El gran dogo de Burdeos

Miguel Rodríguez · 27 noviembre, 2017
El inmenso protector de la familia

El dogo de Burdeos es una de las razas más conocidas a nivel mundial en la actualidad. Su lealtad y fidelidad a sus amos le convierten en el perro ideal para las familias de todo tipo, y hoy te hablaremos un poco acerca de estos nobles perros y sus características más destacadas.

Dogo de Burdeos

Ha sido una de las razas más populares en los últimos dos siglos, pues ha tenido una variedad de oficios a lo largo de su historia. Este can de gran semblante y aspecto imponente se identifica muy rápido por su gran compostura y su cara particular que resalta entre la multitud.

El dogo de Burdeos pertenecía anteriormente a la raza de los mastines, perros pensados para la protección del ganado, y luego fue evolucionando a medida que los criadores los orientaban más hacia la caza, por lo que tendían a convertirse en moloso o perro de presa.

Anteriormente existían tres tipos de estos dogos; el París, el Toolouse y el Burdeaux, cada una con características propias que los distinguían unos de otros. En la actualidad, solo existe un tipo descendiente de los tipo Burdeaux, debido a que fue la que mayor dispersión tuvo en el mundo por ser presentado en una feria de razas de esa ciudad en el siglo XIX.

Aspectos físicos

El principal atractivo de esta raza es su cabeza de gran tamaño, que resalta a pesar de su gran cuerpo:

  • El perímetro de su cabeza es usualmente el mismo que tiene en relación a la cruz del pecho.
  • Su cara presenta muchas arrugas, debido a que su piel es muy suelta como método de defensa.
  • Tienen un hocico muy corto, con mandíbulas potentes y presenta prognatismo: la mandíbula inferior es más grande que la inferior, lo que le reporta una mordida curva especializada para no soltar.
  • Los cachetes tienden a colgar sobre la mandíbula inferior.
  • La nariz es pequeña, un poco más arriba de lo usual en contraste con otras razas.
  • Los ojos son pequeños y redondos, con mucha diferenciación entre sí.
  • Orejas caídas y pequeñas que no cuelgan del cráneo.

En relación a su cuerpo podemos destacar las siguientes características:

  • Pesan en promedio unos 52 kilos los machos, y 45 kilos las hembras.
  • Usualmente miden entre 60 centímetros de altura los machos y 58 centímetros de altura las hembras.
  • Poseen músculos muy definidos, bastante diferenciables estando incluso en reposo.
  • El pecho es ancho y profundo, con un cuerpo muy en proporción a este.
  • La cola no es muy larga y es gruesa en su base.

En resumen, hablamos de un perro poderoso, ideal para la caza en otros tiempos, con una mandíbula pensada para no soltar a la presa. En la actualidad se utilizan muchos de estos canes como protectores de las casas, y como perro ganadero en algunos casos.

Cachorro dogo de burdeos

Comportamiento del dogo de Burdeos

No te culpamos si al ver esta raza te puedes llegar a dar un susto. Lo cierto es que el dogo de burdeos no es agresivo, sino todo lo contrario. Son animales bastante calmados y afectivos con sus dueños, reservando la apariencia frente a extraños.

De hecho, es un perro muy cariñoso, inclusive juguetón con los niños, y al que le encanta que le incluyan en sus actividades diarias. Es bastante silencioso y es muy raro que ladre sin razón alguna, solo haciéndolo cuando es necesario, como en el caso de un ladrón o alguna señal de peligro.

Así, frente a los extraños y otros perros, mantiene una actitud bastante fría y educada, siempre alerta y cuidando a su dueño sin llegar a caer en celos que causen problemas frente a los demás.

Entrenamiento del dogo de Burdeos

Desde muy cachorros se les debe enseñar sobre lo que está bien y lo que no. Son muy inteligentes y aprenden fácilmente, pero poseen un carácter muy terco que suele interferir con su adiestramiento. Lo mejor es enseñar con firmeza y amabilidad. Si eres un principiante, te recomendamos otra raza, como el pastor alemán.

Salud y enfermedades del dogo de Burdeos

Su gran cráneo presenta la característica de ser braquicefálico: presentan problemas respiratorios debido a que su nariz puede sentirse obstruida. Pero no desesperes, usualmente es algo muy leve, y si crees que se puede convertir en un problema mayor, consúltalo con el veterinario inmediatamente.

Además, el dogo de Burdeos es un perro muy longevo, y es que algunos ejemplares han sobrepasado los 20 años de edad, por lo que son propensos a padecer enfermedades articulares y a la displasia de cadera y hombros.

Por su parte, la piel del perro también presenta problemas: los pliegues de la cara dan paso a la humedad y los hongos, así que se recomienda limpiar diariamente estas zonas para evitar infecciones e incluso sarna.

Por último, los ojos tienden a enfermarse mucho, y lo mejor es pasarle inspecciones mensuales con el veterinario para cuidar mejor estas zonas. Otras afecciones de esta raza incluyen hipotiroidismo, epilepsia y, en algunos casos, atrofia de retina.

En resumen, si bien es un perro ideal para la compañía, es una raza que presenta sus retos, no solo para entrenarlo, sino para mantenerlos. Resulta que son muy propensos a sufrir muchas enfermedades a lo largo de su vida.