El albinismo, una falta genética

Antonia Tapia · 11 abril, 2015

Cada animal es especial y único a su manera. Sin embargo, los perros albinos seguro que llaman tu atención por su color. El término albino quizás lo escuchaste en referencia a los seres humanos, que carecen de pigmento en sus ojos, piel y cabello. Pero ¿sabías que los perros también pueden tener esta condición genética? Aunque no todos los canes blancos son albinos, existen algunos casos en los que tienen algún grado de esa condición genética.

El albinismo es una condición hereditaria presente en el nacimiento, que se caracteriza por la falta de pigmento que es lo que le da color a la piel, pelo y ojos. Existen muchos tipos de albinismo que implican la falta de pigmento en diversos grados. Esta condición, que se encuentra en todas las razas de animales, puede ir acompañada de problemas en los ojos.

Los perros y las personas tienen en común la mutación genética que causa albinismo. El mismo gen mutado, por ejemplo en las razas de perro Doberman Pinscher, también se asocia con una forma de albinismo en los seres humanos.

Causas

bull terrier albino

El albinismo es un trastorno poco común y existen diferentes tipos. Uno de los más conocidos es el oculocutáneo y sus causas son genéticas. Cada célula del cuerpo contiene un par coincidente de genes, heredado de cada progenitor. Estos genes actúan como una especie de “plan maestro” que guía el desarrollo de un feto.

Se trata de un problema hereditario causado por una falla en uno o más de los genes que son responsables de darle pigmento-melanina- a los ojos y a la piel. Como resultado, los animales albinos carecen de poco o ningún pigmento y la piel, ojos y pelaje puede ser incoloro. Existen diferentes tipos de albinismo que involucran un número de genes diferentes.

También es posible heredar un gen normal y uno con albinismo. En este caso, el gen normal proporciona suficiente información en su modelo celular para generar un poco de pigmento. Muchos animales con albinismo pueden experimentar variedad de problemas en la vista. De hecho, pueden tener un iris que varían de color gris claro o de azul a marrón.

Los animales con albinismo pueden tener algunas dificultades en los ojos: ser cortos de vista, tener astigmatismo o presentar problemas en la coordinación,  fijación y seguimiento de objetos -estrabismo- que puede causar algunos inconvenientes en la percepción de profundidad, sobre todo a corta distancia. Además suelen ser muy sensibles a la luz (fotofobia).

Perros con albinismo

cachorro labrador albino

Un animal completamente de color blanco, con ojos rosados ​​y piel rosa pálido se considera albino y se conoce técnicamente como un perro con tirosinasa negativo. La tirosinasa es una enzima implicada en la producción de melanina, y esta es la sustancia natural que da color (o pigmento) a los ojos, la piel y el cabello. El albinismo es una falta o defecto de esta enzima y es causada por un gen recesivo que se hereda de ambos padres. Muchos perros albinos  sufren de sordera porque la piel no pigmentada en el canal auditivo, hace que las terminaciones nerviosas se degeneren.

Otras formas de albinismo se pueden presentar en aquellos perros que muestran algún tipo de blanqueamiento, pero tienen un poco de pigmento. Por lo general esto puede observarse en razas como Pastores alemanes blancos, West Highland White Terriers y Doberman.

Otros perros, en cambio,  pueden heredar genes que crean patrones de pelaje únicos, causados ​​por la falta de pigmentación. Con frecuencia esto aparece en pastores australianos, pastor de Shetland, Corgis, Dachshunds, collies, Gran Danés y otros.

No existe un tratamiento que pueda sustituir a la falta de melanina que causa los síntomas de albinismo. Los veterinarios solo pueden tratar, no curar, los problemas oculares.

Por otro lado, como mencionamos, la melanina protege la piel de la radiación solar. Por lo tanto, los perros albinos son muy susceptibles a las quemaduras solares y al cáncer de piel y ojos. En caso de que tengas un perro con esta condición es recomendable que no sea expuesto directamente al sol. En ese sentido es necesario protegerlo. Para ello, se puede aplicar protector solar. También se aconseja resguardar su piel utilizando ropa y artículos de protección, incluyendo gafas de sol para mascotas.