El encebro: el caballo salvaje ibérico

19 Febrero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Miguel Mata Gallego
El encebro era una especie de caballo salvaje que vivía en España y Portugal hasta el siglo XVI. Todavía hoy, este animal sigue envuelto en el misterio.

Cuentan las leyendas que, en época medieval, moraba en la Península Ibérica una especie de asno o caballo salvaje, llamado encebro. Su origen y taxonomía a día de hoy son un misterio, pues se extinguió por la caza en el siglo XVI.

Muchos historiadores y zoólogos han intentado desentrañar los misterios del encebro: ¿cómo era?¿Dónde vivía? ¿Con quién está emparentado? Responderemos a todas estas preguntas y muchas más en las siguientes líneas.

Un caballo salvaje en la Península Ibérica

El encebro o zebro es un animal envuelto en el misterio. Existen numerosas crónicas medievales que hablan de manadas de un équido salvaje que poblaban las llanuras de la Península Ibérica, donde se les daba caza con frecuencia.

Tan misterioso es este asno o caballo salvaje que, durante mucho tiempo, numerosos zoólogos especialistas han desdeñado la existencia de este animal, reduciéndolo a una mera fantasía medieval. No obstante, las evidencias de que una especie de asno o caballo salvaje vivía en las tierras de España y Portugal son amplias y se recogen en puntos muy distantes entre sí.

Por ello, los expertos dan por verdadera la existencia de este équido, que también se puede llamar zebro. De hecho, algunos historiadores especulan con la posibilidad de que la cebra africana (Equus quagga) tomase ese nombre por parte de los exploradores portugueses que la avistaron en África, comparándola con el encebro ibérico.

Un cebrallo
Un cebrallo, cruce entre cebra y caballo.

Descripción y hábitat del encebro

Las historias hablan de un animal parecido al caballo, con un tamaño de unos 1,20 metros de alzada. Su color era gris cenizo, presentaba el hocico oscuro y una línea dorsal similar a la de los mulos. Muchos documentos hablan de su carácter indomable, su velocidad y un relinchar parecido al de los caballos.

Algunas fuentes indican que podía tener las patas con rayas blancas y negras, lo que probablemente hizo que los exploradores europeos del siglo XVI relacionasen las cebras africanas con estos animales. Algunos zoólogos han encontrado similitudes con el tarpán, el caballo extinto en las llanuras euroasiáticas en el siglo XIX.

Los encebros tenían una amplia distribución por gran parte de España y Portugal. Esto lo sabemos por crónicas medievales, pero también por topónimos —nombres de lugares— que hacen referencia a este animal: Cebreros, las Encebras y otros.

La caza, causa de su extinción

Se cree que el encebro vivía en Portugal, Galicia, Asturias, Extremadura y toda la Meseta Sur. Sin embargo, poco a poco este territorio quedó reducido, pues el encebro era una preciada pieza de caza mayor. En el “Libro de la Montería” de Alfonso X el Sabio se habla de las propiedades de este caballo.

Al final, solo quedaban poblaciones de estos équidos en la zona de Albacete. Los últimos encebros fueron abatidos por cazadores a finales del siglo XVI. Se creía, por aquel entonces, que su carne tenía propiedades curativas, lo que causó su extinción.

Además, otros documentos hablan del daño que causaban los encebros en los cultivos, por lo que en ocasiones era cazado por campesinos para salvar sus cosechas.

El misterio del origen del encebro

Aunque en épocas recientes se ha aceptado la existencia del encebro como una realidad, lo cierto es que el mayor misterio es el origen de este animal. ¿De donde procede? ¿Con qué otros équidos está emparentado?

Estas preguntas, de momento, no consiguen obtener una respuesta de consenso entre los especialistas. Principalmente, existen 4 hipótesis que detallaremos a continuación:

  • La más aceptada es que los encebros eran caballos salvajes euroasiáticos de variedad ibérica. Esta hipótesis concuerda con el registro fósil y con las características descritas en textos medievales. No obstante, algunos científicos dudan de esto, pues el encebro era tratado como un animal diferente al caballo, entre caballo y asno.
  • Otra hipótesis considera que el encebro es descendiente del extinto Equus hydruntinus. Este équido desapareció del registro fósil ibérico hace 20 000 años, por lo que es poco probable que los encebros sean descendientes de este animal extinto.​
  • Una tercera hipótesis los relaciona con el asno salvaje asiático u onagro (Equus hemionus). Estos asnos salvajes habrían sido importados desde Asia por las rutas comerciales.
  • Por último, algunos autores consideran que los encebros no son más que caballos domésticos asalvajados (cimarrones).
Un onagro en el desierto.
Un onagro, posible pariente del encebro.

Así pues, como podemos ver, el origen del encebro es un misterio de difícil solución. A pesar de ello, es ampliamente reconocido que manadas de caballos salvajes habitaban la Península Ibérica hasta el siglo XVI, cuando fueron extinguidos por la caza.

Por desgracia, las extinciones humanas nos privan una vez más de conocer animales verdaderamente fascinantes. A día de hoy, solo nos queda especular sobre ellos.

Nores, Carlos; Muñiz, Arturo Morales; Rodríguez, Laura Llorente; Bennett, E. Andrew; Geigl, Eva-María (de junio de 2015). «The Iberian zebro: what kind of a beast was it?». Anthropozoologica 50 (1): 21-32. doi:10.5252/az2015n1a2. Colaboradores de Wikipedia. Zebro [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2021 [fecha de consulta: 17 de febrero del 2021]. Disponible en <https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Zebro&oldid=133271187>.