la cuarentena. Pero en muchas ocasiones, decidir cuándo la visita es urgente y cuándo no nos puede resultar complicado. Por otra parte, hay que prestar atención a lo que las autoridades publiquen en sus redes sociales.

Urgencias y asistencia veterinaria

El sistema de clasificación, en función de la gravedad del estado de salud del paciente, se denomina triaje. Este sistema ha demostrado ser muy eficaz y sirve para priorizar los casos en los que el riesgo vital del paciente supone un riesgo real para la vida. De este modo, los veterinarios aseguran la atención de los pacientes cuya salud corre más peligro.

Veterinario examina a un gato

Por esta razón, cuando una persona acude a urgencias por un dolor de espalda, pueden tardar 3 horas en atenderla. Y aunque le pueda parecer desesperante, existe un justo motivo detrás de ese tiempo de espera.

En base a estos criterios, se puede dividir al paciente en 5 niveles:

5. Sin urgencia: el riesgo vital del paciente no corre ningún tipo de peligro, un problema completamente mejor. Por ejemplo un dolor muscular.

4. Urgencia menor: en principio, no hay riesgo vital para el paciente. Ejemplo: gastroenteritis.

3. Urgencia: hay peligro para el paciente, pero hay estabilidad en sus constantes. Ejemplo: una fractura en una extremidad.

2. Urgencia con riesgo vital: el paciente necesita una estabilización porque hay peligro crítico para su salud. Una pérdida masiva de sangre debido, por ejemplo, a un corte profundo.

1. Reanimación: prioridad absoluta, fallo de las constantes vitales. Ejemplo: un infarto.

Este es, a grandes rasgos, el sistema de clasificación del estado de salud de los pacientes y los criterios de toma de decisiones en caso de atención urgente.

¿Qué nivel precisa atención veterinaria inmediata?

De forma general, los niveles 1, 2 y 3 son los que precisan atención veterinaria sin lugar a duda. En determinadas ocasiones, un nivel 4 puede requerir atención veterinaria.

Por ultimo, un nivel 5 nunca requerirá atención urgente, por este motivo no debería de ser motivo de consulta, salvo recomendación veterinaria específica. Cabe destacar que los veterinarios siguen esta línea, trasladando posibles situaciones reales en base a los distintos niveles, siempre a modo orientativo.

¿Acudir o no al centro veterinario?

Como tutores, nos puede resultar complicado en determinadas ocasiones discernir si existe un peligro real para la salud de las mascotas. En caso de duda, siempre deberíamos de contactar con el veterinario de confianza. El profesional será el que decida, en base a la información proporcionada, si el animal necesita atención urgente o no.

A continuación, veremos algunas situaciones que se pueden presentar, y si representan o no un problema urgente.

Situaciones no urgentes

De forma general podemos incluir procesos cutáneos, como alopecias o comedones (granitos). Estos procesos son bastante frecuentes en las mascotas y no representan un problema grave de salud.

Otra situación habitual consiste en animales son sintomatología respiratoria con tos o estornudos. Estos síntomas, siempre que no se prolonguen en el tiempo, tampoco se consideran urgentes de forma general.

En estos días están siendo habituales las diarreas. Quizás porque pasamos más tiempo en casa y, tenemos mayor tendencia a entretenernos picoteando cualquier cosa junto a las mascotas, desde galletas hasta snacks.

Salvo excepciones, como perros ancianos, cachorros o perros con alguna patología asociada o diarrea prolongada en el tiempo, este síntoma no es motivo de urgencia. Suelen ser autolimitantes y remiten en un par de días.

Hay que distinguir las urgencias.

Situaciones de urgencias o con motivo justificado de consulta

Como motivos de consulta obligada, se puede incluir cualquier situación en la que haya un riesgo real para la mascota. Por ejemplo:

  • Procesos gastrointestinales severos: diarreas de varios días de duración, diarreas que cursen con vomito o decaimiento pueden ser motivo de urgencias.
  • Accidentes: un accidente siempre es un potencial motivo de asistencia al veterinario. Por ejemplo, un pequeño corte debería de ser valorado y correctamente desinfectado, ademas de tomar las medidas preventivas frente al tétanos.
  • Ingestión de cuerpos extraños/intoxicaciones: debido a la disminución de la actividad física, muchas mascotas pueden desarrollar conductas anómalas a consecuencia del estrés. Este estado puede desembocar en la ingestión de elementos no alimenticios.
    Golden retriever en el veterinario
  • Desvanecimientos: aunque sean momentáneos, un desvanecimiento o pérdida puntual de consciencia, siempre es motivo de urgencia veterinaria. Esta situación requiere una correcta valoración del estado de salud del animal y posterior tratamiento en caso necesario.
  • Fiebre/decaimiento: si el animal está decaído, o le notamos que tiene fiebre y desprende calor, deberíamos acudir a consulta, sobre todo si esta situación se ha prolongado durante más de un día.

Estas son algunas de las situaciones más habituales que pueden presentarse en estos días de cuarentena, sin embargo, existen muchas más.

Una vez más, recordamos que, ante cualquier situación, lo más recomendable siempre será contactar con el veterinario y seguir sus indicaciones a la hora de proceder con las posibles urgencias.