La importancia de la estimulación temprana en cachorros

Francisco María García · 25 noviembre, 2017

La estimulación temprana en cachorros permite incentivar el aprendizaje intelectual, emocional, motor y social desde sus primeros días de vida. A continuación, te presentamos algunas técnicas sencillas para ayudarte en la educación de tu mejor amigo.

Estimulación temprana en cachorros: qué es

La mayoría de las técnicas han sido desarrolladas y perfeccionadas para el entrenamiento de perros de uso profesional. Principalmente, se han encaminado para acompañar a las fuerzas armadas, a los bomberos y a la policía.

Su aplicación permite optimizar las habilidades de aprendizaje y respuesta positiva frente a diferentes estímulos. Al alcanzar la edad adecuada para el adestramiento, dichos animales demostrarán mayor facilidad y predisposición al aprendizaje.

Persona adiestrando a un perro

Pero la estimulación temprana en cachorros no trata solamente de instruirles en comandos o trucos. Es fundamental para enseñarles a vivir en sociedad, alimentarles bien, desarrollar su seguridad y también su habilidad de afrontar los estímulos externos.

Beneficios de la estimulación temprana en cachorros

– Mejorar el fortalecimiento y en la resistencia del sistema cardiovascular.

– Fortalecer las glándulas adrenales.

– Equilibrar su comportamiento.

– Aumentar la tolerancia al estrés y al trabajo bajo presión.

– Fortalecer su sistema inmunológico.

– Favorecer su desarrollo físico y emocional.

¿La estimulación temprana en cachorros es segura?

Los ejercicios son indoloros y seguros, pues han sido desarrollados por especialistas de forma específica. Sin embargo, su ejecución pide extremo cuidado para no exponer el animal a situaciones de vulnerabilidad para su salud.

La estimulación temprana en cachorros requiere que el animal salga a la calle y sea expuesto a diversos estímulos. Todavía no tendrá sus defensas totalmente desarrolladas y no habrá tomado todas sus vacunas, por lo que la exposición debe ser estrictamente controlada para no dañar su salud.

Durante las primeras cuatro semanas de vida se recomienda presentarlo a otros perros de amigos o familiares debidamente vacunados y desparasitados. Es importante impedir el contacto con mascotas desconocidas o con hayan seguido un plan sanitario deficiente.

Los paseos deben ser cortos y en ambientes controlados a la medida del posible. Lo ideal es evitar que el cachorro huela la orina y las heces de cualquier otro animal.

La sobreprotección es poco productiva tanto para el adiestramiento como para la educación temprana. Por ello, no se debe llevar el cachorro a pasear abrazado o transmitir miedo al animal. Y es que arriesgarse es esencial para trabajar su autoconfianza y seguridad en un medio desconocido.

Ejercicios simples de estimulación temprana en cachorros

Los siguientes ejercicios de estimulación temprana en cachorros fueron utilizados por el ejército estadounidense. El objetivo era incentivar los animales desde sus primeras semanas de vida sin poner en riesgo su salud. Para ello, se aplican técnicas sencillas que no necesitan de la exposición externa.

Es posible ponerlos en práctica fácilmente en tu hogar, con los debidos cuidados para no lastimar al animal. Los ejercicios deben ser hechos una vez por día durante sus dos primeras semanas de vida.

Perro con una persona haciendo ejercicio

1- Estimulación térmica

Antes de empezar el ejercicio se deberá enfriar previamente una toalla en la nevera. El ejercicio consiste en apoyar las 4 patas del cachorro sobre la toalla durante cinco segundos. Cabe señalar que es importante no impedir los movimientos del animal.

2- Estimulación táctil

Se debe empezar por sostener el cachorro en una mano. Luego, se utiliza un bastoncillo para estimular la región entre los dedos de cada una de sus cuatro patas. Es preciso que cada estimulación dure entre tres y cinco segundos.

Posiciones de cabeza

3- Posición de cabeza erguida

Este es el primer ejercicio posicional y su duración no debe ser mayor a cinco segundos. Su ejecución es muy sencilla: basta sujetar el cachorro con ambas manos y mantenerlo perpendicular al suelo.

4- Posición de cabeza hacia abajo.

Su ejecución es muy similar a la del ejercicio anterior. Consiste en sostener al cachorro con ambas manos muy firmemente y mantenerlo de cabeza hacia abajo y, nuevamente, la duración no debe superar los cinco segundos. Como vemos, no es necesario que los ejercicios sean largos, sino constantes y con disciplina.

5- Posición supina

Este es el último ejercicio de posición. Se trata de sostener al cachorro con ambas manos, de manera que su espalda repose en ambas palmas. En esta actividad, la duración debe ser de tres a cinco segundos.

La estimulación temprana en cachorros permite prepararlo para el adiestramiento y garantizar mejores conductas en la edad adulta. Invertir en la educación de tu mejor amigo es esencial para una futura vida feliz con muchos momentos compartidos.