Embriones de laboratorio para salvar especies protegidas

Francisco María García · 25 enero, 2019
Los embriones de laboratorio pueden asegurar la continuidad de especies como el rinoceronte blanco del norte

Los avances de la ciencia pueden ofrecernos la posibilidad de salvar diversas especies amenazadas de extinción. La creación de embriones de laboratorio, gracias a la técnica de fertilización in vitro, puede ser la demostración clave de que tecnología y naturaleza pueden ser grandes aliados.  

El emblemático caso de los últimos tres ejemplares de rinoceronte blanco del norte

A mediados de 2015, fue noticia en todo el mundo el trabajo de un grupo de investigadores que analizaba la viabilidad de la fecundación in vitro para salvar al rinoceronte blanco de la extinción. En este momento, solo se registraban tres ejemplares en el planeta, los cuales habitaban en el parque Ol Pejeta de Kenia.

La población de los rinocerontes blancos ha sufrido un radical y acelerado descenso como consecuencia de la caza. Adicionalmente, la especie registra una tasa de natalidad muy precaria, inclusive en su estado natural. Por ello, los intentos de generar crías en cautiverio por la reproducción sexual no han tenido éxito.

Volviendo al caso de los rinocerontes en Kenia, no se habían constatado embarazos hasta 2015, tras seis años de permanencia en el parque. El nulo número de embarazos hizo que los expertos empezaran a investigar las posibilidades de reproducción de los tres últimos ejemplares.

¿Por qué optar por embriones de laboratorio para salvar al rinoceronte blanco?

Los resultados de los exámenes reproductivos fueron poco alentadores; se confirmó que ninguna de las dos hembras podría reproducirse de forma natural. Además, Sudán, el único macho sobreviviente, también había demostrado problemas en sus espermatozoides.

Najin, la hembra más vieja, no aguantaría ser montada por tener las patas delanteras extremadamente débiles. Fatu, hija de de Najin y hembra más joven, sufría una degeneración progresiva en su útero que impedía que se quedara embarazada.

Rinoceronte blanco del norte: Sudán

La inviabilidad de una reproducción por vías naturales hizo que los expertos dedicados a salvar la especie empezaran a considerar las técnicas de reproducción asistida. Es decir, la posibilidad de generar embriones de laboratorio a través de la fecundación in vitro.

¿Qué es la fecundación in vitro?

La fecundación in vitro (FIV) es una técnica de reproducción asistida ampliamente empleada en casos de esterilidad o infertilidad. En términos simples, consiste en combinar los gametos sexuales del macho y de la hembra fuera del cuerpo de la madre, en un ambiente controlado de laboratorio.

Profesionales debidamente capacitados juntan los ovocitos de las hembras con los espermatozoides de los machos, con el objeto de producir artificialmente una fecundación. El proceso se realiza en un medio acuoso o líquido con las condiciones óptimas para que los gametos logren fecundarse.

Este proceso no es simple y requiere un previo y estricto control hormonal del proceso ovulatorio de las hembras. Solo así es posible identificar el momento óptimo para extraer los ovocitos de los ovarios, antes de su liberación al útero.

Los ovocitos son células germinales femeninas que, tras un proceso de maduración, dan origen al óvulo. O sea, un ovocito es, básicamente, un precursor de un óvulo maduro. Al extraerlos antes de su maduración, se elevan las posibilidades de producir una fecundación en ambiente controlado.

Por lo general, el ovocito fecundado es implantado en el útero materno para continuar con el embarazo hasta el parto; este suele ser el proceso habitual.

Muere rinoceronte blanco del norte

¿Cómo fue posible realizar fecundación in vitro en los rinocerontes blancos?

Los investigadores dedicados a salvar a esta especie debieron afrontar otro desafío. Sudán, el único macho sobreviviente, muere en mayo de 2018 a la edad de 45 años. Felizmente, habían congelado diversas muestras de espermatozoides extraídos de Sudán y otros machos ya fallecidos.

Adaptando la clásica técnica de fertilización in vitro empleada para caballos, los expertos obtuvieron los primeros embriones de laboratorio híbridos de rinocerontes blancos. No obstante, utilizaron ovocitos recolectados de hembras de rinocerontes blancos del sur, que cuentan con unos 20 000 ejemplares a nivel global.

También consiguieron aislar líneas de células madre con características idénticas a las células madre embrionarias, a partir de blastocitos (embriones pre-implementación) de los rinocerontes del sur.

La reproducción en laboratorio, momento actual

Actualmente, los científicos se dedican a optimizar la recolección y congelación de los ovocitos de las últimas dos hembras de rinoceronte blanco del norte. Su esperanza es conseguir tener éxito fecundando in vitro sus ovocitos con los espermatozoides de los machos ya extintos.

También se investiga la posibilidad de utilizar hembras de rinocerontes blancos del sur como madres sustitutas. Tras obtener los embriones de laboratorio, necesitarán una hembra con un útero capaz de gestionar un embarazo exitosamente para originar crías saludables.

La fecundación in vitro podría ser, según parece, la salvación para el rinoceronte blanco del Norte, y en un futuro para diversas otras especies amenazadas de extinción.