El basset de los Alpes, un compañero lleno de energía

Aitana Bellido · 12 abril, 2019
Este pequeño cazador es todo un 'bólido' que hará las delicias de los aficionados a la caza y a largas caminatas por el campo

El basset de los Alpes o dachbracke de los Alpes se remonta a finales del siglo XIX, pero aún a día de hoy es una raza muy querida y apreciada por su inteligencia y musculatura.

Un cazador descendiente de la realeza

La clásica afición monárquica a las cacerías permitió, ya a finales del siglo XIX, que el basset de los Alpes fuera criado de forma controlada por los cazadores del heredero Rodolf de Habsburgo, que llegó incluso a viajar con estos animales a Turquía y Egipto. Se cree que desciende del basset de Westfalia y el basset alemán.

La Federación Cinológica de Austria reconoció esta raza en 1932, que consideró pasadas dos décadas que el país de origen de este sabueso era Austria. La Federación Cinológica Internacional, por su parte, clasificó a esta raza como perro de rastro (grupo 6) en 1992.

Montañero de los Alpes

Morfología y temperamento del basset de los Alpes

La apariencia externa del basset de los Alpes es fornida, musculosa y peluda. La proporción entre la altura y la cruz, según los estándares oficiales de la raza, debe ser de 2:3, y la cola, que debe casi tocar el suelo, debe presentar un pelaje largo y denso.

El basset de los Alpes suele trotar con gracilidad a la hora de explorar el medio que le rodea. Su color debe presentar manchas rojizas, negras con motas de color fuego, con una estrella blanca en el antepecho en ciertos casos.

Este menudo sabueso alcanza, como mucho, los 38 centímetros de altura y los 18 kilos de peso. El cuello debe estar proporcionado en relación al resto del cuerpo, y el manto, según los estándares de raza, debe tener la apariencia de ‘lanilla espesa’ muy corta y pegada a la piel.

Tejonero alpino

Su temperamento juguetón y su inteligencia le han convertido en el perro ideal para una familia que busque el típico can que ‘no crezca nunca’. Como todo perro cazador, derrocha energía, por lo que es importante tener en cuenta que este animal requiere abundante ejercicio diario.

Enfermedades asociadas a la raza

Toda mascota denominada ‘de pura raza’ suele tener asociadas ciertas patologías o problemas derivados de años de posible endogamia o de determinadas características anatómicas más problemáticas de lo normal. En el caso del basset de los Alpes, todo dueño debe tener en cuenta lo siguiente:

  • La enfermedad de disco intervertebral suele afectar a perros pequeños de huesos largos. Se trata de la rotura de uno de los discos presentes entre las vértebras, que puede llegar a afectar a la médula espinal y provocar la parálisis del animal. Los síntomas más comunes son dolor continuado e intenso, pérdida total o parcial de movilidad en las patas, incontinencia y temperamento agresivo.

El basset de los Alpes sufre, en general, menos enfermedades congénitas que el resto de animales de pura raza, por lo que los futuros dueños de este encantador sabueso pueden respirar tranquilos y disfrutar de su buena salud.