¿Los perros son capaces de detectar un embarazo?

Alba Muñiz · 17 agosto, 2015

Entre sus muchas virtudes, nuestros queridos perros son capaces de detectar un embarazo. Pero también pueden descubrir diversas enfermedades que padecemos los humanos y anticipar algunos fenómenos naturales. ¿Son adivinos, acaso? Nada de eso. Aunque la comunidad científica sigue investigando los motivos específicos, todo parece indicar que la respuesta pasa por el extraordinario olfato y el gran oído que poseen los canes.

Los perros huelen los cambios hormonales

Por más que domines el idioma canino, no pienses que tu perro convocará una reunión familiar y anunciará el embarazo de la dueña de la casa.

Lo cierto es que estas mascotas perciben tempranamente los cambios hormonales que se producen en el cuerpo de las mujeres preñadas, incluso antes que ellas mismas.

¿Y cómo manifiestan esta alteración que advierten? Con variaciones en su conducta. Generalmente, apegándose más a su ama. Otras veces, tomando distancia. Cada animal, a su modo, demostrará que algo distinto está ocurriendo.

No es erróneo afirmar, entonces, que los perros son el mejor test de embarazo que puede haber.

Razones por las que los perros son capaces de detectar un embarazo

mujer embarazada

Que el olfato perruno supera al humano no es novedad alguna. Se calcula que los perros tienen un olfato entre 10 mil y 100 mil veces superior al humano. Lo novedoso para muchos es que su poderosa nariz permita oler los cambios químicos que se producen en el cuerpo femenino a causa de un embarazo.

Te contamos algunos detalles sobre el prodigioso olfato de estas mascotas en comparación con el nuestro:

  • Poseen 50 veces más receptores olfativos que las personas.
  • Detentan entre 200 y 300 millones de células olfativas. Los humanos tenemos sólo 5 millones.
  • El área cerebral dedicada a este sentido es 40 veces mayor que la nuestra.

Otras cosas que los perros pueden detectar

Pero, además de que los perros son capaces de detectar un embarazo, también pueden anticipar:

  • La labor de parto
  • Cambios de clima o tormentas
  • Temblores de tierra
  • Alteraciones en el estado de ánimo de las personas
  • Enfermedades, sobre todo ciertos tipos de cáncer
  • La inminencia de una muerte

Algunos canes tienen la capacidad de percibir hipoglucemias en pacientes con diabetes o la inminencia de un ataque epiléptico. Incluso, llegan a alertar a personas que están a punto de sufrir una apoplejía, una embolia o un ataque cardíaco. Por tal motivo, muchos animales son entrenados como perros de asistencia.

Los perros y el sentido del oído

perro pelota

El oído es otro de los sentidos muy desarrollado en estos animales y que les permite percibir algunos fenómenos –como tormentas o terremotos- mucho antes de lo que podemos hacerlo nosotros.

Y es que el espectro auditivo del perro es de 20-65.000 hercios mientras que el de las personas, de 20-20.000.

En relación a la percepción de sonidos lejanos, los canes detectan un sonido débil a una distancia entre cuatro y cinco veces mayor.

Perros y embarazos

Pero una vez que el perro ha detectado un embarazo y lo ha hecho notar con algún cambio de conducta, ¿cómo sigue la historia hasta el parto? Las mujeres que han tenido hijos y conviven con estas mascotas tienen infinitas experiencias para contar al respecto.

Por ejemplo:

  • Algunos animales que preferían al hombre de la casa, de repente lo dejan de lado para dedicarse a tiempo completo a su dueña embarazada.
  • Se vuelven más protectores y se “pegotean” a su ama. Le esperan detrás de la puerta cuando va al baño, duermen lo más cerca posible que pueden de su cama, etc.
  • Ladran y gruñen a todo aquel que quiera acercarse a su “protegida”. Y algunos llegan hasta bloquear el paso de los que osen aproximarse a la futura madre.
  • Finalmente, advertirán el comienzo del trabajo de parto de su dueña,  incluso antes de que ésta lo haga.

También es absolutamente normal que el perro olfatee el vientre que está creciendo.

Sin embargo, algunos animales pueden reaccionar ante el cambio de situación desarrollando algunas conductas relacionadas con el estrés y la ansiedad, como es el caso del lamido constante.

En estos casos, se impone la visita al veterinario para resolver la situación y que tanto el animal como su dueña embarazada transiten este período particular de sus vidas de la mejor forma posible.