Ibuprofeno y paracetamol en perros, ¿qué precauciones tener?

Yamila · 17 diciembre, 2018
Antes de que se te ocurra aplicar cualquier dosis de ibuprofeno y paracetamol en perros, consulta a tu veterinario

Muchas personas se preguntan si pueden darle sus medicamentos a las mascotas. Más específicamente quieren saber sobre la utilización de ibuprofeno y paracetamol en perros. ¿Está permitido? ¿Qué consecuencias trae en el animal? ¿Sirven para curar sus enfermedades? En este artículo responderemos a dichos interrogantes.

Ibuprofeno y paracetamol en perros: ¿sí o no?

Como primera medida, debes saber que medicar a las mascotas sin conocimiento es un error. Antes de darle cualquier tratamiento tienes que consultar con un veterinario. Ni siquiera es necesario que vayas a la consulta, y es que incluso algunos profesionales en la actualidad pueden recetar mediante una llamada telefónica.

Si bien hay algunos médicos que aceptan ibuprofeno y paracetamol en perros, la dosis debe ser muy baja y siempre teniendo en cuenta el peso del animal. Claro, porque no es lo mismo la medicación para un pastor alemán que para un caniche toy.

El problema reside en que el ibuprofeno, un medicamento de venta libre presente en la mayoría de los hogares, encabeza la lista de medicinas humanas tóxicas –y hasta letales– para los perros. El margen entre hacerle bien y causarle la muerte es muy estrecho.

Hasta 8 miligramos es inofensivo, pero si nos pasamos un poco comienzan los vómitos, la pérdida de apetito, la debilidad y el aletargamiento. Si por algún motivo el animal ingiere 600 milígramos se convierte en una dosis mortal.

Homeopatía veterinaria en perros

Aún hay más, ya que el uso prolongado de estas medicinas humanas en mascotas –aunque sea con la dosificación adecuada– provoca úlceras gástricas y perforaciones estomacales o intestinales. La hemorragia gastrointestinal es uno de los daños severos que puede sufrir el perro si consume ibuprofeno periódicamente.

Atención a la ingesta accidental de ibuprofeno y paracetamol en perros

Por supuesto, no solo debemos cuidarnos de darles medicinas a nuestras mascotas sin asesoramiento médico, sino también a la ingesta por accidente: si tenemos un cachorro en casa, es común que se coma las medicinas porque crea que son golosinas.

Probablemente, la primera reacción de su cuerpo sea la de vomitar y eliminar los químicos presentes en las pastillas, pero, incluso si esto sucede, no podrá excretarlos por completo. También puede ser que el animal coma césped o plantas para purgarse… aunque tampoco será 100% efectivo.

Si por descuido de los dueños un perro se come una tableta de ibuprofeno o paracetamol –o algunas píldoras– tendrá uno o varios de estos síntomas:

  • Somnolencia
  • Debilidad
  • Fragilidad
  • Cansancio
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Distensión abdominal (vientre abultado)
  • Cólicos
  • Salivación excesiva
  • Dificultad respiratoria
  • Dolor estomacal

Así como sucede con los hogares donde hay niños, es muy importante guardar los medicamentos en un lugar de difícil acceso, con cerrojos, candados o llaves y nunca a la altura del suelo. Tampoco dejarlos sobre la mesa, la mesilla de noche o la encimera de la cocina.

Ibuprofeno y paracetamol en perros

Y en el caso de que detectemos que nuestro perro se ha intoxicado con algún medicamento, debemos llevarle de inmediato al veterinario para que realice el tratamiento adecuado que le permita excretar los químicos de las píldoras. Por ejemplo, inducirá el vómito, le realizará una infusión de sangre o le suministrará ciertos fluidos por vía intravenosa para equilibrar su estado de salud y reducir al máximo los efectos del ibuprofeno o el paracetamol.

¿Pueden las mascotas ingerir medicamentos para humanos?

Esta es una pregunta que muchos dueños se hacen y merece la pena responder. Si bien es verdad que algunos veterinarios recetan medicinas ‘humanas’ para las mascotas, estas solo se recomiendan en ciertas situaciones muy específicas o cuando aún no se ha hallado el fármaco específico para animales.

Uno de los principales problemas es la automedicación de las mascotas: usar ibuprofeno y paracetamol en perros porque creemos que les harán bien. El prospecto no contempla información para animales, así como tampoco las dosis adecuadas o recomendadas.

Tampoco podemos cometer el error de comparar a un perro con un niño y usar versiones infantiles de los medicamentos –en base al peso del animal, por ejemplo– porque esas medicinas, aunque más ‘suaves’ que las de adultos, también cuentan con sustancias que pueden ser tóxicas para las mascotas.

Por lo tanto, nada de darle píldoras a nuestros perros o gatos sin la supervisión de un veterinario. ¡Puede ser incluso mortal para tu mejor amigo!

Traversa Arguedas, C. (2012). Capitulo III: Desordenes gastrointestinales en caninos y felinos. In Medicina Interna de Animales Menores.