Hepatitis canina: causas, síntomas y tratamiento

El hígado es un órgano sumamente importante en el funcionamiento del organismo de todos los animales. Lo mismo pasa con el de los perros. Su funcionamiento es bastante similar al de los seres humanos. ¿Cómo afecta la hepatitis canina?

El hígado de los perros se encarga de:

  • Metabolizar las grasas, carbohidratos y proteínas.
  • Ayudar en el almacenamiento de vitaminas y minerales.
  • Es fundamental en la digestión.
  • Es responsable de la desintoxicación de desechos o cualquier otra sustancia perjudicial.
  • Produce las sustancias que permiten la coagulación de la sangre.

Estas serían las funciones más importantes. Pero, según estudios, el hígado de los perros ejecuta más de 1000 tareas en el cuerpo, por lo que puede considerarse un órgano de importancia vital.

¿Qué es la hepatitis canina?

La hepatitis canina es una inflamación del hígado. En ese proceso inflamatorio las células que conforman el órgano pueden sufrir distintos tipos de daño.

Perro enfermo con los ojos cerrados

Causas

Hay distintas razones por las cuales un perro puede padecer hepatitis canina. Estas son:

  • Ingesta de orina, heces o saliva de perros que estén contagiados.
  • Mala alimentación del perro.
  • Intoxicación por comida o medicamentos.

Dependiendo de la causa, la hepatitis canina se clasifica en distintos tipos o clases:

Tipos de hepatitis canina

Hepatitis común: la inflamación del hígado se produce debido a la ingesta de medicamentos o de alguna sustancia tóxica que pueda lesionar al hígado. Lamentablemente, los síntomas se presentan cuando la enfermedad está avanzada.

Hepatitis autoinmune: Este tipo se genera a causa de un de ‘error’ en el sistema inmune del perro. El sistema inmune confunde las células del hígado con agentes dañinos y las ataca hasta destruirlas.

Hepatitis vírica canina. También se denomina hepatitis infecciosa canina o enfermedad de Rubarth. Se genera debido a un virus: adenovirus del tipo canino tipo 1. Afecta a perros y zorros y se contagia por el contacto con saliva o heces de otros animales infectados.

Se trata de un virus fuerte, resistente y sumamente contagioso, pues puede llegar a ocasionar la muerte del can.

Síntomas de la hepatitis canina

Los síntomas de esta enfermedad pueden ser confundidos con los de muchas otras patologías. El dueño del perro debe estar atento y, ante cualquier duda, acudir al veterinario.

Algunos síntomas son:

  • Pérdida del apetito.
  • Vómitos y/o diarrea.
  • Sed constante o insaciable.
  • Dolor o inflamación en el área abdominal.
  • Inflamación de los ganglios.
  • Comportamiento errático (pérdida de la coordinación).
  • Coloración amarillenta en ojos y mucosas (ictericia). Este síntoma es muy notable.

Los síntomas no se presentan todos a la vez ni con la misma intensidad.

Tratamiento

El tratamiento de la hepatitis canina, al igual que la mayoría de las enfermedades, va a depender de su origen. Siempre lo mejor es prevenir y vacunar.

Tratamiento de la hepatitis común:

Se realiza tratamiento sintomático para evitar el dolor u otras incomodidades. Se podría decir que es el tipo de hepatitis canina más fácil de tratar. El veterinario puede evaluar si hay algún factor influyente para evitar que el perro vuelva a enfermarse. Durante el tratamiento el perro debe seguir una dieta estricta indicada por el especialista.

Perro enfermo en una camilla

Tratamiento de la hepatitis autoinmune:

Se tratan los síntomas: el perro puede recibir medicación con el fin de controlar las funciones de su sistema inmune. Los medicamentos empleados reciben el nombre inmunomoduladores y su función es evitar el daño al hígado.

Tratamiento de la hepatitis vírica:

Se le administran antiinflamatorios y antibióticos al perro para combatir las infecciones secundarias. Este virus no se erradica por completo, de modo que es necesario contrarrestar todos los síntomas posibles. Los síntomas que se alivian con medicinas son los vómitos y la diarrea.

Además, el canino debe seguir una dieta estricta para afecciones del hígado (baja en proteínas) y guardar reposo mientras presente los síntomas de la enfermedad.

Prevención

Los hábitos saludables del perro evitarán cualquier enfermedad, incluyendo a la hepatitis:

–Alimentación balanceada

–Ejercicio diario

–Tiempo al aire libre

–Cariño y atención

Finalmente, hay que reseñar que, en el caso de la hepatitis vírica, la mejor prevención es la vacunación. Por eso es siempre aconsejable llevar el cachorro desde temprana edad al veterinario para que se le administren las vacunas necesarias. De la misma manera, si se adopta un perro adulto, se le debe vacunar.

Fuente de la imagen principal: eltpics

Te puede gustar