El tráfico de tigres aflora en Europa

Eugenio Fernández · 27 noviembre, 2018
El tráfico de tigres también existe en suelo Europeo: una investigación revela cómo estos animales son criados para ser despiezados.

El tráfico de tigres y partes de su cuerpo es un problema de sobra conocido en Asia, pero una nueva investigación de más de cinco años ha hecho aflorar lo que parece una trama de tráfico de tigres en Europa.

Una investigación en toda Europa

El hallazgo ha ocurrido en República Checa, y parece revelar que los animales en peligro por la medicina oriental no solo son criados por sus huesos y pieles en Asia: también en el centro de Europa.

Aproximadamente hace cinco años las autoridades de aduanas europeas comenzaron a encontrar pruebas del tráfico de tigres en Europa: huesos en la furgoneta de un ciudadano vietnamita, esqueletos ocultos entre altavoces o vino fabricado con estos se sucedían. El destino eran ciudades como la capital vietnamita de Hanoi, y el origen apuntaba al territorio checo.

Es por ello que en 2015 se realizó una inspección de la población cautiva de tigres que habitaba en la República Checa. Tener esta especie fuera de zoológicos o santuarios es legal en muchos lugares de Europa, pero en el caso de la República Checa se registran nacimientos, muertes, movimiento y venta de animales.

La inspección llevó a los funcionarios checos a extrañas conclusiones: en muchos centros había animales que figuraban en varias exportaciones, e incluso algunos parecían haber desaparecido. Uno de los datos más curiosos fue comprobar que en estos centros donde se criaban tigres los animales llegaban a una esperanza de vida de apenas cinco años, mientras que la normal en un zoo o en un santuario es de más de 20 años.

Tigre de Sumatra: hábitat

El tráfico de tigres en Europa: circos y selfies

La investigación llevó a Ludvík Berousek, un conocido criador y personaje circense del país, cuya actividad se basa en criar tigres para circos, shows y para centros que usan a los tigres para que la gente los toque y se haga fotos.

Esta actividad es legal, y aunque de dudosa moralidad, se permite en muchos países de Europa. Los tigres son animales amenazados, y tenerlos como mero entretenimiento en malas condiciones o permitir que la gente interaccione con ellos es una temeridad.

Así, y tras años de investigación, se descubrió la implicación de Berousek: estaba vendiendo sus tigres junto a un taxidermista checo y un traficante de Vietnam. Mientras que Berousek criaba los tigres, el taxidermista los despiezaba tras sacrificarlos. 

El tráfico de tigres en Europa: ¿por qué valen tanto?

Lo que muchos se preguntan respecto al tráfico de tigres es el valor de estos animales: los tigres eran disparados en una zona donde no se dañase su piel, para poder venderla hasta a 4000 euros. El animal era despiezado, sus garras vendidas a 100 euros cada una y el caldo hecho con su carne a 60 euros el gramo.

Se cree que el caldo hecho con tigre da fuerza a los huesos y alivia la artritis, lo cual obviamente no está apoyado en ninguna base científica. Tras todo este proceso, quedan los huesos: con ellos se macera vino que puede acercarse a 400 euros la botella. Todo el animal es aprovechado.

Tigre: especie amenazada

El tráfico de tigres en Europa podría afectar a otros países

Los responsables temen que la trama que envuelve a estos animales sea aún mayor y afecte a otros países de Europa. Mientras afloraban productos relacionados con el tráfico de tigres, también lo hacían zoos y centros privados de pequeño tamaño, conocidos como “kontaktni zoos“, lo que podría traducirse como “zoos de contacto”.

Los investigadores sospechan que las crías de tigres, leones y otros animales que se permiten acunar y con las que nos podemos hacer fotos alimentan este tráfico cuando son adultos. Antes de su madurez pueden ser usados en circos o para que la gente se haga fotos con ellos, pero tras esto son demasiado peligrosos, por lo que valdrían más vivos que muertos.

Los responsables de la investigación alertan de que el comercio y la tenencia de tigres y otros felinos debe tener mayor control en Europa para garantizar el bienestar de esta especie y su comercio como falsa medicina. Se hace especialmente importante en países como España, la puerta al tráfico ilegal de animales en Europa.

Ante la duda, los expertos recomiendan no participar en interacciones directas con grandes felinos, aunque estos sean crías. Estas actividades no promueven la conservación; por el contrario, animan a la aparición de posibles tapaderas al tráfico de tigres en Europa. De igual manera, los circos con animales, cada día más prohibidos, debieran ser evitados si amamos a los animales.

  • https://www.theguardian.com/environment/2018/nov/19/gruesome-discovery-of-czech-tiger-farm-exposes-illegal-trade-in-heart-of-europe