La parálisis laríngea en perros: ¿qué es?

26 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Silvia Conde
La parálisis laríngea es una patología del sistema respiratorio que puede llegar a provocar asfixia

La laringe es un pequeño órgano situado entre la tráquea y la faringe que protege la entrada de las vías respiratorias y que interviene en la capacidad de hacer sonidos. Está compuesta por cartílagos que forman la nuez y las cuerdas vocales. La parálisis laríngea en perros disminuye o impide la entrada de aire por una inmovilización de los músculos laríngeos.

¿Por qué se produce?

En un perro sano la laringe se abre durante la respiración y se cierra en la pausa respiratoria para evitar que la saliva y los alimentos puedan entrar en el sistema respiratorio.

En perros con parálisis de laringe, los músculos que normalmente abren las vías respiratorias no funcionan adecuadamente. Cuando el animal inspira, las paredes de las vías respiratorias no se expanden; en casos grave, incluso se cierra, lo que llega a provocar asfixia.

Parálisis laríngea en perros

Esta patología puede ser congénita o adquirida. Esta última es la forma más común: aparece en perros mayores de una media de 9 o 10 años, y es mucho más frecuente en machos que en hembras.

Es típico que la parálisis laríngea adquirida ocurra en razas grandes y medianas como el labrador, el golden retriever, el San Bernardo o el setter irlandés.

Algunas razas de perros tienen predisposición genética a padecer parálisis laríngea: el bouvier de Flandes, el husky siberiano, el tottweiler, el dálmata o el bull terrier son algunas de estas razas. La obesidad es otro factor que puede agravar la situación del perro enfermo.

Síntomas de la parálisis laríngea en perros

En fases tempranas de la enfermedad se puede escuchar un ruido al respirar. Otros signos son:

  • Ronquera al jadear.
  • Tos, especialmente después del ejercicio.
  • Jadeos crecientes cuando el perro está tranquilo o en reposo.
  • Ladridos roncos.
  • Dificultad para respirar.
  • Intolerancia al ejercicio.

El perro puede mostrar una expresión de ansiedad, con los ojos saltones y el tórax expandiéndose muy rápidamente.

Otra consecuencia de la parálisis laríngea en perros es el sobrecalentamiento. Los canes se refrigeran mediante la respiración, para lo cual mantienen la boca abierta. Si el animal presenta esta patología, le cuesta mucho más mantener la temperatura corporal.

Veterinario enseña radiografía a husky siberiano

En fases más avanzadas, los perros tienen problemas constantes para respirar. No aceptan que les tiren del collar y el ruido que generan con la respiración es cada vez más fuerte y puede llegar a necesitar asistencia veterinaria urgente.

Lo mejor es acudir cuanto antes si tenemos sospecha de parálisis laríngea. El veterinario le realizará una serie de pruebas, como una radiografía de tórax, análisis de sangre, un examen detallado de la garganta… y decidirá cuál es el tratamiento más adecuado en cada caso.

Tratamientos de la parálisis laríngea

En situaciones de emergencia será necesaria una posible intubación y respiración asistida durante un breve tiempo con el animal sedado. También puede ser necesario un enfriamiento externo para reducir su temperatura.

En casos leves la parálisis laríngea puede llegar a tratarse con medicamentos y algunas indicaciones, como evitar el sobrepeso, el ejercicio intenso, el calor o el uso de collares de castigo.

Las terapias con oxígeno pueden aliviar las crisis respiratorias, pero no es una cura definitiva, ya que las vías respiratorias siguen siendo ‘defectuosas’. Existe cirugía para solucionar estos casos, que consiste en una intervención para mantener abiertas las vías respiratorias mediante una sutura que abre las paredes de la laringe.

Esta cirugía se denomina tieback y su objetivo es aumentar el diámetro de las vías para facilitar el paso del aire y, en consecuencia, la respiración y termorregulación.

El veterinario será quién valorará si la cirugía es la mejor opción según el paciente y el tipo de procedimiento en sí. Tras la operación, el perro necesitará algunos cuidados después de la cirugía para evitar complicaciones, pero podrá hacer una vida completamente normal.

  • American College of Veterinary Surgeons (ACVS).
  • AVEPA. Manuel Jiménez Peláez, DVM, MRCVS, Diplomate ECVS, Davies Veterinary Specialists, Higham Gobion, Hertfordshire, UK. La parálisis laríngea.
  • Universidad Autónoma de Barcelona. Cirugías veterinarias. Parálisis laríngea.