El parque nacional más antiguo de África se abre al petróleo
En el caso de Virunga, la población de gorila de montaña llegó recientemente a los 1 000 ejemplares. A esto se suma que el parque nacional más antiguo de África también forma parte del hábitat de elefantes o hipopótamos. La ONG Global Witness ha denunciado este proyecto, que tendría consecuencias graves para la naturaleza congoleña.
Y es que el territorio de los gorilas fue protegido gracias a la labor de heroínas como Dian Fossey, que dio su vida para ver como la naturaleza del parque nacional más antiguo de África se recuperaba. La espectacular recuperación de los gorilas de montaña en Virunga debe mucho a esta mujer, fallecida tras el ataque de un furtivo.
La violencia en el parque nacional más antiguo de África
Esta nueva intención de abrir Virunga al petróleo se suma a la delicada situación que acarrea, ya que recientemente fue cerrado al turismo debido a una ola de incidentes que se ha saldado con episodios de violencia extrema y asesinatos de guardaparques.
El parque nacional más antiguo de África tiene 7 800 kilómetros cuadrados, que se extienden por Kivu del Norte, en la frontera con Uganda y Ruanda. El parque siempre ha estado asediado por furtivos y grupos paramilitares, responsables de los asesinatos que han llevado al cierre de este monumento natural.
Hay que recordar que esta zona tiene un gran nivel de conflicto por las guerras del Congo, la segunda contienda bélica más sangrienta tras la Segunda Guerra Mundial. Uno de los motivos es el control de las minas de coltán, al que ahora podrían sumarse el de las zonas petroleras.
Salonga, ese gran desconocido
Se desconoce el terreno total que será desclasificado en el parque nacional de Salonga, pero lo cierto es que fue creado para proteger al bonobo, por lo que este proyecto amenaza a varios grandes simios al pretender explotar una de las zonas donde permanecen mayores censos de esta especie.
Aunque carece del título del parque nacional más antiguo de África, Salonga alberga el 40% de la población de bonobos, un primate muy especial ya que es uno de los pocos grandes simios con sociedades matriarcales.
A pesar de la creencia popular, chimpancés y bonobos están emparentados de igual manera con el ser humano, y se separaron de nosotros a nivel evolutivo prácticamente al mismo tiempo.
Sin embargo, Salonga si tiene el título de la mayor reserva natural de selva en África, pues engloba más de tres millones y medio de hectáreas. Esta selva tropical también sirve de refugio para elefantes y rinocerontes blancos, ha conseguido evitar la caza furtiva, pero no así una guerra civil que han asolado uno de los países más pobres del mundo.
La amenaza que supone para ambos parques la explotación petrolífera no tiene precedentes; hace apenas unos años, un documental denunció las intenciones de la empresa británica SOCO de llevar a cabo perforaciones petrolíferas, pero la presión social consiguió parar su actividad. Esperemos que en esta ocasión ocurra lo mismo y se salvaguarde la existencia actual de ambos parques.