Los perros que odian a sus dueños

Mucho se ha hablado sobre la estrecha y especial relación entre el ser humano y los perros. Se les llama “el mejor amigo del hombre”. No obstante, estudios recientes han demostrado que no es oro todo lo que reluce. Puede haber perros que odian a sus dueños.

Esto parece increíble de creer, pues los canes nos han demostrado durante la historia el amor y la lealtad incondicionales que son capaces de desmontarnos. Mucho se ha hablado de sus buenos sentimientos y que ninguna maldad puede albergar su corazón.

¿Cómo se puede afirmar entonces que existen perros que odian a sus dueños?

¿De verdad hay perros que odian a sus dueños?

Nicholas Dodman, de la Universidad de Tufts en Massachussets, cree que sí. En su libro “The Conversation” cuenta un ejemplo real sobre un hombre, Rick, y su terrier.

Rick adora a su perrito irlandés, pero parece que este es un amor platónico. Ruckus, como se llama el can, responde de forma agresiva. Comenzó marcando su territorio por todas partes y, en ocasiones, Rick tenía que llamar a su mujer para que encerrara al perro porque tenía miedo de que lo atacara.

Con esta experiencia, aunque no muy común, Nicholas quería demostrar que hay algunos dueños que están pasando por esta situación con sus mascotas. Son situaciones que no pueden pasar inadvertidas, pues en el caso de Ruckus, por ejemplo, la cosa no acabó bien.

Cuando Rick estaba un día cortando el césped, Ruckus se le abalanzó y tuvieron que intervenir los agentes de control de animales. Triste pero cierto. Un motivo por el que descubrir qué puede llevar a este tipo de conducta.

Razones por las que hay perros que odian a sus dueños

El caso de Ruckus no es aislado. Hay algunos perros que pueden responder de la misma manera por diversas razones. Hablemos de algunas.

Traumas

Aunque al parecer Ruckus odiaba a su dueño por alguna razón que se desconoce, otros pueden estar en situaciones diferentes, pero que los llevan a reaccionar de la misma forma. Por ejemplo, perros que han sido maltratados podrían simplemente no querer vivir con sus nuevos dueños porque no les parecen interesantes o porque son estrictos.

Debemos recordar que tanto personas como perros tenemos nuestras personalidades y no todas encajan con todas. Los animales también tienen preferencias. Su trauma puede hacerles ser negativos y creer que no son felices viviendo con esas personas.

Su reacción podría ser agresiva, aunque otros tal vez podrían ser apáticos o indiferentes. Todo dependerá del perro y de la gravedad del trauma.

Miedos

Dodman cuenta en su libro “The Dog Who Loved Too Much” una historia real sobre un pastor alemán que tenía miedo de su dueño. Cuando este llegaba a casa, el perro corría a esconderse.

Su dueño nunca le había hecho daño, pero el perro había sido maltratado anteriormente, lo que le creo un tipo de aversión a todos los hombres. No obstante, esta historia tuvo un final feliz.

La esposa del hombre tenía episodios de hipoglucemia a los que el animal acudía presto y veloz. Cuando veía que se necesitaba ayuda, la pedía a su dueño. Este, a su vez, aprovechó estas ocasiones para darle cariño y demostrarle que lo amaba. Con el tiempo, su relación mejoró.

El valor no se trata de no tener miedo sino de tener agallas para enfrentarlo

-Anónimo-

En caso de que notes actitudes similares en tu perro, te diremos algo que necesitas: tiempo y paciencia. Un animal que ha pasado episodios traumáticos necesitará diversión, paseos y buenos recuerdos a tu lado que sean capaces de cubrir sus traumas y eliminar sus miedos.

Apuesta siempre por el refuerzo positivo y las palabras dulces. Como siempre te decimos, con cariño, amor, perseverancia y cariño no hay imposibles. ¡Inténtalo!

Fuente de la imagen principal: Tonatiuh Mendez Carrizosa.

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