Hipertensión en gatos

Francisco María García · 25 octubre, 2017

La hipertensión en gatos puede desarrollarse silenciosamente y representa un grave riesgo a la salud de tu mascota. Hoy te invitamos a conocer más sobre los síntomas y las formas de prevención y tratamiento de esta enfermedad.

¿Qué es la hipertensión en gatos?

Al igual que los humanos, los gatos pueden sufrir de hipertensión y otras afecciones relacionadas al corazón.

La hipertensión sucede cuando la presión sanguínea en el interior de sus arterias registra índices elevados. Es decir, más altos que los parámetros establecidos como normales y saludables.

Cuando se trata de gatos, los niveles son considerados preocupantes cuando la presión supera los 160/95 mm Hg.

Gato siberiano tumbado

La hipertensión puede aparecer por sí sola, siendo así la patología primaria que afecta el animal.

Pero el gato puede desarrollar este trastorno en consecuencia de otras condiciones que afectan su salud. La hipertensión arterial aparece entonces como una patología secundaria, siendo también un síntoma.

¿Cuáles son las principales causas de esta afección?

En este aspecto, la hipertensión en felinos también se asemeja a de los humanos. Su principal causa está relacionada con hábitos poco saludables que llevan al sobrepeso y al sedentarismo.

En estos casos, suele ser la enfermedad principal, pudiendo ser combatida con cambios simples en la rutina del animal.

Muchos gatos desarrollan hipertensión arterial en consecuencia del hipotiroidismo. Cuando no es tratado debidamente, esta afección hormonal perjudica el metabolismo, favoreciendo al sobrepeso y sus enfermedades asociadas.

La insuficiencia renal crónica también aparece como una causa frecuente de la hipertensión en mininos. Afecta principalmente a animales que no se hidratan correctamente o que poseen una alimentación excesivamente proteica.

¿Cómo medir la presión arterial de los gatos?

La técnica es muy similar a la de medir la presión arterial de los humanos. Se trata de acomodar el brazalete del aparato en la pata del animal y realizar la medición.

Parece fácil, pero puede resultar complicado dependiendo de la experiencia del humano que lo manipula. Lo ideal es generar el mínimo estrés posible al animal para no interferir en la medición.

Un gato emocionalmente alterado puede ser víctima de un falso diagnóstico de hipertensión. Es decir: el animal puede presentar presión alta por el contexto a que es sometido, y no una enfermedad.

Por ello, el diagnóstico de hipertensión en gatos también lleva en consideración la historia clínica de cada animal. Y debe ser realizado por un veterinario de confianza.

Síntomas de la hipertensión felina

Como vemos, la hipertensión en gatos y humanos puede desarrollarse silenciosamente. O tener sus primeros síntomas confundidos con un simple mal estar.

A continuación, vemos las principales señales de la hipertensión arterial en nuestras mascotas:

  • Hiperactividad y ansiedad.
  • Pérdida de peso repentina.
  • Cambios de conducta alimentar, de temperamento y/o de utilización de la caja de arena.
  • Ceguera temporal.
  • Alteraciones en la orina y daños a los riñones.

En casos más severos, la hipertensión puede ocasionar trastornos neurológicos. El animal empieza demostrando sensibilidad excesiva a la luz, parpadea frecuentemente y tiene dificultad de moverse. Con el avance de la enfermedad, puede sufrir una ataxia. La ataxia es una dificultad grave a la hora de coordinar las extremidades.

Como suele ser una enfermedad asintomática, es importante estar muy atento a la prevención. Y es indispensable concurrir al veterinario al reconocer cualquier trastorno en los hábitos o en el comportamiento del animal.

Tratamiento de la enfermedad

El tratamiento depende de la causa de la hipertensión. Si ella se presenta subyacente a otra patología, el tratamiento debe ser más específico para combatir la causa primaria.

El veterinario determinará la necesidad de administrar fármacos antihipertensivos para ayudar a controlar la presión arterial. Vale la pena recordar que este es el único profesional capacitado para recomendar un tratamiento adecuado a cada animal.

Gato en el veterinario

¿Cómo prevenir la afección?

La hipertensión suele estar relacionada con el sobrepeso, al sedentarismo y otras enfermedades asociadas. Por ello, una rutina saludable y activa es indispensable para prevenirla.

Se recomienda equilibrar la alimentación de tu gato e incentivarlo física y mentalmente para gastar energía y perder peso.

El lazo afectivo entre amo y mascota también es un poderoso aliado a la prevención y tratamiento de diversas enfermedades. Proporcionar caricias y un ambiente tranquilo a tu gato puede ayudarlo a estar más fuerte y sano.

Para prevenir la hipertensión en gatos y muchas otras patologías, es fundamental realizar visitas periódicas al veterinario. Además de respetar la carta de vacunación y desparasitaciones.