¿Es diferente lo que comen gatos y perros?

Perro y gato mirando la comida

Cada especie posee una necesidad nutricional propia y necesita de una alimentación específica para suplir debidamente su organismo. Eso explica por qué son diferentes y variados los alimentos balanceados que comen gatos y perros.

Los hombres son dueños de una alimentación única en el reino animal debido a su evolución. Son los omnívoros con mayor diversidad nutricional.

Los orígenes y la domesticación

Los animales salvajes poseen una alimentación mucho más restrictiva y específica. Rumiantes y herbívoros pastan, mientras carnívoros cazan para conseguir carne fresca.

Gatos y perros derivan de felinos y lobos, pero la domesticación provocó cambios en su rutina alimentaria. Las mascotas no pueden cazar para conseguir nutrientes. Al principio, se daba comida humana a los animales de compañía. Pero se ha probado que la ingesta de comida cocinada ocasiona daños en su proceso digestivo.

Estas deficiencias han ido promoviendo el surgimiento de los alimentos balanceados. Estos productos ofrecen porcentajes predefinidos de los nutrientes naturales. Y ello de acuerdo con la necesidad de cada especie en cada etapa de su vida.

Los alimentos balanceados que comen gatos y perros son diferentes. Entre otras cosas, porque respetan las necesidades nutricionales y las características orgánicas de cada uno de estos animales.

¿Cuáles las principales diferencias entre lo que comen gatos y perros?

En lo que dice respeto a los comportamientos alimentares, los perros acostumbran a ser más glotones. Por su parte, los gatos presentan criterios más selectivos.

Es muy raro que un perro rechace un alimento. Tienen tendencia a engullir toda la comida disponible, muchas veces sin masticarla. Problemas digestivos como la torsión de estómago pueden derivar de estos malos hábitos.

Los gatos son muy selectivos y se niegan a comer si los sabores y aromas no son de su interés. También acostumbran reservar siempre un poco de comida. Muy raramente consumen gran cantidad de alimento de una sola vez.

Desequilibrio en los perros

Todo esto tiende a ser más perjudicial para la salud de los perros. Ellos pueden presentar déficit nutricional comiendo. Es difícil para el dueño darse cuenta que un alimento es insuficiente si el animal lo acepta con normalidad. Ya los gatos rápidamente dejan claro a sus amos cuando una comida no es de su agrado.

Otro aspecto nutricional importante es la hidratación. Los perros consumen gran volumen de agua por día. Los gatos pueden no tocar el agua durante días, lo que provoca problemas del tracto urinario. Por eso, muchos amos optan por dar alimentos húmedos a sus gatos, complementando su hidratación.

¿Qué sucede si un gato come comida de perro o viceversa?

Mucha gente cree que un gato puede morir al ingerir comida para perros. Hay mucha exageración en los mitos y es preciso tener cuidado para no engañarse.

Los alimentos balanceados para perros tienen una composición diferente de los alimentos para gatos. Básicamente porque deben suplir las necesidades de un organismo canino y no felino. Las diferencias entre gatos y perros van más allá del comportamiento y de la apariencia. También son orgánicas e innatas.

Los perros son omnívoros, característica heredada de los lobos, que aprendieron a convivir con los hábitos alimentares humanos. Por su parte, los gatos son típicos carnívoros, así como sus parientes felinos.

Esa diferencia se refleja en los alimentos que comen gatos y perros. Los alimentos para canes son reforzados en beta caroteno, que su organismo lo transforma en vitamina A. Suelen poseer múltiples extractos vegetales para mejorar la digestión y complementar la dieta omnívora.

La dieta de un gato debe suplir la ausencia de la proteína de la carne. Por eso, los alimentos balanceados de felinos poseen un alto contenido proteico.

La Taurina es un aminoácido fundamental para el desarrollo muscular y la reproducción celular. Los perros la producen naturalmente, por lo que sus alimentos no poseen Taurina.

En el caso de que coman unos lo de otros…

Si un gato es sometido a una ingesta continua de alimento para perros, aparecerán síntomas de deficiencia nutricional. El sistema inmunológico se debilita y el animal puede enfermar gravemente.

Si un perro come alimentos de gatos, también presentará carencia de algunos nutrientes en su organismo. El exceso de proteínas y grasas puede provocar diarrea y vómitos. En casos más avanzados, el daño hepático y renal perjudica seriamente la salud del animal.

Lo que comen gatos y perros tiene que ser diferente porque sus organismos son diferentes. Por ello necesitan nutrientes específicos para desarrollarse debidamente. Es muy importante respetar la nutrición de una mascota y recurrir al veterinario ante cualquier desequilibrio alimenticio.

Fuente de la imagen principal: Brittany Randolph.