¿Cómo funciona una terapia psicológica con perros y gatos?

Aunque siempre es beneficioso tener la compañía de un perro o un gato en tu domicilio, estos además pueden resultar muy eficaces para terapias psicológicas, y es que numerosos estudios avalan su utilización para, por ejemplo, niños con problemas de autismo

Es posible que te hayas sorprendido si alguna vez has escuchado hablar sobre terapias con mascotas. Pues bien, estas existen y se han demostrado los beneficios que aportan los animales a las personas. ¿Te gustaría saber cómo se lleva a cabo y el funcionamiento de una terapia psicológica con perros y gatos?

La terapia psicológica con perros y gatos

Hace tiempo que la Fundación de Affinity demostró los beneficios que un animal de compañía ofrece en los niños. Te hablamos de una campaña llamada ‘Creciendo Juntos’, en la que se demostró que los niños que tienen un animal de compañía crecen con más confianza en sí mismos y son reconfortados por la compañía de estos.

Antes de esto, se hizo un estudio en el Hospital San Joan de Déu en Barcelona para determinar los beneficios o contratiempos de la presencia de animales en las terapias psicológicas. Este hospital fue el primero que comenzó las TAA (Terapia Asistida con Animales) y los resultados son asombrosos.

Si bien, aunque los animales más usados son los perros, los gatos también están presentes en algunos lugares y en algunas terapias. Aunque parezcan más independientes, también pueden ser buenos compañeros para estos tratamientos.

Los objetivos de la terapia psicológica con perros y gatos

Ahora bien, ¿qué se logra al incluir animales en las terapias psicológicas? Sin importar si son niños o mayores, mejorar la calidad de vida de estas personas, reforzar su confianza y hacer que se sientan útiles.

Por ejemplo, estas terapias se llevan a cabo con enfermos de Alzheimer, niños con autismo, enfermos de sida, pacientes con depresión o personas ancianas que están solas. ¿Cómo consiguen estas terapias mejorar la calidad de vida de las personas? De varias maneras:

  • Potenciando sus habilidades de comunicación y relaciones personal. Niños con autismo por ejemplo, que buscan huir y esconderse, se muestran abiertos ante la presencia de un perro y quieren estar con él y disfrutar de su compañía. Esto les abre las puertas para querer relacionarse con el mundo.
  • Mejorando su autoestima. Enfermos de sida, personas solas o con depresión sienten el cariño del animal y perciben que aún pueden ser amados a pesar de sus dificultades. Esto los hace tener más amor propio y sentirse más seguros.
  • Mejorando sus habilidades sociales. A aquellos que les cuesta relacionarse, hacerlo con un perro o un gato les despertará el deseo de hacer lo propio con otros animales y otras personas.
  • Estimulando sus fuerzas motrices. Los juegos llevados a cabo en una terapia psicológica con perros y gatos pueden mejorar los movimientos de aquellos que lo necesitan.
  • Reduciendo la ansiedad y la depresión. Está comprobado que tener un animal de compañía y acariciarlo reduce el estrés y mejora la autoestima.
  • Fomentando el sentido de la responsabilidad. En el caso de los niños o las personas con enfermedades mentales, tener una amistad con un animal los llevará a despertar su sentido de la responsabilidad por cuidarlo y hacer que esté bien.

Más sobre la terapia psicológica con perros y gatos

Estos animales están entrenados para llevar estas labores a cabo, y siempre estarán en la terapia acompañados por un profesional que marcará los pasos a seguir. No todas las razas ni de perros ni de gatos son aptas para este tipo de trabajo.

Los perros actúan de una determinada manera porque su psicología así se lo permite

Lo que sí ha quedado claro tras varios estudios es que la terapia con animales funciona en muchos casos con personas distintas y edades dispares. Y aun cuando no es necesario este tipo de terapia, tener una mascota en casa es altamente beneficioso para el bienestar personal.

Sea que haya o no niños en casa, personas mayores, enfermos o incluso personas solas, una mascota, ya sea un gato o un perro, mejorará tu vida y la de tu familia al aportar mucho amor; mejorará muchas facetas de vuestra vida. ¡Pon una mascota en tu vida!

 

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