Dermatitis acral en perros

Francisco María García · 3 octubre, 2017

Animales que se lamen áreas de su cuerpo de forma compulsiva. Esta es la característica principal de la dermatitis acral en perros. La zona suele ser en las patas, y se lamen hasta infringirse heridas.

La acción de lamerse sin parar provoca que la piel del animal se inflame. Progresivamente, la zona afectada puede endurecerse. Los folículos del pelambre y las glándulas apocrinas (responsables de la sudoración) se resquebrajan. También pueden aparecer infecciones bacterianas.

El tratamiento a esta afección es, por lo general, bastante largo e incómodo, tanto para la propia mascota como para sus dueños. Sin embargo, una vez confirmado el diagnóstico, debe cumplirse sin disensiones hasta el final.

Síntomas y factores que propician la aparición de esta enfermedad

El principal síntoma de la dermatitis acral en perros es que el animal se lame compulsiva e incansablemente. En algunos casos, la acción de la lengua se ve complementada con mordiscos de mediana y gran intensidad.

La aparición de las heridas puede hacerse visible en periodos cortos de tiempos (apenas horas). También es posible que desde el momento en que el animal adquiere el hábito hasta que las primeras lesiones se hacen evidentes, transcurran varias semanas.

Los orígenes de esta patología son de diversa índole:

  • Comezón causada por alergias a factores ambientales o por la ingesta de algunos alimentos.
  • Bacterias, hongos, parásitos o ácaros actuando sobre las capas de la dermis.
  • La acción punzante de algunos insectos.
  • Traumas en las articulaciones (fracturas), que por lo general van acompañadas por mucho dolor.
  • Aparición de artritis.
  • En algunos casos, puede obedecer a la manifestación de un cáncer.
  • Desorden hormonal.
  • Factores de orden psicológico, como trastorno obsesivo-compulsivo en perros (TOC).
  • Estrés, aburrimiento o ansiedad.
  • Estereotipia (acciones repetidas por parte de algunos animales, carentes de utilidad. Perros confinados en ambientes de especio reducido o en alberges son más propensos a padecer este trastorno).

Razas y cuestiones genéticas

Hasta el momento no se ha podido establecer de forma contundente la relación de factores genéticos con la aparición de dermatitis carnal en perros. Pero estadísticamente algunas razas se han mostrado más proclives a padecer esta anomalía.

  La mayoría de los perros afectados son ejemplares de gran tamaño:

  • Pastor alemán.
  • Golden retriever.
  • Mastín español.
  • Gran danés.
  • Labrador retriever.
  • Doberman pinscher.

Diagnóstico y tratamientos

La gran mayoría de los dueños de mascotas afectadas acuden a visitar al veterinario cuando ya la enfermedad está avanzada. Esto dificulta sobremanera el trabajo del especialista. No solo para establecer el diagnóstico, sino también al momento de ordenar el tratamiento a seguir.

Cuando el médico evalúa por primera vez a un ejemplar con heridas evidentes, no puede determinar el orden de aparición de los síntomas. Es preciso averiguar si las lamidas empezaron como una consecuencia producida por algunas heridas, o viceversa.

Para evitar complicaciones innecesarias, los dueños que sorprendan a sus perros lamiéndose compulsivamente, deben acudir en el acto al consultorio veterinario. Lo mismo aplica para aquellos que noten constantemente húmedas las patas de sus mascotas.

Como los casos de dermatitis acral en perros son generados por diversos factores, las medidas pueden ser variadas. Antes de poder recetar un tratamiento, el especialista necesita saber con exactitud lo que originó el cuadro adverso.

Control de los síntomas

En un primer momento, se atacan los síntomas: debe evitarse que el perro se lama y de esta forma las heridas puedan curarse. En este sentido, puede recurrirse al collar isabelino para que el can no sea capaz de alcanzar las zonas afectadas. También puede aplicarse vendaje para proteger las lesiones.

Pero la única forma de corregir de raíz este comportamiento es eliminando por completo el factor detonante. Ya sea de orden físico, ambiental o psicológico.

Cuando el cuadro de dermatitis acral en perros ha sido ratificado, requiere de otros especialistas. Lo ideal es que al menos un dermatólogo veterinario y un etólogo canino supervisen la evaluación del paciente.

Cómo evitar la dermatitis acral en perros

Todos los perros y sus amos deben seguir las más estrictas normas de higiene y limpieza. Es fundamental reducir la incidencia de bacterias, hongos, ácaros o parásitos. También es importante evitar el estrés y los cambios bruscos en las rutinas de las mascotas.

Razas como el golden retriever o el bóxer demandan mucho ejercicio físico para drenar toda la energía que llevan dentro. Si no pueden hacerlo, no solo se aburrirán, también se tornarán ansiosos en grado extremo.

Otras razas como el pastor alemán, no solo requieren de salir a caminar, correr y saltar. También necesitan de juegos mentales para relajarse y alejarse de la monotonía.