El Boyero de Flandes, un gran pastor y guardián

Aitana Bellido · 14 noviembre, 2017

El Boyero de Flandes es una especie canina de tiro y conductor de rebaños originario de Bélgica, así que conviene sobre todo a los amantes del campo. Gracias a su inteligencia y a su instinto protector es el perro guardián por antonomasia. 

Orígenes del Boyero de Flandes

Antiguamente utilizado como perro pastor, este peludo originario de la provincia belga de Flandes fue también una especie de tiro. Gracias a una selección por parte de los dueños de los rebaños se consiguieron reunir las características que hoy lo distinguen. 

En la actualidad, debido a la modernización de los métodos de pastoreo, el Boyero de Flandes tiene un papel de perro guardián y protector en las fincas. Su gran olfato e inteligencia hacen de él un perfecto aliado en el campo.

Características y morfología

El Boyero de Flandes es una raza de un tamaño medio-grande y que puede alcanzar los 12 años de vida. La Federación Cinológica Internacional lo incluye en el Grupo I, con los perros pastores y boyeros. De estatura media, su tronco es corpulento y corto, y es que los criadores buscan que la longitud de su cuerpo mida lo mismo que la altura de la cruz.

El manto es uno de los elementos que más caracteriza al Boyero de Flandes. El voluble clima belga, con bruscos y duros altibajos, es el responsable de su función protectora. La Federación Cinológica Internacional fija una serie de estándares de calidad de su pelo, que son los siguientes:

  • El Boyero de Flandes debe tener un pelaje “áspero al tacto, seco y mate, ni demasiado largo ni demasiado corto”. La longitud recomendada es de seis centímetros.
  • Nunca será un pelo lanudo ni rizado.
  • En cuanto a su distribución, en la cabeza será más corto y más raso en la parte exterior de las orejas.
  • El Boyero de Flandes cuenta con una suerte de ‘bigote’, ya que su labio superior está recubierto de pelos táctiles.
  • En la espalda su pelo será duro, mientras que en las extremidades siempre será áspero.

Debemos tener en cuenta que un ejemplar de pelo liso no contará con una capa interna de pelo que le proteja del frío. Esta gruesa capa extra, además, le impermeabiliza.

Perro boyero de flandes en el cesped
Fuente: Basco

En cuanto a su tamaño, un macho medio medirá entre 62 y 68 centímetros, y pesará entre 30 y 40 kilos. Las hembras, por su parte, se situarán entre los 59 y 65 centímetros, y tendrán un peso que va desde los 27 hasta los 35 kilos.

Cuidados

Si se dan desviaciones de los estándares mínimos establecidos podemos sospechar algún tipo de problema de salud. Por ejemplo, según la Federación Cinológica Internacional, el Boyero de Flandes no debe tener aspecto de moloso. Es decir, no debe medir ni pesar más de lo que dictan los estándares. Ningún animal con anomalías puede utilizarse para la crianza y, ante la duda, se recomienda consultar a un veterinario. Otras señales que debemos tener en cuenta son:

  • Un cráneo “abultado, estrecho”.
  • Una clara desviación de la pigmentación normal del animal en nariz, labios y párpados.
  • Ojos inusualmente claros y con la mirada perdida.

En cuanto a los hábitos de adiestramiento, el Boyero de Flandes necesita socializar no más tarde de las 12 semanas de vida. Es habitual que este ejemplar adquiera un carácter miedoso o agresivo sin la apropiada atención. Como punto positivo, cabe reseñar que su aguda inteligencia le hará responder perfectamente a las órdenes de su amo. Como todo perro grande, el Boyero de Flandes tiende a padecer displasia de cadera, cataratas o torsión de estómago.

Higiene y alimentación

El Boyero de Flandes lleva una ajetreada vida en el campo. Por ello, debemos tener especial cuidado con la higiene y cepillado de su pelaje . Se le bañará con poca frecuencia, ya que el subpelo puede dañarse con una limpieza excesiva.

Además, se le cortará el pelo entre tres o cuatro veces al año, pero nunca debemos recortar el de su bigote, sus cejas o su barba. Es capital tener cuidado con las almohadillas plantares y los pelos del interior de sus orejas. 

Al tratarse de un animal de cierto tamaño, el Boyero de Flandes requiere grandes cantidades de alimento. Por ello, conviene tener en cuenta que los gastos de manutención de un perro grande son costosos. Una dieta sana y equilibrada, con piensos energéticos o grasas si el clima es muy frío, es lo ideal.

Fuente de las imágenes: juan pablo gonzález barragán y Basco.