La filariosis en gatos: ¿qué hacer?

28 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
La filariosis o enfermedad del gusano del corazón es una de las enfermedades más mortales que pueden sufrir nuestras mascotas. ¿Sabes cómo actuar ante ella?

La filariosis en gatos no es tan común, ni ha sido tan profundamente estudiada, como la filariosis en perros. La razón de tal situación puede deberse a que, en primer lugar, los gatos no son el hospedador principal del parásito y, en segundo lugar, estos animales no suelen mostrar síntomas de la infección, o estos síntomas son confundidos con otros problemas respiratorios.

Ante cualquier sospecha de tener un gato con filariosis, debemos acudir de forma urgente al veterinario. Esta infección es zoonótica, por lo que podría ser transmitida al ser humano y, además, a otros animales, como el perro.

Tipos de filariasis

La filariasis es un conjunto de enfermedades, en principio tropicales, causadas por los nematodos –gusanos redondos– de la familia Filaroidea y transmitidas por mosquitos. En los países donde son endémicas estas infecciones, la enfermedad puede cronificarse, lo cual deriva en un empobrecimiento de la población, si tenemos en cuenta que existen alrededor de 40 millones de seres humanos con algún tipo de filariasis cronificada.

Estos parásitos, cuando son adultos, miden entre 17 y 100 milímetros. En sus etapas larvarias son conocidos como microfilarias y no superan los 340 micrómetros, es decir, 0,34 milímetros.

Las filariasis se clasifican en especies distintas según su morfología y el tipo de tejido que infecte. Así, encontramos: 

  • Filariasis linfáticas, que afectan a los ganglios linfáticos. Están causadas por las especies Wuchereria bancrofti, Brugia malayi y Brugia timori.
  • Parasitaciones de las cavidades serosas –membranas que tapizan los órganos– son causadas por las filarias Mansonella pertans y Mansonella ozzardi
  • Filarias que infectan el tejido cutáneo son Mansonella streptocerca y Dracunculus medinensis.
  • Loa loa y Onchocerca volvulus son filarias que parasitan el tejido subcutáneo y la conjuntiva. La especie Loa loa es también conocida como el gusano del ojo.
  • Por último, la filariosis en gatos, filariosis canina o dirofilariosis es causada por el gusano Dirofilaria immitis e infecta las arterias pulmonares y el corazón. A diferencia de otros tipos de filarias, la dirofilaria puede vivir en zonas templadas, por lo que es común encontrarlas al sur de Europa.
Enfermedad del gusano del corazón

Dirofilaria y el gato como hospedador

La filariosis en gatos no es tan común como en perros. La prevalencia de la infección en felinos se encuentra en torno al 5 y 20 % con respecto a los perros para una misma región. De hecho, en lugares donde la enfermedad es endémica, no suelen estar afectados más del 10 % de los individuos.

Al igual que en canes, la dirofilaria se presenta como gusanos en la arteria pulmonar y en el ventrículo derecho del corazón. Una de las diferencias que encontramos entre la filariosis en felinos y la canina es que los primeros presentan muy pocos gusanos, entre uno y dos (excepcionalmente se han encontrado hasta 19 gusanos).

Además, los parásitos maduran más lentamente que en perros y solo llegan a vivir dos años dentro del cuerpo felino. Esto contrasta con la esperanza de vida –cinco o seis años– que posee el parásito que infecta al perro.

Por otro lado, los gatos carecen de microfilarias –la forma larvaria de la filaria– debido a que su sistema inmune es muy efectivo contra estas formas. Se sabe que el 80 % de los gatos enfermos de dirofilaria no son microfilarémicos.

Dirofilaria en sangre del gato

Síntomas de la filariosis en gatos

La mayoría de los gatos afectados por dirofilaria son asintomáticos. La sintomatología o cuadro clínico, cuando se presenta, es muy similar a perros:

  • Ascitis o líquido en el abdomen
  • Edema vascular
  • Falta de apetito
  • Apatía
  • Deshidratación
  • Aparición de arritmias
  • Insuficiencia cardíaca
  • Síncopes
  • Insuficiencia respiratoria o disnea
  • Hemoglobinuria (orina oscura)

La muerte del animal suele ser súbita y habitualmente se produce por una parada cardiorrespiratoria. Esto se puede deber a varias razones, como por ejemplo trombos producidos por el acumulo de gusanos muertos en las arterias; las lesiones que aparecen en pulmones o corazón también pueden acabar con la vida del animal.

Tratamiento de la filariosis en gatos

Ante todo, bajo ningún concepto administraremos ningún medicamento a un animal sin la previa prescripción veterinaria.La filariosis en gatos no puede tratarse como en perros. Los medicamentos usados en la dirofilariosis canina pueden provocar la muerte del felino al ser muy hepatos y nefrotóxicos.

Generalmente, a los gatos con síntomas se les recomienda descanso y el uso de corticoides para aliviar los síntomas. Además, pueden usarse otros fármacos si el felino presenta insuficiencia cardíaca.

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