Displasia de cadera en perros: qué es y cómo se trata

Yamila · 15 septiembre, 2017

A partir de cierta edad, las mascotas comienzan a padecer ciertas enfermedades y trastornos. La displasia de cadera en perros es habitual en algunas razas, la cual es hereditaria, ósea y no congénita (no se manifiesta al nacer). Aprende qué es y cómo se trata en el siguiente artículo.

Qué saber sobre la displasia de cadera en perros

Se trata de una enfermedad que afecta los huesos y, si bien puede aparecer a los pocos meses de vida, es más frecuente a partir de los 8 años del animal. La displasia de cadera en perros es degenerativa (va empeorando con el tiempo) y está producida por una malformación en la articulación coxofemoral.

Puede provocar cojera, dolores y dificultad para caminar, sentarse o subir escaleras. Por lo general, es bilateral, es decir, que afecta a ambas piernas traseras por igual. Este problema es más común en las razas grandes, como por ejemplo Pastor Alemán, Doberman, Labrador Retriever, Bóxer, Dálmata y Setter Irlandés.

Afecta además a los animales que aumentan rápido de peso y de volumen corporal. Por ello se dice que la displasia de cadera en perros puede estar provocada por factores externos, tales como la alimentación, la falta de ejercicio y el sobrepeso.

Sin embargo, la principal causa de la enfermedad es el factor genético. Un cachorro que esté libre de los genes de la displasia nunca la desarrollará, siquiera al ser obeso o anciano. Existen diferentes grados de gravedad según el ángulo de amplitud entre ambas cabezas de fémur:

  • Leve: entre 100 y 105°
  • Moderada: entre 90 y 100°
  • Grava: Menos de 90°

Cómo se trata la displasia de cadera en perros

Si bien ha de ser diagnosticada por un veterinario tras realizar radiografías al animal, el dueño puede identificar la displasia por algunos hábitos de su mascota: dificultad para estar de pie tras pasar horas tumbado, cansancio excesivo sin motivo aparente, negación para subir escaleras o realizar ciertas actividades (saltar, por ejemplo), o que camine muy despacio y tenga la cadera “más baja” que lo habitual.

Una vez que el profesional afirma que se trata de esta enfermedad, puede indicar diferentes tratamientos para fortalecer o relajar los músculos, así como también aliviar el dolor y evitar que la displasia siga avanzando (o retrasar dicho avance):

1. Masajes

Cuando el canino no quiere apoyar una de las patas debido al dolor que le produce, puede derivar en una atrofia muscular. Para reducir este problema, se pueden realizar masajes para favorecer la recuperación del músculo, así como también para corregir la mala postura de la columna. El movimiento se debe realizar a lo largo de la columna con cierta presión, pero sin que el animal se queje. Masajea con cierta fricción los músculos del cuarto trasero. No se debe tocar la columna, sino los laterales.

2. Estiramientos pasivos

En muchos casos, la displasia de cadera en perros se opera. Tras la intervención, el dueño ha de realizar una serie de ejercicios pasivos para que poco a poco vaya recuperando el movimiento. Esto sirve para corregir disfunciones articulares. El can ha de quedarse tumbado y quieto. Tras unos masajes ligeros, se realizan estiramientos, rotaciones y flexiones de la pata afectada.

3. Ejercicios activos

En la segunda parte del tratamiento postoperatorio el canino ya se puede mover por sus propios medios, aunque sea despacio y con ayuda. Es por ello que se aprovechan los ejercicios estabilizadores que, como su nombre indica, sirven para que el animal pueda caminar solo. Constan de paseos cortos y andar lento. El dueño deberá sostenerle desde atrás (desde la columna) para evitar que se vaya de lado.

4. Hidroterapia y fisioterapia

Ambas pueden ser de mucha ayuda cuando hay displasia de cadera en perros. En el caso de la hidroterapia, es perfecta para peludos amantes del agua como el Labrador, ya que sin que lo note, estará fortaleciendo su musculatura y aumentando el movimiento de las articulaciones sin sobrecargarlas. La fisioterapia tiene efectos similares, pero siempre deben ser realizados por un profesional.

Fuente de la imagen principal: Matt Chan.