¿Qué hago si mi hijo quiere una mascota para reyes?

Francisco María García · 20 diciembre, 2017
Como es natural, a los niños les despierta la curiosidad el hecho de tener una mascota; sin embargo, debemos sentar las bases para no incurrir en el 'maltrato' al animal o en el abandono, más habitual de lo que pensamos por no tener en cuentas nuestras necesidades o estilo de vida

Durante la infancia los niños empiezan a demostrar curiosidad por la naturaleza y, principalmente, por los animales. Y puede ser perfectamente posible que tu hijo quiera elegir una mascota para reyes como su regalo ideal. ¿Qué hacer, entonces?

La importancia de la concienciación

Es lógico que todos queramos agradar a nuestros hijos y verlos felices con nuestros regalos y mimos. Sin embargo, no podemos permitir que un capricho o un deseo pasajero ponga en riesgo el bienestar de un ser vivo.

Huelga decir que muchas mascotas terminan siendo abandonadas. Ello es la triste consecuencia del hecho de que sus propietarios perdieran el interés de cuidarlas o de que no pueden mantenerlas.

Los animales, igual que nosotros, son seres vivos dotados de inteligencia, lenguaje y sentimientos. Requieren cuidados específicos –varían según cada especie– y merecen recibir una crianza saludable y feliz. Proporcionar las condiciones óptimas para el desarrollo de nuestra mascota no es una alternativa, y sí es una responsabilidad.

Aclaración con los pequeños: un perro no es un juguete

Por ello, antes de regalar una mascota para reyes, es importante conversar honestamente con los niños. Es importante que expongamos los cuidados que el animal necesita, el tiempo que requiere, su expectativa de vida, etc. De esta manera, conseguiremos que los niños entiendan que una mascota no es un juguete descartable, y que tenerlos no es un hobby.

También es fundamental que analicemos nuestro estilo de vida antes de ceder frente a su pedido. Cuando decidimos acoger un animal en nuestro hogar, es nuestra responsabilidad, como adultos, de proporcionales los cuidados adecuados.

Por más que los niños se comprometan a cuidar de su nueva mascota, no podrán hacer todo por su propia cuenta. Por ello, necesitaremos dedicar parte de nuestro tiempo y presupuesto al nuevo integrante de la familia.

Una mascota para reyes: ¿cómo elegir?

Es importante saber que cada animal se adapta mejor a un determinado espacio, estilo de vida, clima, etc. Para orientar la elección de la mascota ideal para tu familia, suele ser útil trazar un breve perfil que contenga:

  • La personalidad del niño y de los demás integrantes de la familia.
  • El tiempo libre que cada persona podrá dedicar a la mascota.
  • El espacio disponible en tu hogar.
  • Las expectativas sobre la nueva mascota; dirimir si esperamos un animal más cariñoso o más independiente, más activo o más calmado, etc.
  • Tener en cuenta si el niño u otro familiar tienen alguna alergia, problema respiratorio o dermatológico: para optar por razas hipoalergénicas, por ejemplo.
  • El clima de tu ciudad y la capacidad adaptativa de la mascota.
Perro con un niño en el cesped
Fuente: Chris_Parfitt

De forma general, los perros suelen ser más dependientes de sus dueños. Requieren más tiempo y disposición para ejercitarse, jugar, además de educarse y socializar adecuadamente.

Algunas diferencias con los gatos

Los gatos son más independientes por naturaleza, y suelen adaptarse muy bien a ambientes reducidos; pero también requieren la debida atención con su estimulación física y cognitiva para mantenerse saludables. Además, pueden ser exigentes respecto a su alimentación, higiene y socialización.

No necesariamente la mascota ideal de tu hijo debe ser un gato o un perro. Si tenemos poco tiempo y espacio o una rutina muy agitada, podemos preferir un animal menor y que requiera pocos cuidados diarios: un hámster o una tortuga, por ejemplo.

¿Por qué comprar cuando se puede adoptar?

Cuando la vida animal es tratada como una mercancía, las consecuencias son graves para su salud y su desarrollo.  Muchos animales sufren históricamente mutilaciones físicas y emocionales para cumplir con padrones estéticos o funciones de pelea y trabajo forzado.

Estas ‘adaptaciones’ a los caprichos humanos, ocurren en el caso de razas como cocker spaniel, rottweiler, dogo argentino, doberman, american pitbull, y muchas otras más.

Al adoptar, ayudamos a combatir innumerables prácticas abusivas que siguen vigentes en el mercado de compraventa de animales. Además, elegimos dar una segunda oportunidad a millones de animales que fueron abandonados y maltratados.

Por lo tanto, adoptar es un acto que permite a muchos animales conocer por primera vez el amor y el afecto de una familia; y es que la adopción fomenta la consciencia y el respeto por la vida animal. Se trata de una relación de cooperación mutua y desinteresada, como debería ser toda y cualquier relación de amor.

Entonces, en lugar de comprar, ¿por qué no adoptar una mascota para reyes? Los animales adoptados o mestizos son capaces de aprender y dar cariño como cualquier perro de raza

Además, serán eternamente agradecidos y podrán enseñar muchísimo sobre la vida a un niño.