Cuidado con la araña violinista

Yamila · 6 enero, 2018
La picadura de la 'Loxosceles laeta' es potencialmente mortal, disuelve los tejidos y causa muerte celular

También conocida como la araña ‘de los rincones’, es una especie que suele esconderse en lugares de difícil acceso, como grietas o detrás de muebles. La araña violinista es considerada como una de las más peligrosas, y dentro de su género es la más venenosa. Su mordedura puede producir reacciones severas e incluso provocar la muerte.

Araña violinista: hábitat y características

Su nombre científico es Loxosceles laeta, es nativa de América del Sur –principalmente de Chile, Perú, Ecuador, Brasil, Argentina y Uruguay– y también es posible verla en otras latitudes, como el sur de Estados Unidos y México.

Mide entre 8 y 30 milímetros con las patas extendidas, es de contextura gruesa, la hembra es más grande que el macho y, a diferencia de otras arañas, esta especie ‘solo’ cuenta con seis ojos: un par frontales grandes y dos pares pequeños laterales, que le otorgan una visión en 300°.

Como es de color marrón, negro o pardo se puede mimetizar fácilmente con el entorno. Además, posee marcas a los lados y parte superior del tórax que retratan una especie de violín, de allí su nombre.

Araña violinista: hábitat

Comportamiento y picadura de la araña violinista

De hábitos mayormente nocturnos, esta araña suele salir sobre todo en las noches calurosas de verano y, si bien está activa todo el año, disminuye su vitalidad cuando hace frío. Prefiere sitios oscuros, lugares polvorientos y poco aseados, y únicamente sale de ellos para cazar.

Podemos detectar su presencia si encontramos exoesqueletos, ya que la araña violinista muda tres veces de piel hasta alcanzar su tamaño de adulto. También debemos prestar atención a su telaraña: de diseño irregular, apariencia ‘algodonosa’ y de forma recta.

Esta araña es muy asustadiza, y es que apenas identifica el peligro sale corriendo, para lo que puede alcanzar los 15 km/h. Otra forma de defenderse de los depredadores o de los ataques es a través de la inyección de veneno, que es 15 veces más tóxico que el de una cobra y 10 veces más potente que una quemadura con ácido sulfúrico.

En este sentido, la picadura de la Loxosceles laeta es potencialmente mortal, disuelve los tejidos y causa muerte celular. La marca, que aparece a partir de las cuatro horas de la mordedura, es dolorosa y pica bastante.

Para paliar los síntomas es fundamental realizar los primeros auxilios al afectado: aplicar hielo, colocar un vendaje frío, mantener el reposo, lavar con agua y jabón, y acudir un centro asistencial lo antes posible.

Araña violinista: características

El tratamiento puede incluir uso de antihistamínicos, analgésicos o corticoides. Se recomienda, en caso de ser posible, capturar al arácnido o algún resto del animal para que los médicos puedan analizarlo y saber de qué se trata.

Si evoluciona bien, la picadura desaparecerá a los tres días, pero en el caso de que haya complicaciones la persona mordida por la araña puede presentar fiebre, alteraciones en la función renal, anemia hemolítica y necrosis tubular aguda: la tasa de mortalidad es del 25%.

Merece la pena destacar que el inóculo del veneno no genera inmunidad a futuro, por lo que si la persona es picada de nuevo podrá desarrollar los mismos síntomas u otros más severos.

Prevención contra la araña violinista

El aseo riguroso es la mejor forma de prevenir el desarrollo de la araña violinista, sobre todo en áreas donde no se limpia tan a menudo: detrás de los cuadros, camas con cajoneras, detrás de muebles pesados y grandes, esquinas superiores de la casa, enredaderas de muro, leña acumulada, cúmulos de objetos, etc. Cuando se limpie esa zona siempre se deben utilizar guantes y emplear una aspiradora potente.

Además, se recomienda mantener el hogar libre de moscas y otros insectos voladores (de los cuales se alimenta la araña), para los que debemos colocar trampas pegajosas y utilizar insecticidas.

También se pueden introducir arañas tigre, la principal depredadora de la violinista; es inofensiva para el ser humano y puede terminar con los ejemplares peligrosos.