Glaucoma en perros: síntomas y tratamientos

Yamila · 15 febrero, 2019
En este artículo te informamos sobre el glaucoma en perros. Ten cuidado porque... ¡puede llegar a causar ceguera en tu mascota!

Esta enfermedad que provoca problemas en la vista de las mascotas puede incluso causar la ceguera. Por eso es tan importante llevarlas a la revisión con el veterinario. En este artículo te ponemos al día sobre el glaucoma en perros.

¿Qué es el glaucoma en perros?

Como primera medida, es muy importante conocer bien esta patología, la cual causa un daño progresivo en el nervio óptico y con él una disminución en el campo visual del animal. El glaucoma en perros puede aparecer en un solo ojo o en ambos y, cuando está demasiado avanzado, es una de las principales causas de ceguera en las mascotas.

Existen dos tipos de glaucoma: el primario y el genético. El primero se debe a causas genéticas o físicas, que no permiten una circulación correcta del líquido encargado de humedecer las estructuras oculares. El genético o secundario aparece por un traumatismo o por una enfermedad.

Si bien todos los perros pueden sufrir glaucoma, lo cierto es que ciertas razas son más propensas, como es el caso del bichón maltés, el cocker spaniel, el pequinés y el bulldog francés.

Síntomas de glaucoma en perros

Debido a que la evolución de esta patología puede ser muy lenta, y a que hasta qua no ser avanzada no presenta síntomas, es algo difícil de diagnosticar. Sin embargo, como dueños de mascotas debemos prestar mucha atención a ciertos cambios, aunque sutiles, en los ojos del animal.

Glaucoma en perros: síntomas

En las fases iniciales es una enfermedad completamente asintomática, ya que el perro no puede indicar que cada vez ve menos nítido.

Luego, en etapas posteriores, puede causar ojos enrojecidos, náuseas, vómitos, comportamiento agresivo, hinchazón del área ocular, parpadeo excesivo, aparición de una ‘tela’ o capa nublada en la parte delantera del ojo, pupilas dilatadas o que no responden a la luz y globo ocular sobresaliente, enrojecimiento de los vasos sanguíneos.

La ampliación del globo ocular (buftalmos), la degeneración avanzada dentro del ojo y la pérdida de visión completa (ceguera) son los últimos tres signos de glaucoma en perros. En ese estadio, ya no existen tratamientos para revertir la situación.

¿Cómo se trata el glaucoma en perros?

Cuando el veterinario realice diferentes exámenes que determinen la presión ocular, e identifique una mayor tensión d lo habitual, es probable que diagnostique un glaucoma temprano. Puede recetar diversos fármacos –como el manitol– para salvar la vista del animal.

Glaucoma en perros: tratamiento

Si hay líquido ocular acumulado se procederá a su drenaje, que tiene como objetivo proteger el nervio óptico. La ciclocrioterapia es una técnica que emplea temperaturas muy frías (congelación) para matar a las células que producen dicho líquido en demasía.

En el caso de que el glaucoma sea crónico, y el ojo afectado ya no pueda ver, al ser más susceptible a infecciones o lesiones corneales es probable que el médico indique la extirpación. Algunos colocan una prótesis por cuestiones estéticas y otros optan por suturar la cavidad.

Para no llegar a este punto, donde no hay posibilidad de recuperación, es fundamental la prevención. Si tienes un perro de raza vulnerable al glaucoma, cumple con los controles veterinarios anuales y, ante cualquier síntoma, consulta con el profesional.

Si tu mascota ya sufre de glaucoma en un ojo, haz lo posible para que no le suceda lo mismo en el otro. Por ejemplo, se dice que es mejor que se le ponga un arnés antes que un collar para reducir la presión intraocular.

Por último, dentro de la prevención del glaucoma en perros está también la posibilidad de aplicarle gotas (colirios) para controlar la producción de líquido intraocular, sobre todo si el animal presenta una córnea muy delgada o pertenece a una raza con mayor riesgo a esta enfermedad.

Gutiérrez, C. (2009). PATOLOGÍAS OCULARES. Universidad Autónoma de Barcelona.