Cuidados intensivos en aves rapaces

Érica Terrón González · 8 noviembre, 2019
Las aves rapaces son unos de los pacientes más habituales de los centros de recuperación de fauna silvestre; si quieres conocer cuáles son los cuidados intensivos que habitualmente se les aplican, en este artículo te los mostramos

Cuando llega una rapaz a un centro veterinario, lo primero que hay que hacer es averiguar su procedencia –si se trata de un individuo salvaje o, si por el contrario, procede de un centro de cetrería o de educación ambiental–, las características de su posible enfermedad y el pronóstico de recuperación. Una vez superado el primer contacto, hay que proceder con los cuidados intensivos en aves rapaces.

Cuidados intensivos en aves rapaces

Manejo, contención y hospitalización

Los mecanismos de defensa de las aves rapaces varían en función de la especie y el tamaño. La mayoría disponen de garras formidables, a excepción quizás de las falconiformes, que usan más el pico cuando el manejo les desagrada.

A la hora de manejar un ave rapaz, hay que tener en cuenta su origen, puesto que un animal criado o mantenido en cautividad estará más habituado al contacto humano.

En cualquier caso, al capturarlas e inspeccionarlas a su llegada, se debe velar tanto por la protección del veterinario como de la integridad del animal. Hay que prestar especial atención a no dañar el plumaje –son aves que necesitan su capacidad de vuelo intacta– y no provocar fracturas o heridas por mala praxis, por no hablar del estrés que le genera a un ave el contacto humano.

Normalmente, el uso de toallas o mantas para envolver al animal reduce el peligro a la hora de manejarlo. Y si además le tapamos los ojos, ya sea con la propia manta o con una caperuza, estará más tranquilo y menos estresado.

En función del tamaño del pájaro, será necesaria la presencia de una o más personas para ayudar en su inspección.

Durante la hospitalización, habrá que mantener unas condiciones de higiene y bioseguridad para evitar infecciones. A lo largo de este periodo, el contacto con el ser humano o con otros animales debe ser el menor posible, sobre todo en aquellas aves jóvenes que podrían improntarse.

Pájaros comiendo

Examen físico y triaje

Normalmente, un ave rapaz es capturada y transportada en un contenedor adecuado hasta el centro de recuperación. Una vez allí, antes de sacarla de dicho contenedor, es recomendable inspeccionarla visualmente, porque solo con eso se puede obtener bastante información.

Hay que fijarse en si existe un esfuerzo excesivo a la hora de respirar, si hay desprendimiento de un ala, si mantiene la cabeza ladeada… En este punto se pueden detectar situaciones que necesiten de tratamiento urgente.

Puede ser necesaria la oxigenación o la fluidoterapia antes de continuar con el manejo. O puede que sea necesario recolocar una articulación luxada, una fractura abierta o una herida, antes de proseguir, pero siempre y cuando el paciente esté estabilizado.

Una vez en la clínica, será necesario pesar al animal para poder administrarle los fármacos necesarios. Dependiendo del tamaño del ave, será posible colocarla en la báscula simplemente envuelta en un trapo, o será necesario pesarla dentro del contenedor en el que se ha trasladado.

Al colocar al ave sobre la mesa de inspección, se optará por colocarla boca arriba, a menos que exista una dificultad respiratoria severa, en cuyo caso habrá que mantenerla vertical, sujeta por un auxiliar.Cuidados intensivos en aves rapaces

Cuidados intensivos en aves rapaces: la recuperación

Una vez la rapaz esté estabilizada y fuera de peligro inmediato, habrá que trasladarla a una instalación de rehabilitación, donde disponga de posaderos y superficies adaptadas a su tamaño y especie.

Complicaciones

Una de las complicaciones más habituales del mantenimiento de aves en recuperación durante periodos prolongados es la aparición de pododermatitis, comúnmente conocida como ‘clavos’. Se trata de lesiones plantares que aparecen cuando las superficies de apoyo no son adecuadas. Pueden derivar incluso en necrosis de la parte distal de la pata y amputaciones e impedir la posterior liberación del ave.

Otra complicación es el daño de las plumas, principalmente las timoneras, situadas en la cola. Para evitarlo, mientras estén en hospitalización, se pueden cubrir con papel radiográfico haciendo una especie de sobre rígido que las mantiene aisladas.

  • E Graham J, Heatley J. Emergency care of raptors. Washington: University of Washington;.