Keeshond

Virginia Duque Mirón 31 enero, 2018
Se trata de una raza de origen alemán muy familiar y con un temperamento muy adecuado para residir dentro de apartamentos, pues es muy higiénico y siempre está alerta, así que puede hacer las veces de perro guardián; físicamente, llaman la atención los 'anteojos' de pelo que presenta en torno a sus ojos

Hoy, en nuestra sección de razas queremos acercarte a un ejemplar peculiar. Posiblemente nunca hayas visto uno, pero cuando lo conozcas, querrás saber más de este perro. Nos referimos al keeshond. ¿Te pica la curiosidad?

Todo lo que hay que saber sobre el keeshond

Historia y origen

Este perro residió principalmente en Alemania y se le conoció como Wolfspitz hasta el año 1926. Sus familiares más cercanos son los conocidos pomerania. A pesar de haber vivido principalmente en Alemania, su origen se sitúa en los Paises Bajos.

Durante el siglo XVIII se le conocía como ‘el perro de la gente’, pues todos tenían uno. No obstante, para la época de la Revolución Francesa fue símbolo del partido la Patria Holandesa, movimiento encabezado por Kees de Gyselaer. Este tuvo uno de estos perros a los que llamó por su propio nombre, Kees, el cual más tarde daría nombre a la raza y dejando atrás el de Wolfspitz.

Con posterioridad a esta época, esta raza estuvo a punto de extinguirse. Sin embargo, la señora Wingfield-Digby logró introducirla en el Reino Unido, aunque como era una raza desconocida no logró retomar el auge hasta que llegó a Estados Unidos hacia el año 1920.

Raza keeshond: carácter

Fue en este país cuando en el año 1930 se le reconoció como raza por el Kennel Club. Y poco más tarde, la Federación Cinológica Internacional situó su origen en Alemania, a pesar de ser en los Países Bajos, aludiendo al hecho de que formaba parte de los spitzs, los cuales se originaron en el país germano.

Características físicas

Es un perro de tamaño mediano con una estatura que oscila entre los 44 y los 50 centímetros y un peso de 25 a 32 kilogramos. Si es hembra, las medidas y el peso serán un tanto inferiores.

Debido a sus familiares, se podría decir que este perro es una mezcla del chow chow, el elkhound y el pomerania, pues presenta rasgos característicos de todos ellos. Su pelo, aunque gris, se asemeja al del pomerania, su tamaño al chow chow y su fortaleza al elkhound.

Sus ojos son oblicuos, sus orejas erectas y pequeñas. Su cola se caracteriza por tener un nacimiento alto y se enrosca sobre la espalda. Su pelaje es grueso, brillante y siempre de tono gris, aunque las puntas son de color negro. Algo que lo caracteriza son los anteojos de pelo alrededor de sus ojos.

Carácter y personalidad del keeshond

Es un perro muy activo, inteligente y muy fácil de adiestrar. Asimismo, este animal es muy limpio por naturaleza, por lo que ni soportará estar sucio él mismo, ni que tampoco lo esté el entorno en el que viva.

Raza keeshond: cuidados

Tiene un instinto protector enorme, lo que lo convierte en una raza ideal para estar con niños. Es devoto a todos los miembros de la familia y los protegerá con su vida. Es adaptable tanto a los entornos como a otros animales, así que no será un problema adoptar un keeshond si ya hay otras mascotas en casa.

Aunque son muy sociables, una correcta socialización desde cachorros será necesaria por si acaso, ya que desconfían de los extraños. Esta es una característica que los hace ideal como perros guardianes, ya que siempre están alerta.

Cuidados especiales

Es un perro que goza de un buen estado de salud, aunque podrían presentar problemas de piel, displasia de cadera y enfermedades cardiacas. Para evitar esta causas, será necesario el ejercicio, intenso y de larga duración ya que es un perro muy activo.

Su pelo también será algo a tener en cuenta, ya que por su largura es necesario cepillar a diario para que no se formen nudos. Aunque sus orejas son pequeñas, hay que limpiarlas y revisarlas de continuo.

¿Te ha gustado conocer más a este hermoso animal de pelo plateado? ¿Ya estás pensando en tener uno como mascota?

Te puede gustar