La inteligencia y la realidad emocional de los perros

Los perros tienen la habilidad de aprender, pensar y resolver problemas. Según los científicos, razas como el Border Collie o  Golden Retriever, son consideradas  las más inteligentes. Sin embargo, la capacidad de aprender y obedecer órdenes no son los únicos parámetros que miden la inteligencia.

No hay que olvidar que los perros son capaces de aprender cómo comportarse en torno a otros miembros de la manada. Los perros adultos, por ejemplo, corrigen a sus crías cuando hacen algo que no corresponde dentro de su universo canino, como puede ser comer fuera de turno o morder agresivamente. De igual forma, también  recompensan por comportamientos aceptables  ya sea jugando con ellos, alimentándolos o limpiándolos.

Niveles de inteligencia

perro acude llamada

La inteligencia tiene una variedad de dimensiones. En los seres humanos podríamos subdividir la inteligencia en la capacidad verbal, habilidad numérica, razonamiento lógico, memoria, y así sucesivamente.

La inteligencia de los perros también tiene varios aspectos, entre los cuales reconocemos tres grandes dimensiones.  La primera se llama inteligencia instintiva y está relacionada con todas aquellas habilidades que determinan para qué fue criado.  Por ejemplo, si el animal ha sido criado para arrear a los animales. Su grado de inteligencia se mide por su capacidad para reunir a los animales y cómo los dirige.

La segunda dimensión de la inteligencia  se denomina inteligencia adaptativa. Básicamente se refiere a las habilidades que tiene el perro para aprender cosas por sí mismo. Este tipo de inteligencia, puede diferir entre los perros de una misma raza. Por ejemplo, los perros de raza Golden Retriever tienen la misma inteligencia instintiva. Sin embargo, mientras la mayoría son bastante inteligentes, quizás entre ellos se encuentre uno que parece totalmente desorientado y comete los mismos errores una y otra vez. La diferencia entre los distintos Golden Retriever es una la diferencia en el grado de inteligencia adaptativa, la cual se puede medir mediante el uso de las pruebas adecuadas.

Finalmente, el tercer tipo de inteligencia en los perros es aquella que se relaciona con su habilidad en el trabajo y el sentido de la obediencia que tiene el animal. Se basa en cómo el perro puede llegar a seguir las órdenes que emiten los humanos.

Por otro lado, los clubs de perros, cuando realizan un concurso,  también suelen medir ese tipo de inteligencia. Mediante una serie de pruebas controladas, los especialistas, observan durante largas secciones el rendimiento de los perros para luego evaluarlo y emitir un dictamen. En ese sentido, no es raro que un juez pase de 12 a 20 horas para observar y evaluar a un perro. Además, la mayoría de los jueces son también entrenadores de perros. Por lo tanto, tienen sobrada experiencia en cuanto al comportamiento de los animales.

¿Los perros pueden comprendernos?

entrenamiento perro

La ciencia ha demostrado que algunas especies animales pueden superar el rendimiento de los perros en algunas áreas de la inteligencia. Los lobos son mejores en la resolución de problemas  y ciertos primates e incluso delfines y elefantes,  tienen una auto-conciencia similar a la humana. Esta conciencia de sí mismo es rara en el mundo animal, y los perros no tienen mucho de ella. Pero los canes pueden hacer algo complejo, que ningún otro animal puede hacer: pueden ver, escuchar y leer a la gente.

De hecho, los perros son los únicos animales que realmente estudian las caras de las personas. Ellos evalúan los rostros de sus dueños. Lo hacen con intensidad. Las pruebas han demostrado que los perros son muy superiores a otros animales en la comprensión de la cara de las personas. Esta habilidad de la comunicación temprana es la piedra angular de todas las formas de la cultura, incluyendo el lenguaje. Que los perros exhiban esa habilidad es signo de inteligencia y sensibilidad. Y muchas veces, hasta logran superar a otros animales. Por ejemplo a los chimpancés.

Sin duda, el chimpancé es  brillante; en lengua de signos tiene un gran vocabulario. Sin embargo, no puede comprender la mirada de un ser humano como sí lo puede hacer un can. Y si no lo crees, piensa en tu propio perro. ¿Qué hace cuando mira su correa o alguna de sus juguetes? Seguramente se emocionará. Y qué hace cuando te escucha hablar. Si le dices “vamos a pasear” él seguramente comenzará a saltar emocionado.